A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Mujer en otoño

La soledad es un hecho que tarde o temprano llega. Lo normal es cuando los niños pasan de uno. Entonces paras y haces caja. Es como un examen de matemáticas, no vale la retórica sino los hechos. Según la pregunta apruebas, suspendes en otra. Matrícula en alguna. Con eso cargas. Han pasado los años siendo madre, esposa, amante, amiga, compañera, profesional. Todo eso eres y lo mejor queda aún por hacer, pero no te dio tiempo o no te dejaron. Ves con asepsia a tú pareja, ni bueno ni malo, extraño sin más, perdido en algún camino. Ves tus hijos, hermanos, amigos. Y tú? Tu se sientes la misma. Chiquilla, alegre, traviesa, aunque el espejo diga otra cosa. Ahora entre que vuelves a ser tú y otros que pasen de ti, descubres que tienes tiempo para ti. Sientes el vacío porque en ese tiempo eres aquella que se embarcó un día en esto de ser mayor.
Bien. Mis éxitos y fracasos son míos. Entiendo a mis padres como fueron, admito a mis hijos, a mi pareja tan cerca y tan lejos ya. Pero soy yo, a solas, me alegra saber que tengo, dos, tres, quizás más personas que me han amado y me aman como soy en realidad y que han estado siempre. Que me dan placer con su compañía, charla, carta, mirada, caricia, silencio, . . . . . . . . , la soledad es una pausa dentro de la música. Duele solo cuando además es abandono e ignorancia. Sí te has sentido sola ayer es que no estuve pendiente más de ti. Pero estaba allí y aquí.
La vida es un camino de ida y vuelta, ahora recuerdo aquellas tardes interminables de punta umbría, aquella chica rubia con una felpa recogiendo su pelo, el sexo solo era un rumor sordo en tu cuerpo, un susurro tan solo, un erizar de vellos en tu cogote cuando ella volteaba sin malicia su melena. Hoy el sexo es recuerdo, también un rumor sordo, como el perfume, o las especias dan ese toque mágico a la mirada o al roce al cogerte del brazo. Pero cuanta libertad hemos recuperado tu y yo, recuerdas nuestra última charla?. Ahora el sexo se transmite en el respeto, el saber estar y que te sientas cómoda, el ofrecer el detalle de estar pendiente. El que te des cuenta que sigues siendo mujer sin mirar ningún reloj.

2 comentarios:

carasana dijo...

esta muy bien saber que estas ahi

MALANDAR dijo...

gracias por leerlo. Son ideas que vienen.

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