jueves, 5 de mayo de 2011

De vez en cuando es preciso volver al poeta. Para no perderse.




El amor






Pequeña


rosa,


rosa pequeña,


a veces,


diminuta y desnuda,
parece


que en una mano mía


cabes,


que así voy a cerrarte


y a llevarte a mi boca,


pero


de pronto


mis pies tocan tus pies y mi boca tus labios,


has crecido,


suben tus hombros como dos colinas,


tus pechos se pasean por mi pecho,


mi brazo alcanza apenas a rodear la delgada


línea de luna nueva que tiene tu cintura:


en el amor como agua de mar te has desatado:


mido apenas los ojos más extensos del cielo


y me inclino a tu boca para besar la tierra.






Pablo Neruda. Chile 1904-1973
Óleo, Gala en la ventana. Dalí.

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