sábado, 19 de septiembre de 2009


Al atardecer la brisa de poniente se fue llevando mis pensamientos, ladera arriba por la tierra blanca las bebieron las cepas y los olivos en su rocío. La luna se emborracho de besos perdidos y mis brazos te acunaron en el vacío de tu ausencia. Allí donde quedaron unos besos, un paseo del brazo tú y yo, allí volví cada tarde a conjurar el espíritu y tu esencia.
Ahora que el cielo con su celosía de lentas nubes, juega con el cansino sol de la tarde. Ahora que el sol nos deja gamas de rojos que anuncian el otoño, ahora es más necesaria tu presencia. Paso a paso por la arena te voy sintiendo como me hablas mientras acaricio tu pelo.

1 comentario:

ana dijo...

se me ponen los pelos tiesos, sigo aqui

Momentos.

Aparte de este momento en estoy viendo al sol irse por el mar y a la vez escuchando unos pajarillos prepararse para la noche, podría c...