A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

miércoles, 31 de marzo de 2010

La espera.



A él le encantaba este instante, le encontraba un cierto sabor a misterio, a ternura, a ese placer de degustar un momento, sabiendo el final de la escena, tantas veces vivida. Ella estaría ante el espejo ordenando su pelo, retocando con el perfilador sus labios, mirando con duda el contorno de su cintura. En un momento entraría al dormitorio con una mirada anhelante, miraría sus ojos y sabría si seguiría gustándole. Mientras, él ha colgado perfectamente su ropa, la luz ni poca ni mucha, lo justo para tener una sensación acogedora. Paso su mano abierta por su cara, bien, nada de barba, el perfume discreto como a ella le gusta, no deshizo la cama porque suena a rutina y adoptó una postura sentado como si cualquier cosa.

Pero de eso nada, después de tantos años aun le emocionaba este momento, lo mismo que tras hacer el amor le gustara aquel otro, cuando aun entrelazados, repasa el contorno de su cara con la punta de los dedos, como hacen los ciegos cuando quieren grabar una imagen en su mente, la nariz, sus cejas, el cuello, su seno. Pero sin dejar de mirar su mirada. Ese tiempo tan parecido al despertar, en el que se necesita volver con mimo al mundo, bajando despacio del cielo.

Cuando el amor no solo se siente, sino que se palpa en mil cosas, cuando se acompaña aun de enamoramiento, nuestra mente tiene de forma natural un difuminador de imperfecciones. Carecen de importancia y todo se desvanece ante un contoneo de caderas, ante una sonrisa, ante esa sensación de triunfo que se agranda, pareja al tamaño de las pupilas de él.

lunes, 29 de marzo de 2010

Cada loco con su tema



Yo cuando quiero imaginarte, comunicarme contigo, pienso en una isla y en un loro, creerás que imagino que es un walkie-talkie, pero no, es por lo que charlamos cuando estamos juntos, ¿te has percatado? los dos a la vez muchas veces.....con prisas.....atropellándonos. Cuando estoy tranquilo y en vez de querer hablarte quiero soñarte, voy a un viejo molinillo y abro el cajoncito, miro dentro y vuelo. No se si me evoca aquellos cines de manivela, o un hechizo de brujas buenas, el caso es que me lleva a ti. Quiero creer que me recuerda el café, mejor dicho los cafés que hemos tomado. Veo tu mano sobre la mesa, cerca de la mía, me columpio en tus párpados y quedo ahí entre dos luces o entre dos latidos.


Me llega tu olor, tu risa. De reojillo me detengo en la tiranta y el borde del sujetador, dándome una zambullida en el recuerdo. Me encantaría que hiciéramos......siento tu mano sobre la mía, ¡oye que te estoy hablando, despierta! si, es cierto, soñaba contigo.


Por si no lo sabes, florecieron las celindas del parque y huele de maravilla y la cerveza fresquita esta deliciosa y...............y, ¿de verdad que no quieres que te cuente el sueño?.





No se deben perder los besos. Hay que darlos, que luego cuando te hacen falta no estan.

jueves, 25 de marzo de 2010

Cuando despierten



Trata de guardarlas, poeta,

por más que sean pocas aquellas que se detienen.

Las visiones de tu amor.

Ponlas, medio ocultas, entre tus frases.

Trata de retenerlas, poeta,

cuando despierten en tu mente

en la noche o en el fulgor del mediodía.

Kavafis.


Mar de leva o mar de fondo dicen los marineros, son olas que tienen origen en otro lugar pero llegan a otro punto alejado y allí barre el fondo, enturbia el agua, aflora algas y a los que están embarcados les produce un mareo muy molesto. Desde fuera se ven olas muy largas y aparentemente la superficie parece en calma, tan solo estas olas espaciadas. Es por debajo donde ocurre todo el resto. Se dice también como metáfora de una situación aparentemente controlada pero que trae un malestar de tomo y lomo. El caso es que estas deseando llegar a puerto, amarrar el barco y saltar a tierra. Solo el doblar la bocana del puerto y enfilar las señalizaciones ya produce una calma en los navegantes.
Un libro, una buena música, un atardecer, un correo con las palabras mágicas “ yo también te quiero”……….incluso un rato de silencio viendo pasar las nubes, es ese puerto donde echar ancla. Saber apreciar las pequeñas cosas, el gesto amable, la frase de cariño, ayuda a capear el mar de leva.

Próximo Domingo.

Por cualquier rincón y patio que se precie en esta tierra, se va entremetiendo por el baúl de los recuerdos de nuestra mente, un olor; a telas guardadas, a recetas de abuelas, a dulces de un pasado andaluci, a besos restallantes, a risas de tías solteras en busca de merecido protagonismo. Relatos, anécdotas, evocaciones...alguien añade música de fondo, otro quema incienso, salen a relucir miles de fotos y vídeos de los recién llegados.......Con la estación del año se celebra el rito de la Semana Santa, aquí que recordemos desde los fenicios estamos rememorando este momento.
Acudimos en tropel a la casa del mas anciano, abuela e incluso bisabuelas, la cual lleva desde Navidad preparando el evento. El ancestral rito de vestirse de Nazareno. Las túnicas se sacaron el miércoles de ceniza y se colgaron tras una puerta, se comprobaron capirotes, espartos, sandalias, escudos y cinturones. Tras un breve almuerzo de bacalao con tomate o de espinacas con garbanzos o buñuelos de bacalao, de postre torrijas, comienza a ponerse sus túnicas, los mas viejos ayudan a los nuevos y al final la dueña del lugar repasa las capas o los bajos y da su aprobación.
La religiosidad es un tema privado, ni se toca, ni se pregunta, ni tiene nada que ver con esto. Tampoco la política, en Sevilla derecha e izquierda son ignoradas en este evento, por mas que intenten pegarse, demasiadas traiciones se recuerdan de ambos. Al Arzobispo y curas, lo justo y mínimo que marca el protocolo. Este es un asunto del pueblo y para el pueblo, por eso nacieron, como defensa contra la inquisición, contra la rapiña mesetaria y se perdona pero no se olvida.
Si viene por aquí, colóquese bajo un naranjo, entre dos luces, abra sus ojos, oídos y la piel, déjese llevar. Si le aturde las bullas, no tema, piense en el mar, no tardara ni cinco minutos en despejarse, lo mas entrara en contacto con seres humanos.
Vivirá en la calle algo muy intimo y familiar para nosotros, el reencuentro de familias, de todos con su barrio de origen, con sus recuerdos, con su juventud, con el vivir y haber vivido todo a la vez. Este es el misterio. Lo demás es debate de sesudos pensantes, ajenos a la vida por decisión propia e ignorancia ajena

Vuelve

Vuelve a menudo y tómame,

amada sensación, vuelve y tómame

-cuando del cuerpo la memoria se despierta,

y un antiguo deseo vuelve a pasar por la sangre;

cuando los labios y la piel recuerdan

y las manos sienten como que tocan otra vez.

Vuelve a menudo y tómame en la noche,

cuando los labios y la piel recuerdan...


Kavafis.


Esta Navidad me hice de un clarinete, fue un pronto. Hoy dándole vuelta al coco por otros temas me acorde de Woody Allen, por lo del clarinete. Un personaje, deberían hacerlos Doctor Honoris Causa de cualquier Universidad por su defensa de la Psiquiatría. Hasta entonces estos médicos solo estaban para locos y orates. Desde que Woody apareció con sus eternas dudas sobre la religión, el sexo, las mujeres y las enfermedades, los de aquí primero nos desternillamos de risa, luego en privado, nos identificábamos con él.
Leí un día esta frase, “usted no está sano, usted está insuficientemente estudiado”, seguro que encontramos algo. Pues mentalmente lo mismo. Por ello con una buena dosis de humor debemos darle las gracias a este buen director de cine. Me siento identificado en sus mismas dudas, es un primer paso, el siguiente es sacarle una nota al pito este. Lo de Scarlett lo dudo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

José Enrique Ruiz-Domènec (Granada, 1948) es historiador, especialista en la Edad Media, la cultura europea y la herencia mediterránea. Domènec ha sido nombrado recientemente el representante de España dentro del proyecto europeo auspiciado por la Presidencia de la República Francesa, “27 Leçons d'histoire europeéenne par 27 des plus Grans Histoiriens Européenes”, compartiendo cartel, entre otros, con Eric Hobsbawm, Jacques Le Goff, Carlo Ginzburg o Gabor Klaniczay. Además es autor de más de 20 libros y el representante español en el comité científico del acreditado FestivalStoria que tiene lugar en Turín.

RBA. EDITORES.

La Historia junto con el mar y las distancias cortas son mi pasión. De cuando en vez un historiador se sale del redil y dice cosa interesantes como hace Ruiz- Domenech.

martes, 23 de marzo de 2010

El primer beso.

Yo ya me despedía.... y palpitante

cerca mi labio de tus labios rojos,

«Hasta mañana», susurraste;

yo te miré a los ojos un instante

y tú cerraste sin pensar los ojos

y te di el primer beso: alcé la frente

iluminado por mi dicha cierta.

Salí a la calle alborozadamente

mientras tu te asomabas a la puerta

mirándome encendida y sonriente.

Volví la cara en dulce arrobamiento,

y sin dejarte de mirar siquiera,

salté a un tranvía en raudo movimiento;

y me quedé mirándote un momento

y sonriendo con el alma entera,

y aún más te sonreí... Y en el tranvía

a un ansioso, sarcástico y curioso,

que nos miró a los dos con ironía,

le dije poniéndome dichoso:

-«Perdóneme, Señor esta alegría.»

Amado Nervo
Pienso que uno no elige enamorarse, sucede nada más. Tampoco desenamorarse, eso es más lento o quizás no, puede que sea así sin más, puede que necesitemos tiempo para buscar una historia donde encajar una verdad tan simple. Te enamoras en un segundo, quedas colgado de unos ojos, de una melena, de un rumor de un corazón latiendo y eso es maravilloso. Lo curioso es que son los de alrededor quienes primero lo notan, debe ser la cara que se nos pone. Si te lo dicen, saltas con eso de “que vaaaaaaaa solo es una amiga" y terminando la frase, las ultimas letras se nos agarran a la lengua y no salen, porque en ese instante lo sabes. Luego aquello sigue adelante o se detiene. Intuyo que hoy somos lo que amamos y hemos amado, que nuestro corazón se engrandece con las personas que están y han estado en él.

lunes, 22 de marzo de 2010



Cuentan que el sonido del corazón de nuestra madre es un ritmo que nos adormece, que nos pinta una sonrisa en la cara, que jamas se olvida. Te pusiste delante de mi un verano, te pusiste un poco de puntillas como queriendo parecer mas alta, un gesto muy femenino, pícaro incluso, pero innecesario. Debiera haber sido yo quien se alzara, porque ante tus ojos iba menguando, como si un sortilegio de bruja me atacara. Quede justo.....a la altura de tu boca, al menos de ahí no podía separarme y cuando hablaste, ese sonido ha sido la melodía que como a un viejo reloj le das cuerda a mis sentimientos.

Hay hombres que al nacer traen en su canastillo el don de la palabra, yo no fui de esos, tarde años en traducir aquellos nervios, sudores, tembleques en dos frases agradables. Hoy solo se que le puse letra a aquella música que brotaba de tus ojos, que sigo con necesidad de ponerme de puntillas para alcanzarte y que te llevaste de un parpadeo la mayor parte de la maquinaria. Pero me dejaste las primeras notas del amor y aquí siguen.


Si el hombre pudiera decir lo que ama

si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo

como una nube en la luz;

Si como muros que se derrumban,

para saludar la verdad erguida enmedio,

pudiera derrumbar su cuerpo, dejando solo la verdad de su amor,

la verdad de sí mismo.

Que no se llama gloria, fortuna o ambición,

sino amor o deseo,

yo sería aquel que imaginaba,

aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos

proclama ante los hombres su verdad ignorada,

la verdad de su amor verdadero.


Libertad que no conozco, sino la libertad de estar preso en alguien,

cuyo nombre no puedo oír sin escalofríos;

alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,

por quien el día y la noches son para mi lo que quiera,

Y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu,

como leños perdidos que el mar anega y levanta,

libremente, con la libertad del amor, la única verdad que me exalta,

la única libertad porque muero.


justificas mi existencia,

si no te conozco no he vivido,

si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.



Luis Cernuda.

Duermevela.

Duermevela es una palabra encantadora, por lo impreciso en cuanto a la hora del día, al momento, al lugar. Es un estado a medias entre sueño y realidad. Ese agarrarse al pico de la almohada o extender los brazos bajo ella, llenándose uno de la suavidad de la tela. Si es por el alba veo el baile de las cortinas, como si ellas mismas compartieran mi estado, unas farolas doradas como las primeras luces…..me gustan los tonos suaves. La vida entonces tiene tonos de acuarela. Estés o no a mi lado hago trampas, atrapo sueños como si fueran cometas y me dejo llevar, reescribiendo el guion a mi antojo. Si pudo elegir prefiero que estés, sentir tu piel es más fascinante. Observar esa tiranta en tu hombro, ese respirar cadencioso, el pelo sobre la almohada. Debería dar las gracias a quien corresponda por crear esta maravilla.
Esto de soñar me da materia para improvisar, una mezcla de ternura, pasión y sorpresa, pero en clave de lentitud, tanta como esas cortinas. Es prestarte el hilo de esta cometa y correr los dos por la playa donde me encuentro ahora……………me encanta despertar a tu lado.

sábado, 20 de marzo de 2010

Lluvia de primavera.


Lluvia de primavera…………..
sonata cantarina, que juegas con los rayos de sol
con el pétalo de la flor, con la sed de la tierra
esa eres tú para mí y así me suena tu risa.

Cuanto te echo de menos, extiendo tus recuerdos
en mi frente, siento el calor de tus manos
en mis mejillas, están ardiendo sin tus besos.

Te llevo en tantas cosas, en mis libros
en esa música que juntos amamos
en el mar…….cuanto querría verlo ahora.

Sigue lloviendo, tras mi cristal, sigue jugando con el sol
estamos separados, tu allí , aquí yo
siempre juntos los dos.

Hoy es primavera.



Es un buen momento para acariciar la esfera de tu reloj, detener sus manecillas y cerrar un instante los ojos..............oir llegar la luz y el olor......de la vida.

Atardecer




Este film aqui se tituló Atardecer, precioso.

jueves, 18 de marzo de 2010

miércoles, 17 de marzo de 2010

La mecanica del corazón.



De repente, algo parece preocupar a la doctora. Mientras palpa mi minúsculo torso, su gesto se tuerce y la sonrisa abandona su rostro. –Tiene el corazón muy duro, creo que está congelado. –Yo también tengo el corazón helado –dice mi madre. –¡Pero su corazón está congelado de verdad! Entonces me sacude fuertemente y se produce el mismo ruido que uno hace cuando revuelve una caja de herramientas. La doctora Madeleine se afana ante su mesa de trabajo.
Mi madre espera, sentada en la cama. Está temblando y no es por culpa del frío. Parece una muñeca de porcelana que ha huido de una juguetería. Fuera nieva con auténtica ferocidad. La hiedra plateada trepa hasta esconderse bajo los tejados. Las rosas translúcidas se inclinan hacia las ventanas, sonrojando las avenidas, los gatos se transforman en gárgolas, con las garras afiladas. En el río, los peces se detienen en seco con una mueca de sorpresa. Todo el mundo está encantado por la mano de un soplador de vidrio que congela la ciudad, expirando un frío que mordisquea las orejas. En escasos segundos, los pocos valientes que salen al exterior se encuentran paralizados, como si un dios cualquiera acabara de tomarles una foto.
Los transeúntes, llevados por el impulso de su trote, se deslizan por el hielo a modo de baile. Son figuras hermosas, cada una en su estilo, ángeles retorcidos con bufandas suspendidas en el aire, bailarinas de caja de música en sus compases finales, perdiendo velocidad al ritmo de su ultimísimo suspiro. Por todas partes, paseantes congelados o en proceso de estarlo se quedan atrapados. Solo los relojes siguen haciendo batir el corazón de la ciudad como si nada ocurriera.
«Ya me habían advertido que no subiera a esta casa, a la colina de Arthur’s Seat. Me habían dicho bien clarito que esta vieja está loca», piensa mi madre. La pobre muchacha tiene aspecto de muerta de frío. Si la doctora logra reparar mi corazón, me parece que el de mi madre le va a dar aún más trabajo… Yo, por mi parte, espero desnudo, estirado en el banco que linda con la mesa de trabajo, con el torso oprimido por un gran tornillo. Y me temo lo peor. Un gato negro y muy viejo con modales de mozo se ha encaramado a la mesa de la cocina. La doctora le ha hecho un par de gafas. Montura verde a juego con sus ojos, qué clase. El gato observa la escena con aire hastiado; solo le falta ojear las páginas de economía de un diario mientras sostiene un puro, menudo patán. La doctora Madeleine revuelve la estantería donde están los relojes mecánicos; hay una gran variedad de modelos. Unos angulosos y de aspecto severo, otros rechonchos y simpáticos, otros de madera, metálicos, pretenciosos… hay de todo tipo. La doctora apoya su oído en mi pecho, escucha mi corazón defectuoso y mientras, con el otro oído, escucha los tic-tac de los relojes que ha seleccionado. Sus ojos se entornan, no parece satisfecha. La doctora actúa con cuidado, como una de esas viejas lentas que se toman un cuarto de hora para elegir un tomate en el mercado.
De repente, su mirada se ilumina. «¡Este!», exclama acariciando con la punta de los dedos los engranajes de un viejo reloj de cuco. El reloj que ha elegido mide alrededor de cuatro centímetros por ocho; es un reloj de madera, excepto el mecanismo, la esfera y las agujas. El acabado es rústico, «sólido», dice la doctora. El cuco, diminuto como la falange de mi dedo meñique, es de color rojo y de ojos negros. Su pico, siempre abierto, le da apariencia de ave disecada.
–¡Este reloj te ayudará a tener un buen corazón! Y además combinará muy bien con tu cabeza de pajarillo
–dice Madeleine dirigiéndose a mí. No me gusta demasiado todo este asunto de los pájaros. Pero soy consciente de que la doctora intenta salvarme la vida, así que no voy a ponerme exquisito. La doctora Madeleine se pone un delantal blanco; esta vez no hay duda de que va a empezar a cocinar. Me siento como un pollito asado al que se hubieran olvidado de matar. Registra un recipiente lleno de herramientas, elige unas gafas de soldador y se cubre la cara con un pañuelo. Ya no la veo sonreír. Se inclina sobre mí y me hace respirar éter. Mis párpados se cierran, ligeros como persianas que caen en un atardecer de verano. Ya no tengo ganas de gritar. La miro mientras el sueño me vence lentamente. Madeleine es una mujer de formas redondeadas; sus ojos, los pómulos arrugados como manzanas, el pecho, en el que uno se perdería en un largo abrazo. Es tan cálido su aspecto y tan acogedor que podría fingir que tengo hambre con tal de poder mordisquearle los pechos.
Madeleine corta la piel de mi torso con unas grandes tijeras dentadas. El contacto con sus sierras minúsculas me hace un poco de cosquillas. Desliza el pequeño reloj bajo mi piel y se dispone a conectar sus engranajes con las arterias del corazón. Es una operación delicada, no hay que estropear nada. La doctora utiliza su firme hilo de acero, muy fino, para coserme con una docena de nudos minúsculos. El corazón late de vez en cuando, pero la cantidad de sangre que llega a las arterias es poca. «Qué blanco es», dice ella en voz baja. Es la hora de la verdad. La doctora Madeleine ajusta el reloj a las doce en punto… pero no ocurre nada. El mecanismo no parece lo bastante potente para iniciar las pulsaciones cardíacas. Mi corazón lleva demasiado rato sin latir. La cabeza me da vueltas; me siento como en un sueño extenuante. La doctora toca ligeramente los engranajes para provocar una reacción y que así, de una vez por todas, comience el movimiento. «Tictac », hace el reloj. «Bo-bum», responde el corazón, y las arterias se colorean de rojo. Poco a poco, el tic-tac se acelera, el bo-bum también. Tic-tac. Bo-bum. Tic-tac. Bo-bum. Mi corazón late.
Malzieu Mathias.

lunes, 15 de marzo de 2010

...........

De un artículo de Antonio Gala, copié este poema de Abderramán III a su amada Azahara. Lo utilicé para decirle a una mujer lo que sentía por ella. No encontré ni tenía palabras más bellas que describieran mi estado. Me siguen conmoviendo, me siguen atrayendo esos sentimientos que dejando a un lado los siglos, siguen moviéndonos y conmoviéndonos. Culturalmente me identifico con el estilo del que somos herederos. La sutilidad, la falta de prisas, el vivir las emociones sin tiempo, la belleza, la musicalidad…… esta mañana andamos mi piel y yo en discusión. La piel tiene un mismo origen que el tejido nervioso, por ello tantas cosas las reflejamos en ella, el miedo, la risa, la felicidad. Se retrae, se expande, se vuelve ultrasensible….una amiga me dijo un día….hoy mi cara rechaza el maquillaje, se me despega……”curioso” pensé yo (como espectador y desconocedor)….y es cierto, la piel es un idioma en si misma. Pues la mía anda hoy cantarina. Me despertó esta mañana dándome prisa, buscando compañía, charlatana y sobre todo comunicativa. “donde estas?, qué haces corazón que no etas aquí?”…….una vez más mi lenguaje va por detrás de la sinfonía. Me temo que si sigo hablando será como en las operas que proyectan los subtítulos, dejemos hablar a Abderramán…….y sólo añadiría al violín de Isaak Perlman…..como fondo.
No la amo porque sus labios sean dulces,
ni brillantes sus ojos,
ni sus párpados suaves.
No la amo porque entre sus dedos
salte mi gozo y juegue
como juegan los días con la esperanza.
No la amo porque al mirarla
sienta en la garganta el agua
y al mismo tiempo una sed insaciable.
La amo sencillamente porque
no puedo hacer otra cosa que amarla.
Si yo pudiese mandar en mi amor
quizás no la querría,
Pero a tanto no llega mi poder.
Abderramán a su amada.

Rito de paso.


El rito de paso es un concepto y define el momento de transición entre la infancia y la época adulta. Este rito se realiza, mediante una ceremonia de iniciación dentro de la comunidad. En mi ciudad, en todo mi Sur va llegando ese rito anual, la primavera y con dos fechas; Semana Santa y Feria de Abril. Fiestas profanas allá donde las pongas. Disfrazadas convenientemente eso sí, no en vano llevan más de cinco siglos la primera y siglo y medio la otra, pero de ella ya les contaré.
No sé a quién se le ocurrió plantar naranjos en todas las calles, pero en estos primeros días de calma, se abren los azahares, miles, millones y dan un olor típico a toda la ciudad, los días se alargan, la temperatura media sube. De inmediato se guardan abrigos, chaquetones y el Domingo de Ramos haga el tiempo que haga todos cambiamos de ropa. Miles de jóvenes invaden el centro histórico y repiten toda una serie de comportamientos, heredados, explicados (iniciados) de sus padres. En muchos sus primeras escapadas y noches hasta altas horas. Póngale una luna llena, 20º de temperatura, 16 años en adelante y en la ciudad……….una transformación. El tráfico de vehículos se paraliza, todos van andando, la ciudad es recuperada para y por las personas. Sevilla se asemeja más a Bagdad o Bizancio que a Ávila. Incienso, oro, velas a miles, candelabros, plata, estandartes (árabes todos), enseñas del Imperio Romano, túnicas y mantos con bordados persas a rabiar. Es una lujuria de los sentidos, no tiene más explicación. El que quiere además le pone el sentido religioso que le apetezca. Así en una misma familia viendo lo que sucede se unen en un plazuela, creyentes, incrédulos, agnósticos, ateos e incluso de otras religiones.
Les diré que nuestras Hermandades y Cofradías nacieron como autodefensa al poder, político y eclesial, que aun hoy los curas andan la gresca con ellas, porque no tienen ningún papel dentro y menos en la tesorería. Que en el Magreb pueden ver procesiones como estas con las mismas insignias.
Es el momento mágico del rito de paso, donde cada año una nueva generación levanta el vuelo, estrena su libertad dentro de los códigos mil veces repetidos. Respeto, moderación, silencio, buen gusto, media distancia, en suma saber estar y saber vivir.
Añadiría que esta ciudad ayuda y mucho, no en vano hemos sido conquistados, expoliados, exprimidos, unas veces desde el norte y otras desde el sur. No es extraño que en el mismo lugar encontremos templos, sobre él una iglesia, encima una mezquita, y transformada otra vez una iglesia. El pueblo llano destila con estos ingredientes una cosa suya, que se parece a todo y nada,, pero que se resume en que lo importante son las personas. Demos la bienvenida a una nueva primavera.

domingo, 14 de marzo de 2010

Mi favorito.

Historias de la Historia.

Lo que conocemos por historia de España es una serie de lugares comunes, páginas y páginas que resumen reinados, épocas todas ellas con el fin de ensalzar al ganador. Si difícil es esto de poner en pié lo de la Memoria Histórica, imagínense otras historias que por más antiguas han quedado por ciertas.
Una de las épocas más confusas es la invasión árabe con el asunto de un tal Rodrigo, un conde Julián, una supuesta afrenta……..y tras muchos siglos, otros guerreros esforzados nos salvan de manos infieles, volviéndonos al redil. Nos tenemos que creer que toda la población claro está, estaba secuestrada por esos malvados.
Recientemente se ha realizado a nivel mundial un estudio del ADN, de una muestra muy amplia de población de países de Europa. Las conclusiones son altamente curiosas, una por ejemplo el enorme parecido de los ingleses con los santanderinos, como si el origen de aquellos anglos partiera de aquí. Pero otra es que no existe parecido entre árabes, magrebíes y españoles meridionales. Es raro que después de esos ocho siglos de ocupación no quedaran restos de cruces.
Nadie pone en duda que ejércitos armados cruzaran en estrecho, ya lo hicieron cartagineses, romanos, vándalos, vikingos. Este es un lugar de paso. Lo que se pone en duda es la conquista por la fuerza. Cada vez se acepta más la idea de una revolución cultural y religiosa. En el Alcázar de Sevilla sobre su puerta reza en escritura arábiga Alá bendiga a Pedro Sultán de Sevilla, refiriéndose a Pedro III rey de Castilla. Se hablaban tres lenguas, se practicaban tres religiones, existían matemáticos, astrónomos, médicos, poetas. Se vestía a la usanza árabe, porque era lo mas fashion. Incluso un joven de Lebrija escribe una gramática castellana. Si todo fuera como venía en las enciclopedias, porque este joven no era de Valladolid, de Burgos o de algún lugar donde según parece nació la lengua que usamos. Algún día nos olvidaremos de localismos y miraremos la historia como fue.

viernes, 12 de marzo de 2010

Susurros


Me desarmo en mil pedacitos, soñando contigo. Como si fuera real me llega el olor a ti, esa mezcla de niña pequeña, de lavanda, de día de sol. Supongo que esto es una locura, porque no exista tal olor, pero tampoco flores en la noche, ni días encantadores en medio de tormentas, pero al cerrar los ojos existen contigo. Recojo los pedacitos de papel que me escribes, los aliso con cariño intentando absorber de la tinta tus pensamientos mas secretos. Te echo de menos, no sabes cuanto, tus palabras se me pegan a los labios y siempre tengo sed de ellas. cierro los ojos e intento ver los tuyos, dulces, inquietos, vivarachos, profundos, escrutadores, amables y todo esto según el momento. También los echo de menos como a tu boca. Que sepas que ya son miles los besos que te has perdido ( y yo más), de un tiempo acá no los guardo, los lanzo al viento, esperando que te lleguen, que también los sueñe. Esta tarde aquí en mi rincón, sueño acunándome en una mecedora como si fueran tus brazos........

jueves, 11 de marzo de 2010

Buenos días cariño, me aterra sentir hasta qué punto esta incrustado en nuestro ADN, formas de ser y de pensar, el cómo reproducimos después de un naufragio personal, viejas formas y actitudes. Hoy leo un estudio sobre la certeza que el contacto físico es un idioma, mucho más certero que la propia palabra, ¿entiendes lo de escribir poemas en tu piel?, por lo visto así es, el contacto da, mucho más riqueza porque conecta con las emociones. Pero llevamos a cuesta nuestros ¿principios? Imbuidos desde niños y como con miedo recogemos velas, ponemos vallas, damos un paso atrás, vigilamos a nuestra pareja…ojo…cuidado…quien es ese, quien es ella….Viejas actitudes, murallas de moralidades trasnochadas y que solo han creado dolor, desamor y soledad.
Vamos a salir de una crisis que parece económica, pero el cambio se promete grande, se derribaran del todo todos estos disfraces…..hombres que parecerán hombres sin disfrazarse de ambigüedades, pero refundados en nuevas “personas”…..mujeres que serán y disfrutaran como ellos de ser mujeres, sin tener que llevar una agenda de afrentas en el bolso. El problema es que no se si nos llegara tarde a ti y a mí. Mientras me aguanto con esta distancia, que ni tú ni yo hemos creado.
Imagino un día de sol, una mañana interminable, un paseo de celindas, una charla animada, dos cervezas sin prisas y ……….. no sé si puede meter el ADN en una lavadora.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Cuando te vas.


Cuando te vas, es casi como un rito

besar la almohada triste

donde durmió tu risa;

ir echando cortinas

y apagando locuras

que tus labios dejaron encendidas;

hacer prisiones nuevas

para el alma, fugazmente evadida.

Cuando te vas,

se me hace eterno el cielo, sin tus alas;

los pájaros, refuerzan el silencio

de los relojes, mudos

en una hora cualquiera en que aun estabas.

Se queda el sol vacío

y los ojos me llueven hacia adentro

formando un lago de excesiva calma.

Cuando te vas, no hay prisa...

Poseo todo el tiempo para nada

y apuro el nudo tenso

que fue canción feliz en mi garganta.

Cuando te vas, soy niño

y se van, tras de ti, todas las hadas.


Rafael Valero.


domingo, 7 de marzo de 2010

No creas que estoy triste.

No creas que estoy triste
porque no te veo
(porque no es verdad)
no te ven mis ojos
pero sí mi alma
en todo momento.
No creas que estoy triste
porque no te siento
(porque no es verdad)
tengo tus besos
tengo tus caricias
tus pensamientos
siempre, en todo momento
Tengo tu cuerpo,
tengo tu rostro
dentro de mi, nadando
volando dentro
cantando como solo tú
sabes hacerlo.
Estoy triste porque el amor que siento
no se meterlo en unos versos
porque mi pluma es torpe
porque no sabe dar besos
porque una y otra vez
solo repite... te quiero.

Cuando vemos una imagen de una musulmana con velo, nos asaltan dudas, opiniones encontradas pero también recuerdos aún recientes y eso es lo que nos hace ser extremistas. El velo es un aditamento en las tres culturas del libro sagrado. Prenda de uso en países con ambiente caluroso o desértico, protege de los rayos solares. Pero entre nosotros el velo ha existido y existe, en forma de adorno en las bodas, de mantillas en la Semana Santa, en los toros……velo al fin y al cabo, algunas religiosas lo mantienen y las imágenes por supuesto. Aquí y en otra época, en todos los países cristianos. Hoy es predominantemente musulmán.
Me pregunto cuantas cosas más perviven entre nosotros de esas culturas, aunque ya sin trasfondo religioso, porque la religión solo era la coartada para que media sociedad (las mujeres) vivieran sometidas a “sus deberes”. Vamos hacia otro cambio y es el equivalente al derecho a la vida privada. Eso que oíamos en las películas, derecho de imagen, inviolabilidad de tu casa, correo, teléfono……..pero y dentro de tu propia casa?. ¿Existe el derecho a la privacidad de nuestra mente?. Por supuesto que si, que pregunta más tonta….pero ¿cuántas veces le hemos preguntado a quien vive con nosotros, donde vienes, donde vas, con quien hablas, con quien has estado, que piensas?……..y esperamos respuesta, depende de ella asentimos, nos disgustamos o no nos importa, pero a veces nos molesta y además de opinar en contra, actuamos tratando de impedir esa libertad. Ponemos malas caras, nos enfadamos, pataleamos, amenazamos, restringimos nuestras muestras de cariño…..levantamos un muro. Volvemos a inventar el velo.
No es bueno saber todo, de las personas que conviven con nosotros, incluso no es sano. Todos disponemos de una privacidad, para muchas cosas; agradables y desagradables. Las personas somos como las flores, lucimos esplendorosos, pero bajo los pies tenemos raíces y como las plantas, parte de nuestro encanto se nutre de una tierra mezclada con restos, que mejor es no analizar………….disfruta de la rosa que decidió fijarse en ti y deja de hurgar en el suelo.
Aun en la distancia, te tengo y me tienes,
Solo basta en pasar tus manos sobre un sueño.
Pues estoy tan cerca, que es cierto, que permanezco,
Siéntelo en tus labios, como desenredo, tus besos y tu pelo.
Cómo poquito a poco, al abrir tus ojos, me ves, que estaba
Que estoy muy cerca, al alcance de tus dedos.


No sabes cómo te echo de menos, no lo sabes porque suelo ser algo conciso y las palabras no son mi fuerte. Quizás mis manos hablan más que yo mismo. Dicen que los niños en eso aprendemos tarde…..yo aun no aprendí. Cuando estoy contigo me pierdo, caigo en el pozo de tus ojos, me pierdo en el lenguaje de tu mirada, nado en esos besos, en esas manos que aun no han avanzado a entrelazarse con las mías…¿sabes tú acaso cómo se hablan entre ellas, es una corriente eléctrica que en un instante pasan la información de meses de ausencia…..entiendes lo de tu piel en contacto con la mía…..no sé, creo que si…..eres tan despierta. Cuando nos encontramos en un instante se nos abren caminos a la vez, corremos por el de la amistad, por el del momento, por el de amantes aunque no lo seamos…….son veredas sin dueño…..porque el tiempo y la vida jamás nos ha dejado hollarlas. Se esfuma la tarde ante nuestras miradas, el tiempo se contrae y solo es un momento y las palabras quedan ahí, a empujones en nuestra gargantas……….te echo de menos, te necesito, te quiero…….no sabes lo gris que es una tarde cuando no estás y te esperaba. Sé que esas mismas palabras son las tuyas y eso es lo que lo hace más penosa……..llueve, casi todas las tardes llueve. Bueno…protesto pero lo entiendo, también llueve dentro de mí. Es curioso cómo se han puesto de acuerdo el tiempo y mi interior. Pero en el fondo deseo que venga la luz, tú, mis amapolas, ese brillo azulado de las paredes encaladas. Deseo sentir la vida…….porque lo gris no lo es. Tú eres lo más parecido a la vida. Y los besos………uffffff, los necesito.

viernes, 5 de marzo de 2010


Supongo que te pasará como a mí, recibes un montón de cosas por correo, que metes en esa carpeta, allí tienes, fotos, artículos a medio escribir, notas de aquí y de allá. De vez en cuando te metes, te arremangas y ordenas ese desván virtual. Resulta que los sueños por lo visto es un sistema de limpieza de nuestra mente. A nuestro alrededor hay miles de informaciones que se nos escapan, pero se graban, de pequeñas cosas, de sentimientos, de miedos, de esperanzas, de pasiones, de miradas, que por mor de la falta de tiempo quedan aplazadas. Supongo que es el motivo que estés en mis sueños más de una vez, mi mente necesita con tranquilidad observarte, verte pasar, oírte lo que dices o me gustaría que dijeras……….esos paisajes que no disponemos………supongo, repito que el corazón, el alma, la mente y el tiempo se sientan en una mesa y calmados y en voz baja limpian ese desván, pero en vez de borrar como en el cine, montan una historia preciosa, casi como podría ser, en otro lugar y con tiempo.

jueves, 4 de marzo de 2010


………….Adoro perderme en tu mirada, llegar y acercarme lentamente mirándote a los ojos, y cuando estoy cerca dejarte un beso, suave….tanto, como para que entiendas que era en tu boca, donde debería habértelo dejado. ……..Me voy alejando pero mi alma se queda en tu cuello, ummmmmmmmmm ese pañuelo es mi gran contrincante, cómo será quedarse dormido en ese rincón tan cálido?.........me enamora esos ojos grandes abiertos, sonrientes, que me hablan de tus silencios…………me pierdo, me mareo bajando por tu escote, que tal sería desabrochártelo con la punta de dos dedos?................te marchas con un volteo del pelo, te vás?, no, vuelves un poco la cara, lo suficiente, una rápida mirada…………………..ummmmmmmmmmmm aún le gusta (piensa) mi trasero.
Pues si……………………….y el resto. De eso ya hablaremos.

Bailas conmigo?

miércoles, 3 de marzo de 2010

Tú mismo

La rutina es el lecho donde retoza el mediocre, pero un dolor de cabeza para aquel que conserva sus ilusiones. El alma y el carácter se forman a través de los sinsabores, de los escollos. Un mediocre elegirá siempre un viento de popa, creyendo que se navega mejor, error de principiante ya que es el viento más inseguro. Es como si varias personas te fueran empujando por tu espalda. Desde luego caminarás con poco esfuerzo, pero si decides cambiar tu rumbo o detenerte lo llevas claro. El viento cuando te entra de frente, te obliga a dominarlo, pero si sabes, si te compenetras con él, es a la vez motor, freno, y ayuda valiosa en tus maniobras.
Este invierno, triste y gris para alguien enamorado del sol es duro para el ánimo, pero este es el viento que nos toca, ahora debemos sacar los colores de nuestra paleta y pintar sobre él, cambiarle el color, darle a ese gris infinitas tonalidades, para ello nada mejor que gastar el negro, que de ese traemos de la cuna amplia provisión.
Tengo un lugar frente a una cristalera, un buen libro en las manos y mis velas en mi mente me permiten poner espacios y lugares, anotar nombres de personas maravillosas en mis correos y mi teléfono. Escribir unas frases al viento para quien pare un momento a leerlas. Para ti lector/a añado que no existe mejor placer que luchar y hacerte participe de tu enemigo, que no es más que el color negro, de dentro y de afuera nuestra. Queríamos ayudar al planeta tierra y él mucho más viejo y sabio nos está recordando que somos nosotros quienes necesitamos ayuda.

Tus manos

Ahora
el tiempo nos amamanta
la luz florece en las entrañas
disipando laberintos.
Ahora
me dices cosas tan distintas
como el sol o la hormiga.
Ahora que la pureza de la sangre sigue siendo decisiva
el viento celebra en las aceras
el momento mágico
de tus manos
en las calles de mi rostro.

Byron Espinoza


Con tal vehemencia el viento
viene del mar, que sus sones
elementales contagian
el silencio de la noche.
Solo en tu cama le escuchas
insistente en los cristales
tocar, llorando y llamando
como perdido sin nadie.
Mas no es él quien en desvelo
te tiene, sino otra fuerza
de que tu cuerpo es hoy cárcel,
fue viento libre, y recuerda.

martes, 2 de marzo de 2010

Cartas desde mi balcón. 9.

Buenos días cariño. La radio acaba de anunciar que se ha divisado la primera golondrina atravesando de madrugada el cielo que nos separa de África. En medio del frío, la mojada y el tiritón, ya podemos decir….Por fin. Como tus labios, como ese rincón que hay entre tu oreja y tu cuello, como esos hoyuelos espectadores de tus sonrisas, como ellos esta golondrina anuncia que más pronto que tarde estaremos en primavera. Este invierno ha sido algo más gris que de costumbre, por fuera y por dentro.
Pongámonos algo de color encima por si nos avista esta pequeña ave, démosle la bienvenida para que se quede y nos reverdezca un poco las miradas, esas que nacen muy al fondo, casi tan al fondo como ese recuerdo.


Universos

Para todo existe un lugar y un tiempo, nuestra infancia, las estaciones, los planetas, el amor, la amistad y los amantes. Nosotros y nuestras circunstancias nos hacen orbitar en ese cielo inmenso, que es la vida de cada cual. Giramos libres y no podemos atar a nosotros, ni a nuestra vida a; padres, esposos ni amigos. Un día necesitan irse, porque así lo dicta el existir, el azar o Dios sabrá el porqué. Pero nos dejan o los dejamos, según quien se levante antes del sillón. Atarlos, dificultar su tránsito es inútil y si insistes doloroso.
Pero viven siempre si la emoción, el amor o el sentimiento tuvieron tiempo de brotar en ese espacio compartido. Se transforman entonces en luces de una inmensa araña de cristal, donde cada una de ellos tiene un lugar, rodeado de recuerdos vividos que brillan con su luz. Cada una de ellos forma parte de nosotros y entre todos dan nuestra propia luz. El tamaño de esa gran lámpara, sus prismas y luces, depende de cada cual, de las veces que ha amado, de cuanto ha amado o dejo de amar, de lugares y horas compartidas, de ilusiones que aun siguen brillando como lunas llenas.
Miro una a una mis luces, las reconozco, se a quien corresponde este o aquel prisma, que aportan esos matices y colores a este gran salón que es mi vida. Las acaricio, las mantengo limpias, porque aunque ya no estén las cuido, de esa manera siguen viviendo y yo con ellas.

lunes, 1 de marzo de 2010

Desde mi silencio


Desde mi silencio amor, amiga, compañera, tan solo rota la espera con el arrullo de un velo, agitado en una tarde sin ti. Te imagino, mejor dicho te sueño, porque añado colores a mi luz que aquí no tengo. Dónde estás, que harás ahora, que velos se agitan en tus silencios.
Se va la tarde y el sol se desliza por la ventana, lentamente va recogiendo sus pasos, pintando sombras en mi habitación. Voy como él, guardando mis recuerdos de ti, que tenía expuestos sobre mi cama. Dejo lo mejor que me regalaste a la luz de todos, una sonrisa.



A su manera, día a día, la naturaleza nos da golpecitos en el hombro, pssssssssssssss, oiga, si usted, atiéndame por favor. Nosotros encogemos el hombro…….por favor no moleste, no ve que estoy hablando aquí con este amigo, qué pesada esta señora. . La señora vuelve como los niños enfurruñados y erre que erre, nos da avisos. Este fin de semana hemos vivido la Ciclo génesis perfecta. En algún lado con efectos catastróficos. Nosotros en fin a lo nuestro, ecología reciclaje…..nada más?. Yo no sé a estas alturas si debemos salvar a la naturaleza o hemos llegado al punto que nos salvemos nosotros, porque ella ya se enfadó.
Ayer al ladito del mar, en un mirador con su cruz correspondiente, un grupo devorador de imágenes cámaras en ristre, se acercan en tropel a la barandilla, zassssssssssssssssss una ola inmensa salta por encima y todos chorreando agua salada. El cazador de fotos responde…mierda de ola. Para muchos eso que se llama planeta, es algo que se ve en sus pantallas de plasma super grandes.
No sé si yo seré el primero que me lleve por delante otra tormenta perfecta, pero estoy convencido que el planeta este, tiene todo el derecho a defenderse de más de uno.

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