A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

domingo, 21 de febrero de 2010

Jaqueca versus Disfunción.

Clítoris y pene comparten una misma estructura y bases fisiológicas, son órganos en estado natural de flacidez, que ante el estimulo sexual se llenan de sangre, aumentan de tamaño, sus terminaciones nerviosas se excitan con el tacto y calor llevando a una descarga sensitiva, hormonal y emocional llamado orgasmo. Así como por razones obvias y visibles el pene ha sido reconocido como órgano sexual desde el comienzo, sin embargo el clítoris no tanto. El hecho de la copula y reproducción en los humanos y en unos primates llamados Bonobos, se ha complicado, pasando a ser una actividad social. La copula ha pasado de parte principal a ser una más. Que si no viene acompañada de una serie de actividades previas y posteriores se hace poco atractiva per se. Los varones durante miles de años hemos montado, una parafernalia en torno a nuestro “colgante” que ahora se nos ha vuelto en contra. De ser “imponentes, incansables, insaciables, inagotables……etc” ahora hablamos de la disfunción eréctil.
Cuando las mujeres comenzaron a hablar de ellas mismas, surgió un tsunami de información retenida. No era ya la dificultad de encontrar o no aquel órgano escondido, sino que el tema era más amplio. Así conocimos que los humanos hemos complicado el acto reproductivo a una actividad con mil caras es; emocional, física, sensitivo, hormonal, social….es un todo, intervienen; la mente, el cuerpo y el corazón. Que depende, cómo y con quien puede simplificarse o complicarse. Cuando todo confluye aparece el deseo, cuando este deseo llega a una cima elevada lo llamamos pasión y cuando lo centramos en una sola persona y le añadimos un sentimiento eso es el amor.
Tener “jaqueca” era la forma de simplificar algo inexplicable a veces, la falta de deseo en ellas. A veces esa jaqueca es muy real, aparece como contracturas en la espalda, falta de sueño, depresión……etc. Los varones hicimos chistes a miles, amparados en nuestro inagotable chisme. Pero un buen día ellas hicieron su revolución y a la jaqueca, le sacaron aquellos de las “dos neuronas” y muy a pesar nuestro nos vimos retratados. Vinieron en nuestra busca y exigieron que toda aquella parafernalia sucediera un día sí y otro también. Aquello perdió su encanto primero, después era muy pesado, después algo comenzó a fallar. Las compañías farmacéuticos vieron el filón y vinieron en ayuda. El mundo en “Azul”. Pero mira por donde en la caja vienen la instrucciones…….”Esta píldora no funciona sin estimulación”.
La disfunción y la jaqueca tienen pocas causas reales, el resto son mentales. Su causa es la falta de deseo, no ya de pasión, esa ya desapareció mucho antes. Aparece cuando el cómo, el cuándo, el con quien, no despierta en nosotros aquel automatismo. Hoy esos chistes han dejado de tener gracia. De una u otra manera nos hemos descubierto hombres y mujeres, más iguales que ayer y que cada vez, las caricias en la piel, en la mente y en el corazón son ingredientes indispensables para los humanos y para una simple píldora. No es preciso explicarselo a una mujer ya los sabian y sufrian, pero ahora los hombres hemos de explicarles que tenemos "jaquecas", ellas mas listas y mas sensibles lo pillaran al vuelo.

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...