A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Un café?


Los mortales tenemos la manía de la grandilocuencia. Cuando queremos dar lustre o destacar algo, lo etiquetamos de fuera de lo normal, decimos eterno para señalar lo que quisiéramos que durara, magnifico o inconmensurable, sin medida pues, para decir que no es posible saber cuan alto ni grande es. No nos damos cuenta que elevar tanto una cosa nos aleja de ellas hasta volverla inalcanzable.
Pero la vida está hecha de cosas normales, cotidianas, todas al alcance de la mano, si las miráramos con los ojos de un ser humilde. Para empezar ninguno es inmortal por lo cual algo que nos perdure resulta hasta superfluo. Crear algo tan enorme que no podamos vivirlo ni abarcarlo es un derroche. ¿Quien no tiene unos zapatos supercomodos?, esos que a los que inevitablemente se nos van las manos, o una camisa, unos pantalones, una taza de café, una mesa concreta en el bar de siempre.
Son parte de nuestra minúscula felicidad de todos los días, o debería decir de nuestra felicidad sin adjetivos, porque empequeñecer es el mismo fallo pero en sentido inverso. A lo que iba. Apreciar lo que tenemos, sin exigirle una cualidad extrema puede ser el inicio de vivir en la realidad. Sobreviviremos a nuestros hijos?, Dios quiera que si, ¿pero eso hace que los queramos menos?, claro que no. Exigir que un amor sea eterno es por un lado falso y por otro una irrealidad. Primero porque nosotros los autores no lo somos. Segundo porque si se acaba, parece que era un amor de segunda categoría.
El amor a una persona concreta, a los hijos, a los amigos, debe ser todo lo intensa que cada cual sea capaz de sentir, sin pensar en años venideros. Sentir cada día la presencia de alguien a tu lado lo mismo de agradable, que esas pequeñas cosas que antes comentaba es lo ideal. Para mí la felicidad es estar bien contigo mismo. Para ello es primordial poner la parte que te toca en la sartén de la vida común, con tu compañero/a, tus hijos, tus amigos y el mundo que te rodea.
La vida son pequeños pasos, pero cada paso puede ser; una rosa, un atardecer a tu lado, un rato tranquilo con mi libro, una noche de sexo con fuegos artificiales, una mañana de paseo por la ciudad, una taza de café mirándonos a los ojos tu y yo. Quien renuncia a esos placeres?. Todo eso junto es quizás a lo que nos referimos al decir……….. te amaré siempre.
Qué tal si comenzamos con el café?.

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...