A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Lunes depresivo.


La mañana se presenta lluviosa lo cual le da un toque de nostalgia, de pasear bajo un paraguas y no tener que venir aquí. Todos vamos parapetados tras los parabrisas, intuyendo las caras somnolientas de los que van como nosotros. Unas se pintan los labios, otras se atusan los pelos, nosotros solo agarramos el volante, ya nos peinamos en casa o para el lado o para atrás y pare usted de contar. Venimos con la esperanza que se hayan olvidado de que estamos aquí tras el escritorio, pero no sucederá, por ello daremos cuenta de una mañana mirando una y otra vez por la ventana, viendo llover, soñando pasear contigo, bajo el paraguas, del brazo, encaminándonos a un café donde charlar de lo divino y de lo humano, donde dejar placidamente pasar las horas. Al menos yo necesito recluirme en una isla urbana, virtual, imaginaria, donde recuperar ese yo que existe fuera del trabajo y de las rutinas. Todos somos capaces de sacar de nuestro baúl al poeta, al ocurrente, al divertido, al amante apasionado por un momento o por unos días, el resto es deambular sumidos en otros oficios a lo largo de las horas.
Intento recordar en qué lugar, en que día y hora decidí subirme al carro de lo socialmente correcto. Porqué al estar enamorado de aquella persona, ella y yo nos vimos metidos de pleno en esta vorágine de tareas, rutinas y desencuentros. Total solo queríamos un lugar donde seguir mirándonos a los ojos y cogernos de las manos. Ni por asomo pensábamos en prestamos, adquisiciones, bancos y reuniones con profesores y pediatras. Al final como cualquier otro terminamos charlando con un sicólogo, un cura, un amigo, o ese espejo donde cada mañana vemos, pasar el tiempo por encima de nuestros hombros.

sábado, 27 de noviembre de 2010

El Club Social de Cheyenne.




Supongo que es muy conocida. Particularmente me encanta la relación de Fonda y Steward, sus charlas o más bien monologos compartidos. El inicio es genial, esas escenas de enormes praderas y dos amigos en medio de ellas. Curiosa herencia la que recibe uno de ellos y la forma de gestionarla. Autentico cine de palomitas.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Cariñosamente.




Cuando le hablo o le escribo suelo decirle “mi enana” o mi pequeña, no es una alusión a su estatura, porque cualquier medida en los seres humanos no significa nada en si misma. Es algo cariñoso, entrañable, porque de todas las personas a las que quiero, ella es especial. Vino al mundo con las ventanas de su corazón abiertas de par en par, lo cual es maravilloso para que entren el sol, la luna, las hadas, las mariposas, el otoño, el olor del humo de las chimeneas y también sirven para mirar, para escapar al mundo y para el amor.

Hay gente con temor o cierta aprehensión que las entornan, les ponen cortinas e incluso las atemorizadas, rejas. Mi amiga es un tabardillo y “cabeza loca, no aguanta toca, decía mi abuela”, es además confiada, por tanto a veces en vez de mariposas los que entran son tábanos, en vez de brisas son chubascos y en vez de amor, un asaltante disfrazado.

Debería con el tiempo haber recapacitado, pero esas ventanas del corazón le vienen estrechas para tanto corazón, y a resguardo se marchitaría. Cuando se agota, vaga por los senderos de su mente, quedándose quieta, apoyada en el alfeizar tras los cristales, viendo llover, viendo pasar la bulla agitada de los demás.
Es ese momento cuando sus amigos, los que la queremos sentimos de pronto, que se nos eriza el vello en los brazos, que sentimos frío, nos encogemos dentro del cuello de la camisa y nos es mas que ella quizás cansada, quizás……..ha entornado sus ventanas, quitándonos su calor.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Enamorado.






Haz intentado tocar un copo de nieve, atrapar una gota de lluvia, acaso un jirón de niebla. ¿Cómo será pues el tacto de un beso o el aroma de una mirada? Según parece el enamoramiento, es un estado transitorio de locura y por tanto podemos ver o sentir maravillas, como Alicia o el Sombrerero loco en esos momentos. Si alguien le cuenta que tuvo el amor en la palma de su mano, no lo dude, quizás soñaba, quizás estaba enamorado, pero fue verdad.

Dos amantes.





Abercrombie iba y venía sin parar por la cubierta, ajustaba las escotas del foque y la mayor a pequeños tirones. Nunca estaba lo suficientemente conforme……..de vez en cuando se permitía un comentario….”deberías instalar otra cornamusa aquí, el cazaescota tiene holgura” o “ya deberíamos haber limpiado el casco, seguro que estará llenito de escaramujos, perdemos arranque”. Llevamos ya casi 30 años navegando juntos y aunque es cierto que el barco oficialmente es mío, en realidad es suyo. Además yo lo siento así, su dedicación es de tal calibre que se lo sabe de memoria, cada pieza, cada sonido y el mismo barco le obedece de una manera extraña. Parece su amante, mejor dicho y afirmo, son amantes.
Este velero me engaña lo sé, con solo sentir como responde a esos tirones de Abercrombie, se ciñe suavemente, encara las olas sin brusquedad, besándolas, arrancándoles surtidores de espuma a cada una. Le presenta al viento sus costados, incitándolo a acariciar las velas, atrapando esas manos invisibles para cobrar vida.
Observo a mi amigo, su sonrisa, sus muecas de afecto, cómo desliza sus manos por las drizas, sintiendo ese ligero temblor de la lucha, del baile con el viento.
No tengo dudas, es como si hicieran el amor en mi presencia y como buen amante disimula. Ya de vuelta una suave brisa nos empuja la espalda, nos sostiene como si cantara una nana. -Lo dicho, repitió tras varias horas de silencio-, deberías limpiar el casco de este barco, le noto perezoso. – No te preocupes, lo tendré en cuenta, respondí-.
Me gustaría describir como acunó al barco en su lugar, lo dejó atado, limpio, airoso y…él como si fuera un adiós, se despidió de nosotros con un suave bamboleo de caderas.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Canción de amor de Demetrio.




Dormida, con la luz del alba tocándote la espalda,


la paz está contigo.


En la noche se arrastraron los sueños,


los garfios se apoderaron de tu carne


y, sin embargo, la presencia de una tarde en particular


en la que las manos se entrelazaron


y el viento llegó con jazmines,


hizo que siguieras dormida con una sonrisa en los


párpados.


En esa tarde las muchachas corrían por el sendero


y el perfume de los pinos cerraba dulcemente


el horizonte.


Nuestras manos iban juntas


y decidimos anotar ese deslumbramiento.


Basta con una tarde recordable, todo esto es tan frágil,


para sentir el esplendor de lo real.


Lo demás son las nubes que anuncian tormenta,


días perdidos en el calendario de la cocina,


palabras dichas descuidadamente,
privadas de su significado por el estruendo


de las horas,


por este vivir sin darse cuenta de que se está en la vida.


Ahora te miro con la luz del alba en la espalda


y una ternura desconocida me obliga a tocar tu pelo


que tiene ya los primeros rayos del sol.


He aquí otro momento de esplendor,


he aquí que, con la mañana, entró a la casa


el ángel de la serenidad.






Hugo Gutiérrez Vega . México 1934.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Muriendo en Granada


Albaicín, arrabal de los halconeros, es tu nombre y es cierto que necesitaría de tus alas para describir lo que veo y siento cuando me deslizo por tu luz. Allá al frente la Alhambra, el misterio, pero no tan grande como tus ojos. La noche entrecruza los celajes de misterio tomando cuerpo en tu mirada. ¿Me miras?, Te veo?. Que vaivén de pasiones traspasan las celosías de dos corazones…..¿Me amas?, Me quiere acaso ella?. Sube el aire cargado de mirto, de arrayán, de jazmines. Sube y anida en la parra del jardín. La luna como un juglar invitado nos acompaña, se oyen voces….no importa, solo oigo tu mirada, solo vivo en el movimiento leve de tus labios y vivo y muero y vuelo y……….no me sientes acaso……como vuela el halcón enamorado……es noche en Granada. Arrabal de los Halconeros, aquí una noche vivimos, aquí esperándote, espero.

viernes, 19 de noviembre de 2010

De soledades......




La soledad que mata lentamente, la que de verdad duele, es leer cada mañana aquello “No tienes mensajes nuevos”, en tu bandeja de entrada. Tú teléfono móvil sigue afónico. Como si la gente que te importa, hubiera decidido emigrar en masa como las golondrinas. La soledad no es vivir en una isla, es esa en que la gente que estimas estan fuera de cobertura y ni lo notan. La soledad es cuando se te acumulan los palabras porque no tienes a quien contárselas, cuando se quedan las caricias rancias, porque aquella piel se ausentó un buen día sin decir nada. Cuando los besos de tu boca quedan pegados a tus labios, porque los besos como las cartas necesita de un nombre puesto en el sobre, de una dirección, de un buzón donde dejarlos. La soledad llega cuando nadie te echó de menos.

Centímetro a centímetro.



Centímetro a centímetro
—piel, cabello, ternura, olor, palabras—
mi amor te va tocando.

Voy descubriendo a diario, convenciéndome
de que estás junto a mí; de que es posible
y cierto; que no eres,
ya, la felicidad imaginada,
sino la dicha permanente,
hallada, concretísima; el abierto
aire total en que me pierdo y gano.

Y después, qué delicia
la de ponerme lejos nuevamente.
Mirarte como antes
y llamarte de "usted", para que sientas
que no es verdad que te haya conseguido;
que sigues siendo tú, la inalcanzada;
que hay muchas cosas tuyas
que no puedo tener.

Qué delicia delgada, incomprensible,
la de verte de lejos,
y soportar los golpes de alegría
que de mi corazón ascienden
al acercarme a ti por vez primera;
siempre por vez primera, a cada instante.
Y al mismo tiempo, así, juego a perderte
y a descubrirte, y sé que te descubro
siempre mejor de como te he perdido.

Es como si dijeras:
"cuenta hasta diez, y búscame", y a oscuras
yo empezara a buscarte, y torpemente
te preguntara: "¿estás allí?", y salieras
riendo del escondite,
tú misma, sí, en el fondo; pero envuelta
en una luz distinta, en un aroma
nuevo, con un vestido diferente.



Rubén Bonifaz Nuño. México 1923.

Hombres modernos.


“Ella era muy vehemente todo lo vivía, ya fuera un telediario o un orgasmo, con mas intensidad que yo”, dice en un libro de cuentos el protagonista, con todo el sentido del humor. Es curioso el cambio cultural que se observa dentro de esas frases, gracias a Dios añado yo. Reconocer la superioridad femenina en eso de los orgasmos, mucho más colorista, sonora y (que envidia) repetitiva, frente a la nuestra, es dar un pasito adelante.
Caen los estereotipos, ya quedo atrás aquellas frases de “No hay mujer frígida sino malos amantes” o “No existe el orgasmo múltiple, sino buenos amantes”, caen porque adjudicaban el control de la existencia o no de aquello a uno solo de la pareja. Ahora todo es mas abierto, ciertos roles antaño masculinos han sido asumidos por ellas y otros suyos por nosotros.
Hablamos del tema (los hombres) con sentido del humor, vivimos con cierto orgullo, pero también con “guasa” el acoso, el stress, las prisas, la prepotencia, los olvidos de fechas, o citas, el interrumpir un momento romántico y fashion para hablar por el teléfono móvil, en fin todos aquellos defectos masculinos, ahora no tienen sexo, son compartidos.
Aun no he renunciado a que me regalen un día flores, a que me canten algo bajo la ventana un coro de damas, a que me sorprendan adivinando un bajo estado de ánimos, a preparar un regalo con semanas de antelación….todas aquellas cosas que nosotros sabíamos hacer para ganar puntos a los ojos de ellas.
Ya hemos llegado al punto del humor, dejando lo de la virilidad al olvido. No ha de quedar muchos años en que serán los pequeños detalles, los cuidados, la sensibilidad a nuestros gustos lo que marcará la diferencia y no sólo las consabidas “dos buenas razones”, para conquistarnos.

martes, 16 de noviembre de 2010

Y..a pesar de todo.

Y a pesar de todo............
vivo la mitad de una vida
me falta tu cintura en mi brazo
tu cabeza en mi hombro
solo tengo la mitad del día.

y aquí en mi pecho.....
donde noto como si me faltase el aire
donde te espera ese hueco
donde palpita este corazón en el vacío
como si una mitad le faltase.

y en este sueño......
la luz se abre poco a poco paso
descorre una cortina tras otra
y ya siento cerca ese momento
que al despertar,
despiertes.....
entre mis brazos.

Viajar contigo........


Ante cualquier medio de viaje prefiero el tren. Entiendo la velocidad del avión, pero si es posible por la distancia y el tiempo mejor el tren y más con estos de Alta Velocidad. Un viaje de larga distancia es casi una metáfora de la vida, subes agarrado de la mano de tu pareja, te arrebujas en los asientos mirando sus ojos, mirando después a través de las ventanas, esos pasajeros de última hora, que no llegan tarde, es que son profesionales de la tardanza. Son aquellos que golpean las piernas de los demás con unas maletas enormes, supongo que lo tienen preparado de antemano, para incordiar al mundo mundial. Una vez arranca vuelta a cogerse las manos, ¿cómo será?, lloverá?, hará sol? Me encanta ver una puesta de sol contigo.
Leeremos la prensa, alguna revista, hojearemos ese libro que traemos para la ocasión, después nos dolerán las piernas, ¿vamos al bar?. Usted perdone….y así nos deslizamos hasta allá. El traqueteo nos despierta, me acerco a ti, me asomo a tu escote, a poner mi nariz detrás de tu oreja. Ese lugar es como un diapasón, depende del escalofrío de ella puede usted calibrar la receptividad amatoria.
Luego el viaje se hará cansado un sacara las piernas al pasillo, el otro intentará dormitar, jugará con el móvil. Es el momento de aislarnos en uno mismo, que también hace falta, es la edad media de la vida.
Al fin un vistazo al reloj te anuncia la llegada, recoges otra vez las piernas, te ajustas la camisa, vuelves a mirar sonriente a tu pareja, ¿Dónde cenaremos esta vez? ¿Haremos el amor antes de la cena o después?. Ambas cosas?.....................ummmmm gracias por esa confianza le digo con media carcajada. ¿Qué ha cambiado?, nada, son los mismos personajes, es viajar juntos, es estar juntos. Es que una parte de la vida viajas montado en ese tren, donde te lo dan todo hecho, donde no puedes salir mas que breves distancias. Por eso cuando saltas de nuevo al anden, cuando puedes decidir otra vez, donde cenar y hacer el amor, vuelve la sonrisa de poder de nuevo de la mano vivir tu pequeña o gran historia.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Mujeres II.





Decir que esa mujer era dos mujeres es decir poquito debía tener unas 12397
mujeres en su mujer era difícil saber con quién trataba uno en ese pueblo de mujeres ejemplo:

yacíamos en un lecho de amor
ella era un alba de algas fosforescentes
cuando la fui a abrazar se convirtió en singapur llena de perros que aullaban

recuerdo cuando se apareció envuelta en rosas de agadir
parecía una constelación en la tierra
parecía que la cruz del sur había bajado a la tierra
esa mujer brillaba como la luna de su voz derecha

como el sol que se ponía en su voz
en las rosas estaban escritos todos los nombres de esa mujer menos uno
y cuando se dio vuelta
su nuca era el plan económico
tenía miles de cifras y la balanza de muertes favorables a la dictadura militar
nunca sabía uno adónde iba a parar esa mujer
yo estaba ligeramente desconcertado
una noche le golpié el hombro para ver con quién era y vi en sus
ojos desiertos un camello

a veces
esa mujer era la banda municipal de mi pueblo
tocaba dulces valses hasta que el trombón empezaba a desafinar
y los demás desafinaban con él
esa mujer tenía la memoria desafinada

usté podía amarla hasta el delirio
hacerle crecer días del sexo tembloroso
hacerla volar como pajarito de sábana
al día siguiente se despertaba hablando de malevich

la memoria le andaba como un reloj con rabia
a las tres de la tarde se acordaba del mulo que le pateó la infancia una noche del ser
ellaba mucho esa mujer y
la devoraron todos los fantasmas que pudo alimentar con sus miles de mujeres
y era una banda municipal desafinada
yéndose por las sombras de la placita de mi pueblo

yo compañeros una noche como ésta que nos empapan los rostros que a lo mejor morimos
monté en el camellito que esperaba en sus ojos y me fui de las costas tibias de esa mujer

callado como un niño bajo los gordos buitres que me comen de todo menos el pensamiento de cuando ella se unía como un ramo de dulzura y lo tiraba en la tarde

Juan Gelman. Buenos Aires.1930

Mujeres.

Me gustan los colores
de sus ropas,
su manera de andar,
la crueldad de algunos rostros
de vez en cuando
la belleza casi pura de una cara
total y encantadoramente femenina.
Están por encima de nosotros
planean mejor y se organizan mejor.
Mientras los hombres ven televisión
toman cervezas y juegan al béisbol,
ellas, las mujeres,
piensan en nosotros, concentrándose,
estudiando, decidiendo, si aceptarnos,
descartarnos, cambiarnos, matarnos
o simplemente abandonarnos.
Al final no importa
ya que hicieran lo que hicieran
acabamos locos y solos.




Charles Bukowski. Andernach 1920-99.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Nocturno



Este anochecer. Venus canta sola
Y plumas camino del nido tiemblan como seda
Semejantes a la túnica de un fantasma múltiple
Las alas desgarran un cielo como leche.
Gaviotas que muy pronto se volverán piedra
Busco y pierdo más allá del camino
De bosques que yo y mi ignorancia poseemos
Donde juntos paseamos sobre manos y rodillas
Juntos pasamos bajo la palidez
De un hermoso atardecer el más amado
Y sin embargo este atardecer es mi cárcel
Y policías relucen en los árboles.

Malcolm Lowry. Chesire UK. 1909-57

Un bonito final.




Si tuviera que elegir un final para algo bonito de mi vida, elegiría este. El trabajo terminado, la frente alta, la espalda erguida y toda su vida encerrada en su silencio.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Para mi enana





Metería mis dedos en tu pelo, separando capas de él, devanando los mechones lentamente, acariciando tus sienes mientras tú, inclinas la cabeza sobre mi pecho. Veríamos la tarde decir adiós tras la cortina, volver los niños de sus juegos y nosotros aún no habríamos acabado de deshojar dos vidas. Tendríamos miles de palabras, miles de besos, de caricias ocultas en la palma de nuestras manos. Nos bañaríamos en la mirada imaginando veredas y atajos. Solo somos dos flores inesperadas, rojas, como un corazón en medio de la primavera.

Sólo puedo escribir de amor.




Sólo puedo escribir de amor.
Salgo a la noche
respiro su aire tenso, sé que vivo.
Con su canto monódico me seducen los grillos.
Y es la noche sin ti lo que yo escribo.
En el verso me abstraigo.
y allí el amor es sangre y meteoro,
es la espada que hiere, es sal y madrugada.
Breve es y bello y mentiroso,
y eterno y falso y dulce y verdadero.
Y yo sólo sé hablar de la tormenta
que estalla entre tus besos.
Ebria y multicolor
en anodinas calles la ciudad multiplica
mil rostros pianos y una sola mueca,
y abre sus tristes puertas a la noche.
Todo está allí para que la palabra
aprese un llanto, un árbol, la monstruosa
soledad de sus calles vocingleras.
Y yo tan sólo escribo
de la tarde sin ti y de mi tristeza.



Piedad Bonnett. Colombia 1951

Otoño en la ciudad.

El otoño puede ser muchas cosas aparte de una estación y como el tiempo es inevitable su llegada. No viene de golpe y porrazo por más que la presentadora de TV lo recalque con énfasis. Al contrario más que una fecha, el otoño se insinúa con parsimonia. Primero disminuye la luz poquito a poco, se hace dorada pero ya sin el calor de la pasión de un verano, el otoño te va sumiendo en una discreta penumbra y melancolía, te acorta los días y no porque desaparezcan las horas del reloj, es que día y sol son un binomio, asi te va preparando para la oscuridad del invierno. Por eso los árboles en otoño para iluminar sus tardes, tornan de verde a amarillo sus hojas para recordar esos días poniendo un poco de sol en cada hoja.
Después que la tijera corte las horas de ese reloj, van apareciendo en sus tardes nubes blancas, algunas con retazos grises, primero unas pocas, aisladas, dispersas, después grandes y regordetas, pero a la vez detrás, al fondo nos ofrece a cambio un gran cielo carmesí, como un gran recuerdo de ese verano que se aleja. A estos días le siguen de pronto otros de sol radiante y calor, sacamos los brazos a relucir otra vez, sonreímos…...es un simple respiro de la naturaleza pero…..la suerte está ya echada. A la mañana siguiente todo vuelve a estar nublado y ya no de gris, ahora es de una negrura inesperada.
Las relaciones humanas son iguales, les llega su otoño como a las flores, a los boniatos, y a las ranas. Supongo que ellas saltaran de contentas, los demás no tanto, sobre todo si tu invierno está más cerca de lo necesario. Entonces sientes llegar ese otoño, lo predices, lees en cada nube un mensaje implícito en cada rincón, en cada hoja que cae, como lo haría un chamán. Cada signo de otoño que siente nuestro corazón es como si le cortaran un hilo que lo mismo que a una marioneta, lo mantiene unido a otros corazones. Cada cita anulada, cada mensaje no enviado, cada llamada pospuesta, cada olvido de alguien es un hilo menos que te mantiene con vida.
Lo ultimo que desaparece es ese cielo carmesí, desaparece esa hoguera que encendian aquellas manos tiernas, aquellos besos encendidos, aquellas miradas que te consumian como una antorcha,aquellas llamadas a horas intempestivas para decir solo..... "te quiero". Se cubre el cielo de las nubes grises de los silencios, de las ausencias, primeros pequeñitas, luegos mas grandes y despues solo quedará un cielo gris y tan frío que parecerá ya invierno.

martes, 9 de noviembre de 2010

Como explicarte.

Como explicarte el sabor del tiempo
Como explicarte el olor de una mirada
Que mis manos hablan, callan y lloran
Cuando no te tocan.
Si encontrara esas palabras
Si pudiera entrelazarlas
Pero no………….porque
No es posible explicar lo que siento.
A su lado, a su lado el mundo se detiene
Y en esas charlas de miradas
No hacen falta las palabras
Brota la risa y sientes que el día
Va tomando otro color
Eres mi cielo……lo sabes?
Siento lo que estas pensando
Siento tus sentimientos
Y con toda mi ternura voy
Empapándome de tus lágrimas
Devolviendo el brillo a esa mirada
Pintando esa sonrisa de media luna
Cuando estas a mi lado
No se si eres un sueño
O el que sueña soy yo
En realidad no me importa
Solo quiero verte feliz
En eso empleo este amor.



domingo, 7 de noviembre de 2010

Lunas de ayer



La luna, esta noche, la que nunca ha vuelto

vendrá para nosotros.


Porque hemos mentido, como en las lunas de ayer.

No habrá segunda parte esta vez.


Nuestro amor ha de ser como nunca fue,

un insensato amor, amor de dos

que nada necesitan ni nada desean

más que amarse.


Nuestro amor será así

o no será.



Harold Alvarado Tenorio. Colombia 1945

viernes, 5 de noviembre de 2010

Nadie mojaba el aire...



Nadie mojaba el aire
tanto como mis ojos.
Me decías: "¿Trabajas?"
Me decías: "¿Ya es la hora del té?"
Y yo no te decía: "Te amo";
no te decía:
"Eres todo lo que tengo";
no te decía:
"Eres la única rosa en la que caben
todas las primaveras".
Me decías:
"Adiós, hasta mañana".
O me decías:
"¿Necesitas algo?".
Y yo no te decía:
"Me estoy muriendo
de amor... me estoy muriendo".
Nadie mojaba el aire
como yo.


Antonio Gala. España 1930

La luna nos buscó desde la almena.....




La luna nos buscó desde la almena,
cantó la acequia, palpitó el olvido.
Mi corazón, intrépido y cautivo,
tendió las manos, fiel a tu cadena.

Qué sábanas de yerba y luna llena
envolvieron el acto decisivo.
Qué mediodía sudoroso y vivo
enjalbegó la noche de azucena.

Por las esquinas verdes del encuentro
las caricias, ansiosas, se perdían
como en una espesura, cuerpo adentro.

Dios y sus cosas nos reconocían.
De nuevo giró el mundo, y en su centro
dos bocas, una a una, se bebían.

Antonio Gala. Ciudad Real (España)1930

Estrella del Alba.



Poner rumbo al 270º, rumbo al extremo oeste, tierra del paraíso perdido. este es un viaje que ha obsesionado al ser humano siempre, volver a la tierra de los dioses, este es el viaje que realizó Eärendel, la Estrella del Alba:

Al este de la Luna, al oeste del Sol
hay una colina solitaria;
sus pies están en el mar verde claro
sus torres son blancas y quietas,
más allá de Taniquetil
en Valinor.

Allí no van las estrellas, excepto una solitaria
que huyó de la Luna;
y allí están los dos árboles desnudos
que daban la flor plateada de la Noche,
que daban el esférico fruto del Mediodía
en Valinor.

Están las costas de Faëry
con sus playas de guijarros iluminadas por la luna
cuya espuma es música de plata
en el suelo opalescente
más allá de las grandes sombras del mar
en el extremo de la arena
que se extiende para siempre
hasta la puerta con cabeza de dragón,
el portal de la Luna,
más allá de Taniquetil
en Valinor.

Al oeste del Sol, al este de la Luna
está el puerto de la estrella,
la blanca ciudad del Vagabundo
y las rocas de Eglamar.

Allí se refugia Wingelot,
mientras Eärendel mira a lo lejos
sobre la oscuridad de las aguas
entre aquí y Eglamar;
lejos, lejos, más allá de Taniquetil
en Valinor, a lo lejos.

Tolkien nos habla del complejo de la Atlántida, como buen filólogo y conocedor de la mitología, nos dejo unas magnificas historias que van mas allá de un mera refundición de todas. Los irlandeses con sus viajes espirituales “ Los Imram célticos” narran los viajes a islas desconocidas como la de San Barandan, pero también en las sagas artúricas tenemos la de Avalon o Thor que en la mitología nórdica va en busca de una estrella lejana cuyo nombre Aerendel es similar a Arundel, Aërendil, Eärendel……..

"Eala! Eärendel, engla beorhtast, ofer mid-dangeard monnun sended." "Salve, Eärendel, el más brillante de los ángeles, enviado a los hombres sobre la Tierra Media”, poema en ingles antiguo que señala a Venus como la estrella del alba.
Siempre es caminar, navegar hacia………el oeste, hacia una estrella, a un tierra desconocida pero añorada, hacia quizás el origen de todo, hacia ¿uno mismo?. Se han preguntado porqué el horizonte te calma, porqué necesitamos salir a espacios abiertos y dejar vagar nuestros ojos a lo lejos, porqué ese magnetismo de una puesta de sol. Tanta literatura no es por nada. Creo que Ulises junto a Penélope urdieron un tapiz, ella con la aguja él con sus historias y el hilo fue uniendo esas islas, esas aventuras antes dispersas, para al final dar la imagen de quien es y fue esa persona.

Soñar contigo.


Quererte a ciegas.





Yo muchas noches sentía
Cercano ya el día
Tus pasos en la sala.
Gracias a Dios que has llegado
Que no te ha pasado
Ninguna cosa mala.
En tus manos un aroma
Que transminaba como el clavel,
Pero yo lo echaba a broma
Porque era esclava de tu querer.
"Que me he entretenido…
Las cosas del juego".
Y yo te decía cerrando los ojos
Lo mismo que un ciego:
No tienes que darme cuentas
A ciegas yo te he creído,
Yo voy por el mundo a tientas
Desde que te he conocido.
Llevo una venda en los ojos
Como pintan a la fe
No hay dolor como esta gloria
De estar creyendo sin fe.
Mi corazón no me engaña
Ya tu caridad se entrega
Duerme tranquilo sentraña
Que te estoy queriendo a ciegas.
No sé que mano cristiana
Abrió una mañana
Tu puerta de repente
Lo que cortó en mil pedazos
Como un navajazo
Mi venda de la frente.
Me quitaron la ceguera
Con un cuchillo de compasión
Y hoy va solo por la acera
Sin lazarillo mi corazón.
Todo eso: mentira,
Lo afirmo y lo pruebo
Y yo te decía queriendo
Ponerme la venda de nuevo:
No tienes que darme cuentas
Que no te las he pedido
Quien va por el mundo a tientas
Llevando rumbo perdido.
Yo me clavaré en los ojos
Alfileres de cristal
Para no verme cara a cara
Contigo y con tu verdad.
Mientes de noche y de día
Y a jurarme en falso llegas.
Sigue mintiendo alma mía
Para yo quererte a ciegas.

A ciegas
(Zambra de Quintero, León y Quiroga)

jueves, 4 de noviembre de 2010

Amor mío, mi amor, amor hallado.......









Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.
Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.
Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.
Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.
Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,
voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.

Jaime Sabines. México 1926-99

Rostro de mujer.

Vivo en el rostro de una mujer
que habita en una ola
a la que la marea empuja hacia una playa
cuyo puerto se pierde en sus conchas.
Vivo en el rostro de una mujer
que me hace morir, que quiere ser
faro apagado
en mi sangre que navega
a los confines del delirio.

"Adonis" Ali Ahmad Said Esber. Siria 1930

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Carta desde la isla del papagayo tartamudo.

A veces de nuestro brazo, a veces a nuestro lado, otras unos pasos delante, otros quizás atrás. La vida es algo cambiante, cálida y llena de incertidumbres. Como buena amiga en ocasiones armada de toneladas de paciencia, nos espera en un banco de esa avenida, su cara sobre una palma de su mano y nosotros……nosotros nos devanamos los sesos y sexos pensando en ser robinsones, únicos en el mundo en la suerte o la desgracia. Mirándolo bien la vida es una retahíla de sucesos en los que interviene el azar más de lo que pensamos y cuando menos lo esperamos, suena el timbre que anuncia el final del recreo. Volvemos a la rutina y allí en el patio quedaron grandes amores, aventuras, sueños, que son la sal y la crema. Sin estas cosas la vida sería lo que nos repetía una y otra el profe de Ciencias Naturales, “Un ser vivo es aquel que nace, crece, se reproduce y muere”. Si aparte de esas cuatro cosas, tu puedes contar una historia aunque sea pequeñita y fugaz entonces no te detengas en contar solo el final……nárrala entera, de principio a fin, detente en decirnos de qué color era su mirada, a que sabían sus labios, de que tejido estaban hechas las yemas de sus dedos. En nuestros libros infantiles Dios, aparecía como un señor de barba blanca ,avanzada edad y parco en palabras, de ahí supongo vendría la breve descripción del profe sobre qué era la vida, menos mal que Eva le dio un poco de argumento, sal y algo de pimienta a nuestra historia.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Cuando nace un hombre.....



Cuando nace un hombre

siempre es amanecer aunque en la alcoba

la noche pinte negros cristales.


Cuando nace un hombre

hay un olor a pan recién cocido

por los pasillos de la casa;

en las paredes, los paisajes

huelen a mar y a hierba fresca

y los abuelos del retrato

vuelven la cara y se sonríen.


Cuando nace un hombre

florecen rosas imprevistas

en el jarrón de la consola

y aquellos pájaros bordados

en los cojines de la sala silban

y cantan como locos.


Cuando nace un hombre

todos los muertos de su sangre

llegan a verle y se comprueban

en el contorno de su boca.


Cuando nace un hombre

hay una estrella detenida

al mismo borde del tejado

y en un lejano monte o risco

brota un hilillo de agua nueva.


Cuando nace un hombre

todas las madres de este mundo

sienten calor en su regazo

y hasta los labios de las vírgenes

llega un sabor a miel y a beso.


Cuando nace un hombre

de los varones brotan chispas,

los viejos ponen ojos graves

y los muchachos atestiguan

el fuego alegre de sus venas.


Cuando nace un hombre

todos tenemos un hermano



Ángela Figuera Aymerich.

sin llave.



Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro

como la carne de los huesos.

Tan cerca uno del otro

y, a menudo, ¡tan lejos!...

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,

como de piedra dura, como envuelta en secretos,

impasible, remota... Y tú quisieras tuya

la llave del misterio...

Si no la tiene nadie... No hay llave. Ni yo misma,

¡ni yo misma la tengo!



Ángela Figuera Aymerich. Bilbao (España) 1902-84.

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