A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Despedida al 2.011.




Fin del año 2.011. Momento de balance y reflexión. Extendemos sobre el tapete, los recuerdos de este tiempo que se nos va. Hacemos cábalas y propósitos para el próximo; aprender ingles, adelgazar, dejar el tabaco, incrementar el deporte, construir un barco de madera en cómodos plazos, divorciarse. Cada cual planea su futuro y en estos dos últimos días, así como el primero del próximo se llena de retales nuestra mente, como de sobras de cenas y botellas medio vacías o medio llenas según se mire.
Pasado, presente y futuro juegan a diario con nosotros. Se me aparece en el cajero una chica rubia maravillosa, hasta ayer con un bikini blanco en mi recuerdo y hoy, convertida por arte de la vida, en mujer-mujer de esas que paran el tráfico con la mirada. Saludo a vecinos que no veía desde hace años, aunque vivan a 20 metros. Reparto pésames y parabienes mientras damos un repaso al escenario donde vivimos.
En realidad es un detenerse y acompasarnos a la vida, que tiene su ritmo. Descubrimos de nuevo esos naranjos que alguien, decidió plantarnos en las calles de Sevilla y que en un par de meses se cuajaran de azahares. A los chinos de la nueva tienda del barrio, que con tres palabras y un vaivén de cabeza se manejan en su compraventa, mientras sus zagales cantan villancicos en un perfecto español-andaluz-sevillano.
Presente, pasado y futuro, todo envasado en un todo que somos nosotros y que como Machado dijo…….”pero lo nuestro es pasar”. Voy a dar la bienvenida al 2.012, que dicen va a ser el último según los mayas. Así que dejaré el futuro para los mayas y me preocuparé de darle una manita de cariño al pasado, sacarle brillo y ponerlo en uso. Porque uno existe en los ojos de los demás y el tiempo pasa demasiado rápido

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Pequeñas palabras.


1

Sólo el mar y
el aire
ningún cuerpo,
un espejo
y una mirada callada.

2

Antes fue el vacío
en la otra orilla de mis ojos
a la hora de despertar.
He olvidado mi rastro.

3

Tiembla la voz
escapa un aire en el desvelo
para hacer un reloj de arena
para perderme.

4

Su cuerpo perdido
en el blanco lívido
juega con su canto
su música llueve en la memoria
por donde habita una jaula vacía.

5

Dos cuerpos
cerca de la música de sus latidos
fulgores perdidos
se juntan
para bailar en la sombra.

Carmen Inés Perdomo. Ecuador 1973.

martes, 27 de diciembre de 2011

Prólogo al presente




Abre los ojos. Despierta.

El Paraíso está aquí,

de vuelta.

Con todos y todo

en la luz pasajera.



Es (no hay otro) esta tierra:

mesa de encuentros,

cuna de ausencias.



El Paraíso está aquí,

a la espera. Abre tus ojos

que abren sus puertas.



Despierta. Está aquí.

No es la dicha.

Es la presencia.



Eduardo Mitre. Bolivia 1943.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Miedo.


Mil veces he intentado
decirte que te quiero,
mas la ardorosa confesión, mi vida,
se ha vuelto de los labios a mi pecho.
¿Por qué, niña? Lo ignoro,
¿Por qué? Yo no lo entiendo,
Son blandas tu sonrisa y tu mirada,
dulce es tu voz, y al escucharla tiemblo.
Ni al verte estoy tranquilo,
ni al hablarte sereno,
busco frases de amor y nos la hallo.
No sé si he de ofenderte y tengo miedo.
Callando, pues, me vivo
y amándote en silencio,
sin que jamás en tus dormidos ojos
sorprenda de pasión algún destello.
Dime si me comprendes,
si amarte no merezco.
Di si una imagen en el alma llevas...
Mas no... no me lo digas...¡tengo miedo!
Pero si el labio calla,
con frases de los cielos
deja, mi vida, que tus ojos digan
a mis húmedos ojos... ya os entiendo.
Deja escapar el alma
los rítmicos acentos
de esa vaga armonía, cuyas notas
tiene tan sólo el corazón por eco.
Deja al que va cruzando
por áspero sendero,
que si no halla la luz en la ventana,
tenga la luz de la esperanza al menos.
Callemos en buena hora
pues que al hablarte tiemblo,
mas deja que las almas, uno a uno,
se cuenten con los ojos sus secretos...
Dejemos que se digan
en ráfagas de fuego
confidencias que escuche el infinito
frases mudas de encanto y de misterio.
Dejemos, si lo quieren,
que estallen en un beso,
beso puro que engendren las miradas
y suba sin rumor hasta los cielos.
Dime así que me entiendes,
que sientes lo que siento,
que es el porvenir de luz y flores
y que tan bello porvenir es nuestro.
Di que verme a tus plantas
es de tu vida el sueño,
dime así cuanto quieras.... cuanto quieras.
De que me hables así... no tengo miedo.

Caballero Bonald. Jerez de la Frontera.


jueves, 22 de diciembre de 2011

Por Sevilla de paseo.




Uno comienza por enamorarse de la actriz principal, así como admirar al héroe o galán de la película. De vuelta a casa iba dando saltos como Errol Flynn, volteretas como Burt Lancaster o cabalgaba por la pradera con James Stewart. De ellas el abanico era amplio, por edad Hayley Mills y por gusto Marylin Monroe o Elizabeth Taylor. Guardaba sus fotos bajo la almohada, como un conjuro que las atrajera a mis sueños.
Conforme ves repetidamente aquellas películas, descubres un día que el jefe indio te suena, que las escenas panorámicas de John Ford no tienen parangón. Que los ojos de Liz te paran el corazón, pero también que el dialogo de su suegro en “La gata sobre el tejado de cinc caliente” es para un replay, pero con un brandy en mi mano. Escenas sublimes, técnicas depuradas, actores secundarios, bandas sonoras, forman parte de la sustancia de la vida que allí se narra. Uno va admirando con el tiempo a los pequeños personajes y convirtiéndolos en grandes amores.
Me gusta mi ciudad, me enamora, salgo a ella a volver a descubrir esos detalles, a esos amigos o conocidos, a esos antiguos amores grandes y pequeñitos, posibles o imposibles, conocidos o aun secretos. Porque me encanta haber sido actor de reparto con alguno de ellos, ya fuera de romano, de pielroja o tramoyista. Todo ellos forman parte y yo mismo también, de su historia y la mía. Con cariño los llevo de paseo conmigo por Sevilla.

Feliz Navidad.


En este hemisferio norte hoy es el día mas corto del año y la noche mas larga, pasado mañana celebraremos el día de Navidad. Fiesta que trasciende de cualquier creencia religiosa, que lo mismo se celebra entre abetos y copos de nieve, como de playas de arenas blancas. Me encantaban las reflexiones de Mafalda sobre la Navidad en pleno verano austral, ataviada con sus gafas de sol y toalla en ristre..
Como todos los amigos, navegantes y simples transeúntes de este lugar saben, también suele ser fechas de echar de menos una época dorada o una persona concreta. Melancolía, nostalgia y una pizca de soledad, forman parte del árbol en nuestro salón. Pero no son más que el olor a linimento en los deportistas, es el rastro de haber competido, jugado, perdido o ganado, las más empatados con la vida, pero vivos, aunque hoy nos sintamos lesionados por la dura competición del día a día.
Es una fecha de oportunidad, de regar esa flor que nos acompaña hace ya tiempo. De mirar por la ventana y descubrir una cara amiga. De salir de paseo con las manos en los bolsillos. De repasar esa agenda vieja y enviar mensajes por el teléfono móvil. De ver por chiquicienta vez esa película de niños pobres, en el Londres del XIX y un señor muy malo y avaro.
A partir de mañana el día irá ganando a la noche, en realidad es el origen de este teatrillo. Repita, cambie, saque lustre o compre otro disfraz, ponga brillo en su mirada y tírese sin miedo de cabeza a la vida. ¿Cómo serán de suaves esas manos que nos esperan?........... Que tengan una Feliz Navidad.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Voy....


Voy subido en esto que llamaríais cuerpo,
veo, como se mueven mis brazos, los observo.
Mi razón o lo que de ella quede es
como un caracol arrastrando su pesada concha.
Hubo un tiempo distinto,
en que mis manos, mis dedos
y mi corazón eran uno,
mi reloj una inmensa esfera
con inacabables horas,
donde cabían lunas ocasos y mareas.
Un tiempo donde un beso suyo
era mejor que el mejor de los sueños.
Un tiempo de noches calmas,
de atardeceres lentos,
de ir de la mano
acariciando un infinito incierto.
Hay una farola donde
algunas tardes aun la espero,
y en una charla que existe tan solo
en mi sentimiento,
vuelvo a decirle aquellas…
que aun la quiero.
Piso mis pasos de vuelta,
con el sol ya puesto.
Mente y cuerpo cada uno por su lado
el corazón en silencio, en el recuerdo
una imagen, una melena al viento
una sonrisa amable, una caricia, un beso
regresan lagrimas a mis ojos
aun me quedan los sueños.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Siesta.


Duerme la princesa en su cama de cristal
con un ojo abierto
por si su príncipe se acerca
juguetean con alborozo
los enanos bajo su seta
persiguen luciérnagas en la maleza
cantan las campanillas
mientras... el búho protesta
Me iré del cuento, dijo en voz alta
o se callan los enanos
o se casa la princesa
o enmudecen las campanillas
para que pueda dormir mi siesta.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Tus manos



Me encanta poner tu mano en mi mano
y pasar la punta de mis dedos por los tuyos
acariciarlos uno a uno y sostenerla entre las mías

me encanta verla, admirar sus mas pequeños detalles
y adivinar como de algo tan pequeño nace la belleza
ese universo de sensaciones cuando me tocas

me encanta cerrar las mías sobre tu mano
darles calor, firmeza, pasar por entre ellas
todo el amor que soy capaz, mientras se besan

Como el mar.

Así como es el mar

es el amor de un hombre,

impetuoso océano, pero a la vez

espejo de plata en un día sin viento.

Capaz de combatir inútilmente

a la dura roca del acantilado

como de dormir en brazos de la arena

Y ambos son el mismo mar

ambos son ciertos

ambos son agua salada

ambos llevan el mismo amor.

Porque no puede ser otra cosa

que algo vivo en manos de los vientos

enamorado de esa luna, inalcanzable

sintiendo como hunde

el sol su pasión en sus entrañas.

Pero si miras al fondo de ese mar

si miras en el fondo de los ojos de un hombre

quizás veras las mismas estrellas

si te molestas y quieres mirar

y quizás ni el propio mar lo sepa.


Bajo tus cinco ventanas.

Bajo tus cinco ventanas

he visto el amanecer

sentado en esos bancos

cogido de tus manos

-

Saludo a las gaviotas

a la barca que va a la mar

¿donde estará la tuya

donde sus velas blancas?.

-

Busca un mar tranquilo

que yo le hablare al viento

para que calme a la mar

para que acune tu miedo

-

Esperare sentado en el banco

este que tú ya conoces

mirando a las rocas

bajo el sol bajo tu luna

-

Contigo siempre aunque estés lejos

a tu lado acariciando tu pelo

soñando una casa en el aire

en las estrellas, en el cielo.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ahora que duermes.

Ahora que duermes

ahora que esta volando libre

tu alma por el espacio abierto

ahora que puedes sentirme

óyeme.

De rodillas, acariciando tu pelo

queriendo besar tus cerrados parpados

mirando tus labios que tiemblan

al compás de tus sueños

a tu lado, como siempre

quiero llenar tu almohada de pétalos,

de versos, que endulcen tus lágrimas

Las mías no quiero que las veas

se esconden presurosas

detrás de mis suspiros

no quieren que te entristezcas

y mis ojos buscan desesperados

una sonrisa, para sonreír con ella

Solo es un instante y al momento

encuentro las palabras, que vuelan

sobre tu hermosura, como mariposas

intentando que la acojas en tus sueños.

Estaré aquí hasta el alba

hasta que al despertar abras

tus brazos para recibir al nuevo día

y poder un instante estar entre ellos.


Pablo Neruda.





Estoy mirando, oyendo, con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra, y con las dos mitades del alma miro el mundo.

Pablo Neruda.

Él soñaba con el tiempo......





El soñaba sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño

El tiempo va sobre el sueño
Hundido hasta los cabellos
Ayer y mañana comen
Oscuras flores de duelo

El soñaba sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño.



Sobre la misma columna
Abrazados sueño y tiempo
Cruza el gemido del niño
La lengua rota del viejo

El soñaba sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño

Y si el sueño finge muros
En la llanura del tiempo
El tiempo le hace creer
Que nace en aquel momento

El soñaba sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño.




José Monge Cruz, (Camarón de la Isla). San Fernando, Cádiz. 1950-1992

La vida.



Hace tiempo escribí dos entradas sobre la soledad. Son las más visitadas según las estadísticas, creo que por la imagen más que por el texto. Hoy traigo una canción de Serrat para recordar que no es cierto que estemos solos, porque tenemos la vida. Es tan cotidiana esa vida que nos acompaña desde pequeñitos, que no le damos valor. Sin embargo a cada segundo ella que es más sabia, nos propone mil cosas, mil ofertas, mil soluciones a cual mas preciosa y no es que estemos solos, es que estamos sordos. ¿Cuantas veces has leído esa frase...."la vida es eso que sucede a nuestro alrededor"?, pues mi abuelo decía....."niño es bonito mirar de noche la luna.....sobretodo, después de trabajar todo el día". La vida es ambas cosas........juntas.

martes, 13 de diciembre de 2011

Lo que no dijimos....2


…………..(Pues claro que me importa, cómo no me va a importar algo tuyo), pensé sosteniéndola aún entre mis brazos.

-Pues a la comida va Luis, añadió…..
-Y?...
-Nada que ira Luis.
-Pues lo saludas de mi parte.
-Míralo y te quedas tan fresco.
-Cómo debería quedarme, preocupado quizás?
-Hijo un poco celosillo al menos, dijo poniendo morritos de picarona.
-Debería estarlo?…..(la verdad es que sí lo estoy, es más joven, aun no se le cae el pelo y no tiene ni pizca de barriga).
-Se puso de puntillas, y alzo sus brazos dándome un beso en la boca, que hasta Rhett Butler daría un respingo.
-Tú que crees, me respondió mirándome…………. sin decir una palabra.

Iba preciosa, retocándose los labios con el perfilador, se dio un último toque en el espejo de la entrada. A pesar de su estatura tiene un don innato para usar tacón alto. Su pelo suelto, el sombrerito en la mano, ese contoneo natural de caderas. Antes de cerrar me dedico una sonrisa que harían volar las horas hasta su regreso.

Nuestras palabras, son como esos letreritos que salen en la parte inferior de las pantallas, cuando ves películas en otro idioma. Observaras que en esas películas, hay frases que no salen, por lo tanto la historia es incompleta. Por otro lado si atiendes en exclusiva a la lectura te pierdes lo importante; los gestos, la entonación, el lenguaje corporal, pero sobre todo las miradas. Las emociones no caben la mayoría de las veces en unas frases. El alma es nuestra última piel, la última frontera, allí radican las caras A y B de nuestra persona. Cuando estás con la persona que amas, con la que haces el amor con mayúsculas, existen más silencios pero más miradas……..sin subtítulos.
No es lo que no decimos, es lo que no necesitaba oir, porque tú ya me lo has dicho desde el alma.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Lo que no dijimos.




-Que tal estoy?, dijiste con aquel sombrero puesto.
-Para comerte pensé yo……..ejemmmmm, muy guapa respondí.
El tono de beige, acompañaba perfectamente al de la falda y las botas altas.
-No sueles ponerte falda.
-Las tengo mas cortas.
-Vaya por Dios, me dije a mi mismo, pues deberías avisarme en esos casos.
Aquel pase de modelo en mi opinión llevaba varios objetivos, le di aprobado con buena nota en cualquiera de ellos. Pero lo que me conmovió fue su cara de chiquilla, la búsqueda en mis ojos de mis pensamientos. Mi primer impulso era haberla rodeado con mis brazos y darle un beso largo y apasionado en sus labios……
-Esto es lo que opino, hubiera dicho despues del beso.
-Quería saber que te gustaba.
-Que pasa, que ya no lees en mi cara.
-Pero nos gusta saberlo, que nos lo digan, además hay días horribles…de muchas dudas.
-Pues me gusta el color, me gusta la cintura que te hace, me gustan las botas, sobre todo......
-¿El qué?.
-Sobretodo que me esperes para saberlo, ha sido un piropo muy bonito.
-No te hagas el importante que me lo pongo para ir a otro sitio.
-Ya supongo.
-Ah y no te importa no?.
-Jajajajajajaja esta ya es otra conversación.

Calle de la mar.





El aire azul de esta tarde
Es el que viene de la mar
Y el pueblo duerme a lo lejos
Con sus calles, con sus sueños,
Con sus niños y con sus viejos.

Los árboles de la orilla
Se repiten en el río
Y yo me repito pidiendo
Que de tus ojos a los míos
Vuele en el aire un te quiero.

Cuantas veces yo me veo
Solo con mi pensamiento
Curándome las heridas
O recordando momentos
Que hacen más dulce la vida.

Letra Calle de la mar. Miguel Poveda.

Cada mañana.




Cada mañana el mismo
asombro, siempre nuevo:
el ver lo natural
que es para ti tu cuerpo.

Consabidas minucias
del rito del aseo,
que imperceptiblemente
elevas al misterio.

Desde mis ajimeces
vigilo tus linderos:
revuelas como un ángel
sobre tus mismos pechos.

Tu humedad se disputan
la juncia y el espliego.
¡Ay, frescura de aljibe
y calor de sesteo!.

En mis blandas murallas
aprisionado, veo
el hábito sencillo
que tienes de tu cuerpo.

Resuelves la materia
en puro movimiento;
cada escorzo insinúa
un ritmo en el espejo.

El repetido aire
que modela tus gestos,
es en ti cristalino
pero en mí es espeso.

De tu cuello desnudo
nace un hondo venero;
de tus brazos en alto,
la mimbre de tu pelo.

Al alba, cuando mido
tu distancia, no entiendo
la natural costumbre
que es para ti tu cuerpo.

RAFAEL GUILLÉN ( España, 1933 )

El canto de la vida.


“Escucha el canto de la vida”, era el lema de mi familia, decía Katherine Hepburn en un documental sobre su vida. Me encantan sus reflexiones como aquello de… “hemos de tomar nuestras propias decisiones, no debemos pedir tantas cosas a Dios, porque él tiene demasiados problemas, a veces nos equivocaremos y otras daremos en el clavo”. “Amar y ser amado es el regalo más grande que la vida nos puede dar y a veces se puede vivir permanentemente en el paraíso aquí en la tierra si tienes vivos tus recuerdos. Los recuerdos del tiempo vivido junto a la persona que amas y te ha amado, ¿no es eso un paraíso?”.
Parte de nuestra infelicidad es ponerle a la vida un objetivo cercano a lo imposible, cuando para empezar, no sabemos cuán larga o corta será nuestra vida. Decimos ahora “no hay que darle más años a nuestra vida, sino mas vida a nuestros años”. Con los sentimientos pasa igual.
Escuchar el canto de la vida, aun en medio del griterío de la sociedad ésta, que nos empuja a todos lados.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Aún somos terrícolas.




Para cumplir con la obligación de los rezos, los frailes tuvieron necesidad de dividir el día en periodos concretos. Uno de ellos se encargaba de contar el tiempo y avisaba con campanadas, a sus hermanos que trabajaban fuera y dentro del convento. Ese fue el origen y la necesidad del reloj. Hasta entonces era la naturaleza quien dictaminaba los usos y costumbres. Hoy sin embargo nos han convencido, que podemos hacer de todo a cualquier hora y día, como si lo que nos rodea por fuera y lo que tenemos por dentro, no estuvieran sujetas a ninguna regla o estas carecieran de importancia. Craso error porque los Ginecólogos y Psiquiatras, procuran no hacer guardias en luna llena, los Cardiólogos con anticiclones y viento del sur, los Oncólogos temen los inicios de primaveras u otoños y mucho mas lejos, los peluqueros masculinos reniegan del frío.
A punto de viajar a Marte no deberíamos olvidarnos que nuestra diferencia con los primates son un escaso número de genes, incluso de una mosca que no me acuerdo, somos mas parecidos, que del pelmazo de familiar ese, al que ya barruntamos en estas fechas.

Un buen regalo.








Una amiga muy especial me ha regalado el mejor tranquilizante del mercado, un montón de paginas que auguran ratos fenomenales. El libro anterior me cautivó desde el inicio y este igual. Se autodefine el autor como terror de los traductores y le doy la razón, utiliza el lenguaje con maestría, inventa con las palabras imagenes novedosas.........."se desplazaba con un movimiento geológico" escribe para contarnos la lentitud del personaje, admirable. El buen trato a la lengua, no solo denota una cultura amplia en el autor, sino un cariño con su principal herramienta, es ofrecerle a sus personajes la posibilidad de existir con lucimiento. Se me presenta un tiempo y un camino lleno de buenos ratos. Gracias.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Mujer Bonita


La primavera
a
su
paso
se ha convertido
en
otoño.

Archie Randolph Ammons. EEUU 1926-2001.


En medio de la calma.

Sopla del noroeste un viento suave, el sol es agradable, y el mar se ve adormecido, sin ganas. Nos permite a un par de veleros navegar en calma, vamos paralelos a la costa a menos de una milla. Solo se oye el ruido del viento y del barco que se despereza agradecido. Imagino que en este momento somos, como un peine acariciando una larguísima melena celeste. Navegar a solas es una conjunción de relax interior y una cierta tensión física, la mente se concentra en un espacio reducido, justo el barco. De cuando en cuando se rompe el encanto, la radio nos conecta con el puerto y los barcos cercanos, pero hasta eso es relajante. El mar es estar lejos y cerca a la vez, es recuperarse a uno mismo sin interferencias. Desde allí imagino que estas sentada en ese banco mirando el mar, tus labios se estiran en una amplia sonrisa, enmarcada en ese paréntesis de tus mejillas. Mi corazón habla en morse con el tuyo, mientras viro en redondo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Con cariño.





«Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales.
Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores.
Hay gente de fuego sereno que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas.
Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman;
Pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende»

Eduardo Galeano. Uruguay 1940

lunes, 5 de diciembre de 2011

Déjame tus palabras.

Déjame prestadas tus palabras, poeta.


Por tan solo un momento,


quiero decirla que la quiero,


y no sé decirlo


porque no me acuerdo


porque se me fue la vida


y a ella, ya no la siento.


Oigo como se va a raudales


como se fue huyendo.


Préstame una frase poeta,


para espantar esta soledad


que me invade como hielo.


Préstame mejor tu alma poeta,


que yo la perdí


y ahora ya no la siento,


ahora ya no la tengo.


viernes, 2 de diciembre de 2011

Cold in hand blue.


y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo.



Alejandra Pizarnik. Argentina 1936-1972

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cenizas son mis labios





En su oscuro principio, desde

su alucinante estirpe, cifra inicial de Dios,

alguien, el hombre, espera.

Turbador sueño yergue

su noticia opresora ante la nada

original de la que el ser es hecho, ante

su herencia de combate, dando vida

a secretos cegados,

a recónditos signos que aún callaban

y pugnan ya desde un recuerdo hondísimo

para emerger hacia canciones,

puro dolor atónito de un labio, el elegido

que en cenizas transforma

la interior llama viva del humano.



Quizá solo para luchar acecha,

permanece dormido o silencioso

llorando, besando el terso párpado rosa,

el pecho triste de la muchacha amada;

quizá solo aguarda combatir

contra esa mansa lágrima que es letra del amor,

contra

aquella luz aniquiladora

que dentro de él ya duele con su nombre: belleza...



José Manuel Caballero Bonald. Jerez de la Frontera (Cadiz) 1926

¿Cómo será el encuentro?



Descarnados los dos

sin tu mirada

sin mis labios

posándose en los tuyos.

Partículas de luz quizá seremos

que se atraen

se buscan

se amalgaman.



Claribel Alegría. Nicaragua 1924-1979.

Poesía


Si la poesía es agua clara,
dulce caricia a los sentidos
quimera y ronda
sueño azul de rima y ritmo,
entonces
ya no soy
poesía.
Pero si es lengua
y sangre,
y grito,
y pozo,
y llamarada.
Si es aquelarre de palabras
que liberan del hechizo,
entonces más que nunca
soy poeta.
Aunque mis versos
no me reconozcan.

Gisela Galimi Buenos Aires 1968

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Gracias.


No te rindas

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.


Mario Benedetti.

martes, 29 de noviembre de 2011

Aceptación.


Saliste a la terraza
pensando que la brisa de la noche
podría devolverte al que eres siempre.
Mas la tibieza que en tu cuarto había
era un ámbito ,allí, bajo la calma
de alejadas estrellas.
Olvidar pretendías unas horas
todavía recientes, la penumbra
que acercaba el latido de los dos,
y tus palabras qué serenas eran
como si a nadie las dijeses. Viste
la emoción de su rostro, su contorno
quemarse de belleza;
y esas mismas palabras te llenaban
de dolor y de sombra.
De nada te sirvió, cuando quedaste
solo, cegar la luz,
hacer brotar desde un rincón la música,
fortalecer tu fe con su joven pureza.
Sobre tu frente se rompían olas
gigantes: el calor
detenido del día,
el naufragio de un hombre que entregaba
la pasión de su vida en el espectro
doliente de la música (aún
como si la esperanza le alentase),
y te ardía el espíritu
porque sentías declinar tu vida.
Para ser el que fuiste
sales a la terraza, para ver
si un frío súbito derriba pronto
la plenitud del corazón. Tocas
el aire oscuro con los labios, oyes
los gritos fatigados de la calle,
la luminosa altura te estremece.
El tiempo va pasando, no retorna
nada de lo vivido;
el dolor, la alegría, se confunden
con la débil memoria,
después en el olvido son cegados.
y al dolor agradeces
que se desborde de tu frágil pecho
la firme aceptación de la existencia.

Francisco Brines. Valencia 1932

A punto de viajar en un coche.



Las ventanas reflejan
el fuego de poniente
y flota una luz gris
que ha venido del mar.
En mí quiere quedarse
el día, que se muere,
como si yo, al mirarle,
lo pudiera salvar.
Y quién hay que me mire
y que pueda salvarme.
La luz se ha vuelto negra
y se ha borrado el mar.

Francisco Brines. Valencia 1932.

Mi amor por tí.



Mi amor por ti es mucho más que amor,

es algo que se amasa día a día,

es proyectar tu sombra junto a mí,
hacer con ellas una sola vida.

Las miradas que ya al conocer
se hablan entre sí en la distancia,
no hacen falta palabras...qué más da!
si ya interpretamos lo que claman.

Los mil detalles que tienes tú por mí,
mi descaro al advertir en lo que fallas,
el sincerarme cuando hay que decir
lo que sinceramente no se calla.

Mi amor por ti es mucho más que amor.
Mi amor por ti es como una nevada,
un torrente de luz, algo tan bello...
como ponerse el sol o amanecer el alba.

Roque Dalton. San Salvador 1933

Después de la tormenta.





Húmeda es la noche,
nostálgicos tus pasos.
Vuelves a caminar en la ciudad desierta.

Libra el viento sus ráfagas sin voz,
su aullido casi humano,
su guitarra sin cuerdas
y sin mástil.

En medio de la calle
tiembla la luna,
prisionera de un charco solitario.

Entre los edificios silenciosos,
la suave oscuridad se olvida de la lluvia
y se acuerda de ti.

José Verón Gormaz.España. 1946

lunes, 28 de noviembre de 2011

Batas blancas.


La soledad real tiene forma de cama de hospital, huele a medicamentos, suena a pitidos inquietantes, a superficies de acero y a decorado de batas blancas. La soledad difumina los nombres de amigos y familiares, que huyeron conforme su agenda se lleno de eventos inaplazables, recordaron tareas abandonadas, o descubrieron que su tiempo era oro. Los pocos que quedan parecen allí en el pasillo, golondrinas en un cable eléctrico, mudas, sentadas una al lado de otra. Esa soledad trae de la mano otras manos, la del médico serio y adusto que es fría pero firme, como ese pilote donde amarro mi barco, me pregunto ¿cuantas imágenes como ésta llevará dentro de su bata?. También las hay calientes y tiernas como la de la enfermera refunfuñona del turno de noche. Ella me recuerda a mi tía Adelaida, que alternaba las riñas con caramelos del bolsillo de su delantal. La soledad real no se escribe en poemas, viene envuelta en palabras del latín y del griego, que dichas detrás de unas gafas, suenan algo mejor que la realidad. Noviembre es el mes oportuno para recordar estas cosas. El mes de la soledad, de las batas blancas y de las golondrinas que se marcharon.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Hay domingos.


Hay días de domingo de lluvia o qué sé yo
que parecen gozar en revolver mi vida,
y encuentran, a pesar de mi desorden,
tal vez en un cajón o en el bolsillo de alguna prenda vieja,
unos recuerdos fuera de contexto, cierto dolor sin lógica,
tan sólo algunos nombres pero un largo etcétera de ausencias.
Hay días, lo repito, que insisten en leerme las líneas de la mano,
y sale mi pasado a relucir, así, tan fácilmente,
como entender mi letra en un diario.

Y sin embargo existe,
escrito en una parte de mí que no conozco,
un trozo de papel indescifrable.
Yo no sé lo que arrastro, es la tristeza de aquel patio a las seis,
campanas a lo lejos, el olor de la tierra mojada,
una tarde de fiebre sin colegio
y un confuso amasijo de voces que me llevan
allí hasta donde puede dar de sí la memoria.
Pero también las dudas y los miedos,
una extraña ansiedad, el nerviosismo de mitad de septiembre
y esa especie de vértigo cuando miro hacia atrás
y esa niebla del tiempo que lo humedece todo.

Y es que apenas me sirve el cumplir años,
tener más experiencia, creerme que ya sé
cómo quedar a salvo de los escalofríos,
si luego llega un día y me demuestra
que aquí estoy yo, el de siempre, todavía,
que jamás cambiaré, que llevo dentro un sabor a imposible,
un puñado de sombras, unos sueños a medias
y estos tristes recuerdos que seguirán conmigo
cuando ya no me quede de la vida otra cosa.

Juan Carlos de Lara. Huelva 1965.

Libro de cuentos.


Sobre la antigua mesa de juegos infantiles
el volumen de cuentos escogidos.
El sol, igual que entonces,
derrama su promesa de luz inagotable sobre las viejas páginas.
Hoy vuelvo a ver, con dedos asombrados,
el paisaje de mis primeros sueños.
El corazón se comba bajo el peso del tiempo como una flor nevada.
Hubo un día que soñé con palacios de oro detenidos
al borde de un estanque. Con diamantes
lloviendo sobre el barro. Con montañas sonámbulas, con dragones domésticos.
Los años han pasado con esa exactitud impertinente.
Ahora,
ya conozco el sabor
-agridulce y perplejo-
de la hierba que crece al otro lado.
Y no siempre es más verde.
He visto transformarse muchas veces
sueños en calabazas,
promesas en harapos,
palabras en ratones asustados.
Quien cruza una frontera, apuñala las horas.
Ahora,
en este tiempo del que huyen las respuestas,
cuando vuelan los pájaros
tras comerse las migas derramadas sobre el musgo del bosque.

¿Cómo encontrar de nuevo el camino de regreso?

Raquel Lanseros. Jerez (Cádiz) 1973.

sábado, 26 de noviembre de 2011

La verdad por fin.


Todo el día
queriendo redactar este poema
y ahora no recuerdo
qué se supone
que tenía que decir.
Los buenos escritores —no hace falta
repetirlo— son aquellos
que saben siempre, exactamente,
cuándo no deben escribir.
Pero ése
evidentemente
no es mi caso.


Roger Wolfe. Inglaterra 1962.

viernes, 25 de noviembre de 2011

No encendáis las lamparas.


No encendáis las lámparas
ni me llaméis.
Dejadme aquí sin luces.
Mi alma está mejor en la penumbra.

Ved cómo la sombra maravillosa
envuelve mi frente.
Mirad mis manos,
mirad mi aspecto dulce
y que os oiga decir:
"Dejadlo está soñando,
dejadlo solo, allí sin lumbre".

Alberto Rojas Jiménez. Chile 1900-1934.

Montar en bici.


Al final descubres que tu vida es como montar en bicicleta, te creías acompañado, cuidado, mimado, querido, amado, pero esa bicicleta tiene dos pedales y tú eres quien va encima. Así que si quieres avanzar tendrás que mover tus piernas. En el mundo siempre hay dos tipos de personas aquellos que tienen el don de compartir contigo sus penas y tú. Lo curioso es que la frase no se puede articular al revés, es decir, si usted pertenece al segundo grupo y un buen día decide levantar el dedo para contar las suyas, no podrá, porque no era ese el momento, porque mira por donde mi problema es mayor, llegaste tarde, seguro que no es para tanto……..todas esas frases que por pudor a tí no te salió decir tantas veces. La vida imita a las tertulias, el que toma primero la palabra, el que asume el papel de dolorido, de depositario de la mala suerte, ese lleva las de ganar. Los que pertenecemos al segundo grupo, los que cuando nos surge un problema lo solucionamos o si nos ponemos enfermos vamos al médico, hacemos lo que nos dice y pare usted de contar no somos fashion. No concitamos la atención, no interpretamos suficientemente el papel para hacernos oír. Los del primer grupo nunca pedalean, siempre van en coche, en brazos o en volandas de otro. Es un arte con el que se nace.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Los besos



No te olvides, temprana, de los besos un día.
De los besos alados que a tu boca llegaron.
Un instante pusieron su plumaje encendido
sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto.
Te rozaron los dientes. Tú sentiste su bulto,
En tu boca latiendo su celeste plumaje.
Ah, redondo tu labio palpitaba de dicha.
¿Quién no besa esos pájaros cuando llegan, escapan?
Entreabierta tu boca vi tus dientes blanquísimos.
Ah, los picos delgados entre labios se hunden.
Ah, picaron celestes, mientras dulce sentiste
que tu cuerpo ligero, muy ligero, se erguía.
¡Cuán graciosa, cuán fina, cuán esbelta reinabas!
Luz o pájaros llegan, besos puros, plumajes.
Y oscurecen tu rostro con sus alas calientes,
que te rozan. revuelan, mientras ciega tú brillas.
No lo olvides. Felices, mira, van, ahora escapan.
Mira: vuelan, ascienden, el azul los adopta.
Suben altos, dorados. Van calientes, ardiendo.
Gimen, cantan, esplenden. En el cielo deliran.

Vicente Aleixandre (Sevilla, 1898-1984)

Perdóname.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Atardecer.


Mirar un atardecer encoge y a la vez engrandece el alma. Como otros miles de seres en otros miles de años, quedas sobrecogido y en el fondo de ti mismo siempre queda ese último rayo de luz como esperanza. De un lugar, de un tiempo, de un futuro, de un rostro, de unas manos…De tus manos es lo que hoy hubiera pensado de estar allí. Como esas rocas del faro que se citan en cada marea con las olas, como las palmeras y el poniente, como……el atardecer y tu ausencia.
Se enciende la luz del faro y no sé si es la torre o los barcos quienes más desean verse y encontrarse, como yo a tí.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Gracias Elvira.


Deme un hombre.
Imagino, por ejemplo, que estoy ante un honrado vendedor de hombres a la medida. Uno de aquellos magníficos dependientes orgullosos de serlo que lucían una cinta de metro a modo de guirnalda sobre la solapa del traje. Imagino, por ejemplo, que le digo, "deme un hombre que no pierda jamás la cara de niño; deme un hombre con músculos de hombre, no con esos brazacos de pollo hormonado que les salen en los gimnasios; deme un hombre que sepa guiñar el ojo; deme un hombre que ante una escena conmovedora se desarme y sepa expresar melancolía sin mover un músculo; deme un hombre con ojos de niño y cuerpo de hombre; deme un hombre con un poco de barriga, siempre es más acogedor abrazarse a una barriga que a una tableta de chocolate; deme un hombre que de la bondad pase a tener cara de asesino, como si fuera una versión moderna de James Cagney; deme un hombre que a veces parezca guapo y otras tosco, a veces muy listo y otras algo bobo; deme un hombre que tenga cara de bueno y alma de estafador; que sea un infeliz, un advenedizo, como el gran Gatsby; deme el típico hombre chuleta, de los que se rallan enseguida; deme un hombre al que le sienten bien los uniformes, que cuando se vista un uniforme de piloto de la Pan Am parezca un piloto de la Pan Am; deme un hombre que de pronto se rompa y llore con lágrimas verdaderas; deme un hombre al que nadie ha querido, alguien que lleve la cara de perdedor desde la línea de salida; deme un hombre con cara de pillo; deme un hombre sin época, con cara de ladrón urbano del XIX, de muerto de hambre de principios del siglo XX, de hombre elegante de los años veinte, de millonario insensato de los treinta, de contrabandista de diamantes en Sierra Leona, de chico maltratado por su padrastro o de marido suburbial de los cincuenta; deme un hombre que, aun siendo todavía un muchacho, sea capaz de estar a la altura de una jaca como Kate Winslet; deme un hombre capaz de echar un polvo en la cocina con Kate Winslett sin quedarse menguado entre las extremidades inferiores de tan tremenda señora; deme un hombre que aun rodeado de Meryl Streep y Diane Keaton no solo no sea eclipsado sino que brille; deme un hombre que aunque tenga una discapacidad mental no vea disminuido su atractivo; deme un hombre que cuando se deje el pelo largo parezca una niña y, cuando luzca el pelo corto, un terneraco; deme, en resumen, un hombre que contenga en sí mismo a todos los hombres que en el planeta tierra hayan existido desde el primer homo sapiens, del más primitivo al más sofisticado. Deme, ya sé que es mucho pedir, al hombre".

"Deme un hombre. Artículo de Elvira Lindo en El Pais. 20-11-11"

sábado, 19 de noviembre de 2011

Uno de mis primeros amores.


"La única vez en que una mujer tiene éxito en cambiar a un hombre es cuando le cambia los pañales, cuando todavía es un bebé"...
Natalie Wood, EE.UU 1938-1981

viernes, 18 de noviembre de 2011

Mañana es la única utopía.



Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo...
¡Qué importa eso!
Tengo la edad que quiero y siento.
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.
Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la
convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!
No quiero pensar en ello.
Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo.
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo
que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer
lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos
y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir: Eres muy joven, no lo lograrás.
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero
con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones
se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse
en el fuego de una pasión deseada.
Y otras en un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues
mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino
derramé al ver mis ilusiones rotas... valen mucho más que eso.
¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!
Lo que importa es la edad que siento.
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

José Saramago Portugal, 1922 - 2010

jueves, 17 de noviembre de 2011

Pensándolo bien.



Me dicen que debo hacer ejercicios para adelgazar, que alrededor de los 50 son muy peligrosos la grasa y el cigarro, que hay que conservar la figura y dar la batalla al tiempo, a la vejez.
Expertos bien intencionados y médicos amigos me recomiendan dietas y sistemas para prolongar la vida unos años más.
Lo agradezco de todo corazón, pero me río de tan vanas recetas y tan escaso afán.
(La muerte también ríe de todas estas cosas.)
La única recomendación que considero seriamente es la de buscar mujer joven para la cama, porque a estas alturas, la juventud sólo puede llegarnos por contagio.

Jaime Sabines ( México, 1926- 1999 )

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Fantasía.






Fantasía es desde un sueño, un lugar, hasta incluso un perfume.
Fantasía es un dulce duermevela, en el que tu almohada se convierte en los brazos de tu amante. Atrayéndote hacia ella.
Fantasía es consustancial al poeta, a los niños y al amante que vive lejos.
Fantasía es el miedo y el amigo del marino recostado en la borda de su navío.
Fantasía es el viento amable que espanta las negras nubes.
Fantasía es sentir unos besos que quedaron en el aire.
Fantasía es esa sonrisa en los ojos cuando caminas solitario.
Fantasía es borrar la distancia que nos separa con el pensamiento.
Fantasía es mantener la ilusión siempre en el bolsillo de arriba de mi camisa.
Fantasía es el segundo nombre de mi esperanza.
Tú.

El día que mis ojos...



El día que mis ojos me atropellaron
se llevaron a mi cuerpo por delante
lo empujaron a cruzarse en diagonal
y aparecí adherida a su costado.



Marcella Collins. Argentina 1970.

Extrañas formas tiene el amor.


Extrañas formas tiene el amor.
Las galas del deseo se nutren
de harapos de desdicha y de frío.
Por debajo del gozo respiran
los días del hastío futuro.
Toda humedad acaba en desierto,
todo cuerpo en ceniza -me dices
cuando aún aletea el placer
por mi piel como un tímido insecto.
Todo acaba -repites.
Te miro
como se mira a un dios cruel y exacto.
De repente me siento muy sola.

De "Alcoba del agua" 2002
Josefa Parra. Jerez de la Frontera. España 1965.

martes, 15 de noviembre de 2011

Solos.





La humanidad vista desde lejos, podría parecer esos cielos en una noche de verano, cuajados de estrellas, soles, planetas. A nuestros ojos parecen tan cercanos unos a otros y sin embargo nuestros datos nos aseguran, que entre ellos las distancias son considerables. También sabemos que a pesar de esas distancias existen fuerzas que los atraen o repelen.
Somos semejantes a estos astros, vagamos por nuestro universo y estando piel contra piel, la distancia entre dos humanos llega a ser infinita,incluso entre aquellos en los que días antes, no parecía existir dos pieles, sino una tan solo. Son igualmente misteriosas las fuerzas que producen, esa atracción irracional o esa separación contra toda explicación. La amistad, el deseo, el amor. Que fuerza es comparable en el universo a ellas, qué puede fundir dos entes independientes en uno solo. Pero y lo que es mas misterioso, cómo se origina y cómo desaparece……dejando a esos dos seres, nuevamente tan solos y aislados como esas estrellas en una noche de verano.

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