A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

viernes, 12 de agosto de 2011

Sigamos indignándonos......


A veces Dios nos castiga, dándonos lo que le pedimos.
Isak Dinessen. Memorias de África.

Cuando Asimov nos describía un mundo poblado de robots, todos asimilábamos el escenario a un futuro lejano. Hoy aunque no tengan forma humana, estamos rodeados de tales máquinas, que piensan y actúan, eso sí siguiendo nuestras ordenes.
Cámeron, Zapatero, Berlusconi, Sarkozy, Obama, son vapuleados por su “oposición” respectiva, ya sean de izquierda o derecha por su mala gestión de esta crisis. Cuando parece que llegan a un acuerdo, las bolsas de Nueva York, Londres, Tokio o Madrid, hacen lo que les da la gana, descendiendo a ritmo vertiginoso. Hasta ayer los economistas no encontraban el quid de la cuestión. Hasta ayer que encontraron el motivo.
Hace poco se nos ofreció a todos la posibilidad de ser unos Mini-broker, unos mini tiburones al estilo de Michael Douglas. Un programa informático nos permite mediante un inversión no grande, comprar y vender en todas las bolsas mundiales a ritmo vertiginoso. El programa mediante cálculos heurísticos se anticipa a las bajadas y subidas. Aunque las ganancias son cortas, al estar activado continuamente nos promete grandes ganancias a la larga. El problema surge cuando además de usted, son muchos millones de aspirantes a tiburones, imagine que un millon de personas dediquen 3.000 euros a esto, estaríamos hablando de 3.000 millones de euros. Al menor movimiento de ventas, todos venden autmaticamente al estar programados.
Los brokers de “carne y hueso”, ante el panorama, siguen por si acaso detrás de ellos. El resultado la locura y en un día pierden un 25% de su valor un grupo de empresas sin comerlo ni beberlo. Se calcula que un 50% de las operaciones de esta última semana se hicieron de esta forma. Ayer se han prohibido. Asimov no estaba loco, nuestros pequeños robots nos la han jugado.
Pero detrás de todo esto y al final estamos todos, son los ahorros de millones de personas, fondos de pensiones….gente normal, que puestos en las manos de agentes que prometen altos beneficios, mueven la economía del mundo, suben o dejan caer empresas. Envían al desempleo a miles de seres humanos, provocan el hambre en muchos países al dejar caer sus materias primas. Cuando se destapó el escándalo de las zapatillas deportivas, hechas por niños en aquellos países que todos sabemos, las marcas tuvieron que plegar velas. Deberíamos comenzar a exigir a nuestros gobiernos que los bancos aclaren, donde están esos negocios de tan alta rentabilidad.
Acaso no somos escrupulosos con las etiquetas de los alimentos que comemos?.

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...