A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

miércoles, 19 de enero de 2011

Dudas




Vistos desde el mar, las entradas a los puertos asemejan, dos brazos abiertos esperándote a darte la bienvenida. Conforme te acercas, te entra una sensación de premura y a la vez de inquietud. Te has acostumbrado tanto a estar en la mar, que sabes que te sentirás raro nada más pisar las maderas del atraque, pensaras que la tierra se mueve bajo tus pies. Es solo que tu cuerpo trae memorizado el bamboleo de tu barco y se mueve a su mismo son. Por eso al echar pie a tierra sigues con ese vaivén, debes cerrar los ojos y resetearte.
Cada puerto y la ciudad que lo acoge tendrá su propia dinámica, pero la gente que allí vive es especial. Su amabilidad su prestancia en echarte una mano, buscarte un hueco, orientarte. Todos los que salen fuera saben de los momentos difíciles y existe una camaradería innata por encima de idiomas, edades, raza y sexo.
Cada tarde que vuelvo, el sol ya desapareció por el horizonte, por el 270ª y ese viento de poniente casi en calma va empujándome poquito a poco hacia él. Tienes dudas y el alma dividida entre soñar con unos brazos, pensando si serán cálidos, si te aprisionarán entre ellos como tú esperas o virar en redondo y volver tras el sol.
El tiempo te hace apreciar las certezas, la mar te las ofreces, te las exige, te examina en todos tus defectos. Pero premia tus virtudes con esos días en que te permites, irte a proa y libre seguir esa estela de plata que termina en el horizonte.

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...