A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

domingo, 11 de abril de 2010

Cristiano y los calzoncillos.



Sin duda el cambio social ocurrido en el último cuarto de siglo pasado y lo que llevamos de este, en cuanto a la mujer y su reflejo en todos los aspectos de la vida diaria, es la revolución mayor de toda la historia humana. Primero fue la incorporación al trabajo cuando los hombres se mataban en dos guerras mundiales, después al mundo universitario coincidiendo con una movida llamada Mayo del 68. Tercero la píldora por supuesto.
Antes iban a la Universidad las mujeres, pero pocas y de ellas trabajarían menos. Fue a partir de aquí donde vino la explosión y…..llegaron para quedarse. Sus compañeros (nosotros) hicimos esa revolución ( con ellas), cada uno aportando lo que podía ya que los modelos masculinos de padre con biberón o padre cocinero eran inexistentes. Nos hemos acompañados mutuamente en este tránsito; estudios, trabajo, relaciones, bodas, divorcios. Todas esas leyes que han ido viniendo fueron escritas juntos ellos y ellas. Fueron votadas por ellos y ellas.
Nosotros (ellas/ellos), la generación de la transición y del tránsito, de jornadas de mañanas, tardes, fans de Rollings o Beatles, seguidores de Serrat, Sabina, Silvio Rodriguez y Mecano. De tanto pasar la goma de borrar por aquella figura masculina de antaño, hemos terminado por dejar al ahombre en sombras, en actores de reparto.
Creo que se nos olvidó una cosa, que cuando se rompe un modelo aunque muy injusto, se debe tener un recambio. El capital vio el hueco para colarse y nos convenció que si no consumes no eres nadie. Si quieres tener casa y familia procura que trabajen las dos y muchas horas. Llega un momento, que es mejor estar soltero porque es más optimizable de cara a tu nivel de vida. Lo de las relaciones personales es bueno y deseable pero sin mezclarse. Incluso están más interesadas en los niños las parejas homosexuales, sea cual sea su tendencia.
Como hombre percibo que todo lo que huela y suene a masculinidad es rechazado, por cutre, casposo, por sospechoso de violento y acosador, vives en un estado de alerta permanente de lo políticamente correcto. Nadie cuenta un chiste ni por asomo en una reunión ya que puedes resbalar.
Puede que vuelva un día en que se me acerque una chica hermosa y me diga ¿estudias o trabajas? Balcuceando mientras mira mi entrepierna, yo le sonreiré y mantendré su conversación, sin dar muchas pistas sobre mi inteligencia, eso las apabulla. Mirare despacio sus labios y sus ojos, veré si baila bien, si tiene ritmo, si es agresiva o educada, mirare sus manos si son bonitas, si son aptas para que me acaricien y no me dañen, si sus pantalones tiene raya y no tiene manchas. Me pondré en guardia si entra en temas personales o sexuales de improviso, no crea que sea yo un hombre fácil. Quizás le deje que me llame y con el tiempo sea una persona con la que convivir un tiempo. Eso sí con un abogado y un sicólogo siempre a mano.
Bromas aparte ser hombre no está de moda pero en este cambio (nosotros) hemos descubierto cosas muy buenas; el trabajo no es todo en la vida, la familia ocupa un tiempo en la vida pero no toda. Necesitamos una vida aparte, necesitamos amigos/as sin compartir. Que para compartir primero hay que crear y eso es una obra solitaria. Que hay padres buenos y malos lo mismo que las madres. Pero que ambos son indispensables al menos un tiempo. Que las creencias son eso, si no se llamarían certezas. Por ello los dogmas religiosos deberían colocarse en las estanterías de los OVNIS.
Nadie nos avisó que ayudando al cambio este nos arrastraría a lo desconocido. Sea bienvenido, porque también nos ha liberado aunque aun no lo veamos. En camino viene una nueva era y se nota en....................... los calzoncillos. Los homosexuales enamorados de los hombres masculinos, diseñan hoy algo que jamás se exponía. Ibas a unos grandes almacenes y nuestra ropa interior estaba junto a los ascensores o en un rincón, ¿cortos o largos?, de color (solo tres) o por supuesto blanco. Las vuestras ocupan toda una planta, incluso hay cadenas de tiendas como Womens Secrets. ¿Que pasa, los genitales dejan de serlo envueltos en sedas?. Estamos(nosotros) condenados a ser voyeurs de por vida?.
Gracias Cristiano, Beckam, gracias estilistas por detener a las mujeres en las paradas de autobuses, gracias porque ahora cuando los compro tengo más de veinte modelos, sin que me miren como un travesti en potencia. Un pasito quizás a la igualdad.


Sobre un artículo de Vicente Verdú. El país sábado 10 de abril.

1 comentario:

Isabel P. dijo...

Genial¡¡¡¡...gracias otra vez por hacerme reir.

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