A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

viernes, 29 de abril de 2011

Trazas y trazos.

Con tan solo una semana por medio se transforma mi ciudad, pasando del Siglo del Oro al XXI de sopetón. El Mudéjar tardío mal llamado Barroco Sevillano, por aquello que mudéjar suena a islámico, se guarda en sacristías y templos, mientras salen a relucir los estampados y lunares vistiendo a las mujeres de Sevilla. El traje típico de la mujer sevillana, es una copia evolucionada de los que usaban las mujeres gitanas y agricultoras. Tiene la particularidad que cambia cada año aunque mantenga una estructura reconocible. Corto, largo, con o sin mangas, de telas diversas, estampados, lisos……cada mujer tiene la posibilidad de diseñar el suyo de manera que realce sus virtudes. Es muy difícil por no decir imposible que no logre estar guapa. El límite puede ser el exceso o lo estrafalario.
Recordando que la Feria de Sevilla es obra de un catalán y un vasco, he de recordar que es también difícil no ser bienvenido a esta ciudad. A lo largo de la historia esta ciudad ha sido; cuna de dos emperadores romanos, uno visigodo, capital del reino árabe y cristiano, sede del tráfico con las Indias y entre unos y otros, devastada, empobrecida y vuelta a renacer. Como toda tierra invadida por unos y otros su gente va tomando unas capas de barniz que la hace a la vez provinciana e internacional.
Se asombran a veces altos personajes de la política nacional y mundial, de la realeza, nobleza, finanzas y un largo etcétera, ser reconocidos cuando nos visitan montados en esplendidos coches de caballos. Pero a la vez no prestarles la más mínima atención. Todo lo contrario que hacemos ante un magnifico tronco de caballos, un jinete ataviado con todo el clasicismo o una amazona bellísima. Por eso la mejor manera es la sencillez, la normalidad, dejar la estridencia en casa, muestre una sonrisa, no saque a relucir sus títulos, su dinero, su religión, ni su preferencia política.
Quizás porque no tengamos mucha confianza en los orígenes de nuestros ADN, es por lo que no se lo pedimos a nadie, no es raro tener un canadiense o un escocés de socio en una caseta. Porque todo el mundo tiene algo que aportar a la belleza, a la alegría y al saber entender la vida es por lo que es tan fácil o difícil ser sevillano.








No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...