A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

martes, 4 de enero de 2011

La rebotica.




La conversación es un arte y una necesidad también, los seres humanos se han reunido en torno a una hoguera, alrededor de mesas en cafés, clubes y de forma castiza en las reboticas.
La rebotica era el pequeño laboratorio que existía en las farmacias. En ella se preparaban las fórmulas magistrales recetadas por el galeno. Eran tiempos donde las compañías farmacéuticas aun no existían. El farmacéutico mezclaba los principios, dando lugar a píldoras, jarabes y pomadas, para los enfermos del pueblo. Mientras trabajaba se desarrollaba la charla. Generalmente asistían; el maestro, el médico, el cura y el representante del orden publico. De este modo la charla iba de un tema a otro, mezclándose pareceres, opiniones y experiencias. Así al mismo tiempo que nacía un remedio para un mal, nacía un tiempo compartido muy útil para otra parte del cuerpo, el alma.
Hoy hablamos por teléfono o por internet. No disponemos ni de tiempo ni de lugar, para poder conversar larga y pausadamente. Quizás tampoco con quien. Cada vez mas nos faltan personas cercanas, íntimas o adecuadas para poder extender ante sus oídos nuestras opiniones, miedos y pensamientos. Porque un teléfono no sustituye a unos ojos, a unas manos, a unos labios que te respondan.
Como aquellos pobres indígenas ante los barbudos conquistadores, hemos cambiado por modernos abalorios nuestras costumbres, nuestro tiempo, nuestros pequeños placeres, como era este de hablar en esa “media distancia” que es el contacto humano.

Óleo de García Ramos.

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...