A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

lunes, 31 de octubre de 2011

Sobre el sardinel.


De vez en cuando, es necesario por cuestiones de salud mental poner al mundo en OFF. Salir a tu patio, al jardín, a una terraza, cualquier lugar es bueno, pero que el cielo se extienda sobre tu cabeza. Cerrar los ojos, dejar vagar tus pensamientos, son todas recomendaciones que te hacen en los ejercicios de autocontrol. Suelen sugerirte que pienses en playas, islas polinésicas, chinchorros colgados de las palmeras. Yo cuando he asistido a uno de ellos y quiero volar o simplemente, cuando me quiero perder estando rodeado, pienso en ti, en tus labios, en nuestro último beso. Es como cruzar ese umbral que te permite, soñar que estás en las nubes.


Imagen de Lorenzo Valcarcel.

domingo, 30 de octubre de 2011

Te leeré un cuento.......


El lepidopmac.

Cientos de parejas aguardan su turno. Da gusto verlas porque no son comunes. Es evidente que se aman. Y no porque vayan de la mano o se miren con ternura, sino porque sería absurdo estar de pie tantas horas si no portasen las pruebas que lo acreditan. El letrero, donde inicia la fila, anuncia: “Pagamos 20 gramos de oro por mariposa”.

Se sabe que el método es indoloro y que cada estómago enamorado alberga entre 10 y 15 especímenes. Además, el intervenido puede generar nuevas mariposas al cabo de una semana. Sin embargo, existe un inconveniente. Con frecuencia, sólo uno de la pareja las porta, demostrándose que no es correspondido. El drama es inevitable.
Los detractores del doctor Lorca, inventor del Lepidopmac (aparato para cazarlas), lo tildan de “anti-romántico”. Unos, por ponerle precio a los sentimientos más nobles. Otros, por llevar al abismo a tantas parejas correctamente constituidas. Ni los oye. No hay tiempo. Su amada aguarda la sentencia. Cuando el número de mariposas iguale al de personas, Lorca las soltará. Confía en que nadie querrá sostener un fusil.

Rafael R. Valcarcel. Perú 1970.

"cuentos. www.nocuentos.com"

Dolor de amor.





¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Saber que tu ausencia
no tiene nombre, no tiene alas.
Volarán mil pronombres en la alcoba.
Un río de azucenas, hoy vendrá ha cenar.

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Saber que te he perdido
entre la multitud de casas
de la ciudad aquella.

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Saber que vas de la mano con alguien,
saber que te quise y que me quieres,
saber que te he perdido entre suspiros,
saber que por este amor, yo muero.

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Mirarte en la distancia de los cuerpos,
sentirte naufragio, pesadilla y vida.
Desvelarme en la ausencia
de una playa sin cuerpo
y desmembrarme en tu mirada
como un atardecer sin alma.


Iván Segarra Báez. Puerto Rico 1967.

jueves, 27 de octubre de 2011

Poema del reloj.





Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj .




Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Julio Cortazar. Bélgica 1914-1984.

martes, 25 de octubre de 2011

Senti / miento.





XCV

Caricias que caen
como copos.
Como copos
que no son pocos.
Besos que resbalan,
se deslizan.
Besos, besos, besos.
Esos.
Esos que derriten
los copos
que, como besos,
se deslizan

Marta Noemí Caputi. Argentina.

Buscandote.


A veces
cuando me agrieta el aire la mirada
salgo a buscarte maduro de esperanzas
echo a rodar el grito de un deseo
y vuelvo a caminar la calle ancha.
Déjame,
que te encuentre en las esquinas
déjame besar tu boca pálida
y hundirme lentamente de a pedazos
en la paloma de tu pollera blanca.
Pero sigo en este andar de caminante
con una estrella rota en mis espaldas
ajando agudo este silencio
que corre sepulcral por mi garganta.
Porque no estás te voy llamando
para quemar de sueños la mañana
y gastar en ti todas las lunas
que este tiempo de octubre nos regala.
Ven muchacha,
levántate a mis ojos
trae contigo el sol en las pestañas
no niegues para mí tu piel almendra
despiértale los pliegues a mis sábanas.
Subo los peldaños de la noche
con un frágil silbido en al solapa
ella bebe en soledad su negativa
yo regreso vacío de palabras.
Más,
intentaré de nuevo
colgar de su pupila luz dorada
nacerá mi paso, e irá por ella
volviendo a caminar la calle ancha.


Teodoro R. Frejtman. Argentina. 1948

lunes, 24 de octubre de 2011

Poesía.





Si la poesía es agua clara,
dulce caricia a los sentidos
quimera y ronda
sueño azul de rima y ritmo,
entonces
ya no soy
poesía.
Pero si es lengua
y sangre,
y grito,
y pozo,
y llamarada.
Si es aquelarre de palabras
que liberan del hechizo,
entonces más que nunca
soy poeta.
Aunque mis versos
no me reconozcan.


Gisela Galimi. Argentina 1968.

viernes, 21 de octubre de 2011

Confesión.

" Tu olor
el incontrovertible
y brutal olor del amor-
permanece intacto
mientras los besos
se volatilizan
en su propio júbilo
y la humedad
se hace una con la piel.
Tu olor, en cambio,
impregna hasta la médula.
Hasta ese lugar recóndito
donde el deseo anida
y obliga a dejar intactos
los platos del almuerzo
y a danzar de nuevo
hacia la cama,
muertos de hambre
de amor. "

Juan Gustavo Cobo Borda. Colombia. 1848


Escena de "El cartero siempre llama dos veces".

Cartas desde mi balcón. 13.


Con un mes de retraso ha llegado el otoño a mi balcón. Bajo el termómetro de golpe cinco grados y un aire fresco se apodero de mis brazos, recordé que por seis veces me propuse buscar la ropa ya del tiempo que llegaba pero esta desgana también otoñal lo impidió. Llega el tiempo de la nostalgia, que no es tristeza ni melancolía. Para mí la nostalgia del otoño es como una inmensa red de cazar mariposas, esas mariposas de colores que son nuestros recuerdos agradables y cariñosos. Siguen revoloteando por nuestro presente, negándose a dejarse encolar y ser pegadas en una página del álbum de nuestra vida. Se resisten con acierto, porque las más de las veces se produce un milagro. Vuelven a ser crisálidas y otra vez una espléndida mariposa con colores redivivos.
Al cruzar la calle me asaltan esos recuerdos, grupos de niños de la mano de sus padres, abuelos o hermanos mayores, con sus mochilas repletas de libros, con su algarabía de risas y mohines de enfado. Me recuerda mis tiempos, los lápices de colorear, las gomas de borrar, aquellos mapas de países lejanos, mis canicas. Y porqué no mi señorita de francés y su falda de “patitas de gallo”, origen de mis sofocos en la pre adolescencia. En esto consiste la nostalgia es reabrir este álbum de colores, olores, sensaciones. Esas pequeñas cosas que cantaba Serrat. Que no son tristes si se vivieron intensamente en su momento.
Es otoño para muchas cosas, como la savia de los arboles en ese paseo por el parque que di antes de ayer, siento el amor como perezoso, parado y remolón por mis adentros. Se ha vuelto sensiblero, protestón, se le nota que tiene ganas de descansar después de estaciones calurosas. Por ahí deambula poniendo y quitando mariposas de esas que hablaba.
Cae en mis manos una estampa de un tren de vapor, ese viaje eterno en el que todos andamos inmerso y que es vivir. Nos asomamos a la ventanilla, vagamos por sus pasillos, asentimos o sonreímos a nuestros acompañantes y nos dejamos llevar por una dulce indolencia a la espera de nuestro destino. Entre medio vendrán otras estaciones, invierno y de nuevo primavera, quiero mirarlas con los ojos de esos colegiales, con los míos cuando observaba aquellos mapas de países lejanos. Aun me quedan miles de mariposas que reunir.

Un gran día.





Hoy ha llegado por fin la paz a un trocito de mi país, a un lugar precioso, mágico. Hoy sus habitantes podrán respirar por fin de una locura. Porque cuando unos ideales se inflan por encima de los deseos de las personas normales, se convierten en dragones que se abalanzan sobre todos. Llegan ahora días de silencio, luego de recuerdo de los muertos, de los ausentes, del dolor, quizás puede que del perdón, pero siempre de la memoria. Nunca unas ideas pueden ni deben matar ni dejar morir a nadie. La libertad es una bandera de todos, no de unos pocos. En un momento de crisis mundial, hablar de un país, cualquier país y yo comienzo hablando del mío, España, no deja de ser un localismo trasnochado, un terruño para orientarnos. Mi país es la tierra y mi bandera es la de cada hombre y mujer.

jueves, 20 de octubre de 2011

Donde quiera que estés.


"Donde quiera que estés,

sea cual sea tu condición

y hagas lo que hagas,
sé siempre un buen amante”


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El movimiento de las olas,
día y noche, viene del mar,
tú ves las olas, pero, ¡qué extraño!
no ves el mar.

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Ven,
Te diré en secreto
Adónde lleva esta danza.
Mira como las partículas del aire
Y los granos de arena del desierto
Giran sin norte.
Cada átomo
Feliz o miserable,
Gira enamorado
En torno del sol.
Una persona no está enamorada
si el amor no ilumina su Alma.
No es un amante
si no gira como las estrellas alrededor de la luna.

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Todo he paladeado. Nada hallé mejor que Tú.
Cuando me zambullí en el mar, no hallé perla como Tú.
Abrí todos los toneles, he paladeado de mil vasijas,
Mas ninguno excepto aquel rebelde vino tuyo
tocó mis labios e inspiró mi corazón.

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Esas palabras tiernas que nos decimos uno al otro
están guardadas en el corazón secreto del paraíso.
Un día como la lluvia, ellas caerán y mojarán todo y
su misterio crecerá verde sobre el mundo.


Jelaluddin Rumi. Afghanistán (1207-1273).



Desde mi rincon.





De pequeño recuerdo a mi madre abrir todas las mañanas, ventanas y balcones. ¡¡¡Hay que orear la casa!! Después me enteré que es una acción higiénica fundamental, elimina gérmenes, partículas alérgicas, malos olores. Daba igual invierno que verano, por lo que salíamos de estampida de los cuartos, buscando cobijo.
En lo contrario del día, el momento del atardecer, cuando estoy en este que llamo “mi rincon”, realizo algo parecido, solo que abro estas ventanas mentales y dejo que sea la brisa la que se lleve los gérmenes. Los atardeceres de otoño en estas latitudes son espaciados, cálidos, aporta ese tiempo necesario para deambular por nuestra agenda, esto si, esto no, despegamos los posits acumulados en la frente, los ojos e incluso el corazón…….llámame, ¿Qué haces?, era para ayer…….¿porqué para abreviar lo llenamos todo de imperativos?
Me dejo bambear por esta brisa que viene desde mi espalda, de una tierra acalorada del verano, de una amante que espera ya esa primera lluvia. Cuanto me gustaría que en vez de notitas, alguien viniera a colocar su brazo en mis hombros y hable, o se calle, o lo que sea, que la compañía ya es charla amena entre personas.
En su ausencia, tengo una colección de caracolas de todos los mares de la tierra y como un disc jockey, acerco una a mi oreja y sueño con el lugar que mas me guste.

Nada como tu presencia.




Reminiscencia continua
de tu presencia querida
Imágenes movidas
que danzan en mi mente
Oraciones que brotan
en busca de tu aliento
Palabras que nacen
con apegos sinceros
Recuerdos que alimentan
los días que completos
deambulan en la vida
sin resignar una huella
Miradas penetrantes
que trepanan la soledad
Besos ansiados
por tu condición de dar
Palabras cantadas
en el mutismo hermoso
en el que dos cuerpos
se expresan siempre más
me hacen todas decir
que aunque hoy no estás
te atraigo en mi mente
vivo lo que he vivido
y satisfago mis sueños
en los que te quiero amar.


Samuel Akinin Levy. Melilla, España 1948

La una de la tarde.






Sobre la una de la tarde, más o menos, mejor con un poquito de calor es mi hora mágica. Reconozco y admito, que los sevillanos nos hemos vuelto algo paranoicos y pejigueras con la cerveza. No solo de una marca especial, también de la temperatura, la acidez el tipo de vaso o copa……etc. Por supuesto acompañadas de un platito de olivas o aceitunas, ambas acepciones correctas. Lo más guasones las llaman “gambas de Jaén”. Todo cordialidad para ese momento. Pero lo que es a mí respecta, esta hora me trae otra cosa…..es un aroma a ti…. le doy un sorbo a mi copa y lo que veo son tus ojos, ese contorno de tu brazo, espero que vayas y vuelvas para quedarme adherido al contorno de tus caderas…….¡cuidado! sin confundir que hay miradas y miradas. No me refiero a esa abusona, acosadora y sin gracia, es la admirativa…leve, fugaz y acompañada de sonrisa.
Si de algo podemos hablar aquí es de “la media distancia”, es un intangible, una medida de respeto con cualquier persona, incluidos amigos y amantes. Se traduce en distancia respetuosa, física y mental. Es también tiempo y ocasión. Tono, volumen, pausas. Nos horroriza la estridencia y el exceso en todo. La justa medida nada más……¿La pasión? Nos sobra, somos medio persas, no árabes no se confundan, que de entre ellos, lo primeros que llegaron aquí eran persas. La pasión la guardamos en un patio, con jazmines, claveles, aspidistras, una fuente en el centro, sombras, divanes y un “sin tiempo” para conquistarte. El aroma de esa pasión que te aguarda para ti sola, te ira llegando poco a poco a tus cinco sentidos, son preámbulos, caricias hasta llegar a tu piel y........................¿otro sorbito?.

domingo, 16 de octubre de 2011

Telegrama.



Telegrama.....urgente
lamasbonita@hotmail.com,
hoy le escribo a mi niña
le escribo a esta dirección,
para decirle que la quiero igual ayer.
Porque confundido en las mareas
de esta luna juguetona,
zarandeado por los vientos,
perdí contacto con su corazón.
Por eso hablo con esa niña
la que llevas en tu interior,
ella no viaja en el presente
vive en nubes de ilusión,
no esta sujeta a las leyes de los hombres,
sino de la magia.
¿Me amas mujer?
pregúntaselo por favor.
Urge respuesta inmediata.
Besos, tu amor.

estetiodespistado@gmail.com

(al fondo a la izquierda, no tiene pérdida, teclee deprisa, señor)

sábado, 15 de octubre de 2011

Conversando con el otro yo




El amor es algo que al principio es solo un sentimiento, una serie de pellizcos, de corrientes eléctricas, de sofocos, de hormonas dicen los científicos. De lunas, de rimas, de miradas dulces, risas y nostalgias, melancolías y tristezas. Mil cosas lo evocan, otras mil lo hieren. Al final como los recuerdos, como los relatos toman carne y huesos de nuestras palabras y emociones. Debemos cuidarlo, alimentarlo, vestirlo con los mejores colores, ponerle alas y sobre todo arroparlo de las inclemencias de nuestro carácter.

Como yo te siento.



En el cristal del agua
del estanque de los sueños,
donde se baña la Luna
ella lava sus mariposas.
Con la punta de los dedos
alisa sus frágiles alas .

Juguetean entre sus labios
las notas de su sonrisa
y el brillo de la mañana
quedo dormido en tus ojos.
La primavera como una niña
sueña con ser princesa
oyendo entre sedas su nana.

Mujer y niña, mi ángel del alma,
se fueron volando los sueños
cuando llegaste esta mañana
y desperté entre tus brazos.

jueves, 13 de octubre de 2011

Rimas- IX


Besa el aura que gime blandamente
las leves ondas que jugando riza
el sol besa a la nube de occidente
y de púrpura y oro la matiza
la llama en derredor del tronco ardiente
por besar a otra llama se desliza
y hasta el sauce inclinándose a su peso
al río que lo besa, vuelve un beso.


Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 1836-1870)


miércoles, 12 de octubre de 2011

Quise escribirte algo bonito......


Quería escribirte la cosa más bonita del mundo, como aquella canción de la Oreja de van Gogh. Pero al igual que cuando quieres sorprender con un encuadre de una fotografía única no te sale nada. En este caso será por mi desconexión de la realidad, como de días de silencio, las palabras ni escritas salen por mis dedos. El caso es que tendría que comenzar desde el principio, ninguna frase ni imagen me valdrá, nada de lo dicho anterior. Quizás deba empezar por quedarme callado, decir…”Hola buenos días” mirarte a los ojos y añadir….Me encanta verte de nuevo, el resto mira dentro de mis ojos, creo que allí está lo que quiero decirte.

lunes, 10 de octubre de 2011

viernes, 7 de octubre de 2011

Vivo mi otoño.





Es como un atardecer de otoño en un cielo negro de tormenta. Con esto me refiero al ambiente económico que nos atenaza, junto a la boda de la Duquesa de Alba. Leo, discuto, me divierte este pandemónium. Pero a la vez me asombra, qué corto y pacato es nuestra idea del amor….que si son muy mayores…para qué se casan….será por dinero…..él es muy joven y ella una vieja…..¿va a quedarse embarazada, dónde será la luna de miel? Estos ya son escabrosillos.
Esa idea del amor solo entre gente joven, con príncipes y princesas, con bodorrios, trajes blancos de cola, carrozas reales……que podemos trasplantarlas al 2011 con viajes a la Riviera Maya, banquetes de 12000 euros y deudas millonarias. Eso que solo con 30 años puedes hablar de amar……es tan pobre………….es tan incierto.
Puse a Mdme Butterfly por una sencilla frase que ella le dice al capitán, “ quiéreme con un amor pequeñito, porque si no, cuando no estés moriré”. El amor nos son rosas, ni poesías, ni relatos, ni nada de este consumismo. El amor es presencia, es estar allí…..hoy traigo un texto donde dándole importancia a las palabras, por el efecto que nos produce llega al final a la conclusión que, como extraigo de otro texto…..”prevalecerá un abrazo sobre un “te deseo”….somos piel, nada más que eso y sentimos a través de las caricias, de la presencia, de estar al lado de.
Son importantes las palabras, supongo que en esa boda habrán dicho como es ritual “ si quiero”, pero cuántos de nosotros se atreverían a vivir con esas limitaciones físicas, cuantos podrían llevar una charla animada una mañana de desayuno, cuantos un solo abrazo y menos frases de “te deseo y te amo”. El amor es tan fácil como escaso. Porque hablar es fácil, escribir también, lo difícil es dar el paso adelante, es ir, mirarse a los ojos, pasar tu mano por el brazo y decir……”estoy aquí, contigo”. Lo demás son historias bonitas.

Solo son palabras.





¿ Por qué nos duelen tanto las palabras?, dejamos que entren en nosotros, apenas ya hayan sido escuchadas, provengan de donde provengan nos afectan, se clavan en nuestra cabeza como un eco, que se expande y no para de darnos vueltas, que murmulla y retumba a sus anchas, hasta que cansado y victorioso se aleja, dejando tras de sí los rastros de su presencia, desmantelando el poco orden ya habituado, a deshacerse con cada nueva esporádica tormenta.
Las cogemos y parece que ya no podemos soltarlas, sobre todo a las que nos hieren, a esas no nos basta con aceptarlas, tenemos que repetírnoslas hasta que nos sangran, siempre ajenas e insospechadas, las que menos piensas son las que más te calan.

No hay porqué defenderse contra estas estacas, la mayoría de las veces se alardea más de su dureza, que de la profundidad y sentido con la que están hechas, a través de ellas conocemos a quien las expresa, sino sabe tratarlas ese es su problema, insultos, desquites, rabias, ofensas,
nuestros oídos con éstas tienen que estar llenos de cera, no han de merecer ni la más mínima respuesta.

Porque… y si en el fondo no fuesen mas que nada, impresiones, las escogemos o las ignoramos,
depende de nosotros que sean invitadas bienvenidas, o huéspedes intrusos que pasean por nuestra morada, y es que casi siempre parece que acaban por olvidarse, ya sean promesas irrompibles juradas con el alma, sueños soñados sedientos de un futuro que no se alcanza, ilusiones alimentadas llenas de la mejor esperanza, se quedan en humo si al final la acción no las acompaña, si todo esto sólo existe tras coartadas de palabras.

Por eso prevalecerá un solo abrazo sobre un “te deseo”, una sincera compañía sobre un ” qué tal el día”, un compartido silencio sobre historias vacías, una simple caricia sobre miles de frases repetidas. apenas ya hayan sido escuchadas, provengan de donde provengan nos afectan, se clavan en nuestra cabeza como un eco, que se expande y no para de darnos vueltas, que murmulla y retumba a sus anchas, hasta que cansado y victorioso se aleja, dejando tras de sí los rastros de su presencia, desmantelando el poco orden ya habituado, a deshacerse con cada nueva esporádica tormenta. Porque… y si en el fondo no fuesen mas que nada, impresiones, las escogemos o las ignoramos, depende de nosotros que sean invitadas bienvenidas, o huéspedes intrusos que pasean por nuestra morada, y es que casi siempre parece que acaban por olvidarse,
ya sean promesas irrompibles juradas con el alma, sueños soñados sedientos de un futuro que no se alcanza, ilusiones alimentadas llenas de la mejor esperanza, se quedan en humo si al final la acción no las acompaña, si todo esto sólo existe tras coartadas de palabras.

Por eso prevalecerá un solo abrazo sobre un “te deseo”, una sincera compañía sobre un ” qué tal el día”, un compartido silencio sobre historias vacías.


Alfredo Cuervo Barrero

Imagen de tus manos



Hay manos que acarician
y casi casi ven.

Ven y acaríciame y haz que yo sea
la imagen que de mí tienen tus manos.


Lorenzo Oliván. España 1968

Levedad.


No hacer nada, no responder, solo observar. Ninguna violencia, solo fundirme con lo que me rodea. Los pensamientos pasan como nubes por el cielo, solo debo observarlas sin juzgarlas, esperar a que se desvanezcan en la nada, hasta que llegue la serenidad. Recuperar la armonía.

jueves, 6 de octubre de 2011

Quién no ha vivido lo mismo alguna vez.

Como un Chelo.



Si algo puede equiparar el desconocimiento que un hombre tiene, sobre las reacciones de una mujer y sus motivos últimos en el amor es, el supremo desconocimiento que ellas tienen de nuestro corazón, de cómo funciona, de cómo vive, sueña o muere. Si algo pudiera hacerle entender piensen en un violonchelo. En esa orquesta que son los sentimientos nada puede acercarse a los registros, a las posibilidades, a los matices femeninos. Pero toda esa orquesta quedaría desdibujada sin este otro instrumento. Su sonido es grave, a veces solo dos pasadas del arco, si acaso brilla en un adagio, en esos momentos tristes en que la heroína se inclina ante su amado muerto o moribundo. Les invito a oír a Pau Casals y su “cant del ocells”. Entenderán como un chelo puede llenar todo un espacio y parecer que ni está.
Sabían ustedes que esta obra, fue la elegida por el ejercito aliado como clave, para la resistencia francesa, anunciando el desembarco de Normandia?. Miles de hombres anónimos murieron al día siguiente.

miércoles, 5 de octubre de 2011

En una avenida del parque


Desperté temprano, toda la noche me lleve soñando con tus ojos de garza, con tus manos ausentes, las busqué bajo mis almohadas pasando mis brazos bajo ellas, no se las veces que viniste en sueños y yo estaba allí.
Ya de mañana, me puse mi mochila a la espalda, llegue paseando a aquella avenida que un día elegimos tú y yo. Elegí el encuadre, dibujé uno, quizás hasta seis. Me quede parado, mirando absorto todos aquellos colores dorados del incipiente otoño, todos los tenía en mis pocillos. Pero ni un solo dibujo se acercaba a la realidad de enfrente. Cerré mis ojos, respire hondo, cerré los pestillos de las ventanas de mi memoria, entorné las celosías de mis recuerdos y miré otra vez nuestra avenida. Se disipó el frío y una luz dorada ilumino los álamos. Donde solo existió el gris y el negro ahora aparecieron mil tonalidades. Los pinceles bailaron sobre el papel, trazaban, recogían el agua, difuminaban el color y allí dentro del papel volvimos a pasear tú y yo como aquella mañana.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.




Me chifla Elvira Lindo, me destornillo de risa por su gracia y por lo acertado de sus artículos. El de esta semana aparecido en “El Pais semanal” sobre todo, se refiere a esto que tenemos entre manos de las redes sociales y sus vidas virtuales. Mantiene Elvira que se ha “bolerizado” (matrícula de honor por el palabro este) la forma de contactar entre los humanos. Si atendemos a lo que se escribe (yo el primero) en estas redes; blogs, sms, wasap, e-mails ,vemos que los asuntos mayoritarios podrían dar de comer, a cien letristas de tangos y boleros.
Vemos en un simple recorrido frases, imágenes, fotografías que derriten al corazón mas acorazado, pero que cuando uno baja al territorio real no se cumplen en su mayoría. Esa misma persona que le escribe esos correos inflamados y que le deja a usted como un boxeador novel en el rincón noqueado, con la cabeza dando vueltas y el corazón epiléptico, esa misma cuando esta frente a frente, en vez de continuar con el último punto y aparte, va y le sale con una retahíla de problemas, sociales, económicos, familiares, domésticos, conyugales, paterno-filiales……sin hablar de la crisis. Y uno que viene con los ojos enrojecidos de leer y releer sus notas, tiene que resetearse y abrir el consultorio sicológico de andar por casa y dejar dos poemitas recién elaborados, metidos en el bolsillo del pantalón para otro día.
Es bueno escribir de todo y mejor aun hablar de todo con las personas reales. Es mejor decirse te quiero, te amo, te necesito, estoy que me va a dar algo si no hacemos el amor en cinco minutos, ayer tuve un sincope de acordarme de ti……en fin lo que cualquier enamorado/a quiere escuchar y ver en los ojos/manos de su amado/a, pero en directo.
Las mas de las veces dejamos para luego, es decir para aquí lo bonito, porque ya estamos relajados o inspirados………….Como dice Elvira, prefiero llamarte, verte, hablar, mirarte, decirte todos los días de una u otra forma que te adoro. No mañana, ni la próxima vez, ni que pesado eres……el aire está lleno de frases que llegaron tarde.

El silencio del mar.





El silencio del mar

brama un juicio infinito

más concentrado que el de un cántaro

más implacable que dos gotas



ya acerque el horizonte o nos entregue

la muerte azul de las medusas

nuestras sospechas no lo dejan



el mar escucha como un sordo

es insensible como un dios

y sobrevive a los sobrevivientes



nunca sabré que espero de él

ni que conjuro deja en mis tobillos

pero cuando estos ojos se hartan de baldosas

y esperan entre el llano y las colinas

o en calles que se cierran en más calles

entonces sí me siento náufrago y sólo el mar puede

salvarme


Mario Benedetti.

Fotografía, Cadiz

martes, 4 de octubre de 2011

Días como agujas


Estoy tan solo, amor, que a mi cuarto
Sólo sube, peldaño tras peldaño,
La vieja escalera que traquea.


Juan Manuel Roca. Colombia 1946.
Fotografía de V. Kraskouski.

domingo, 2 de octubre de 2011

De mi cine preferido.



La bóveda del cielo nocturno oscilaba sobre nuestras cabezas, nuevas constelaciones estelares se levantaban desde Oriente. En el aire frío el humo estaba cargado de chispas, la leña fresca tenía un olor agrio. [...] Desde el asiento de piedra y la piedra de molino, yo y Denys Finch-Hatton vimos un año Nuevo, la luna nueva y los planetas Venus y Júpiter juntos, formando un grupo en el cielo; era una visión tan radiante que apenas podía creer que fuera real, y nunca más la volví a tener.

"Lejos de África". Isak Dinesen, Dinamarca 1885-1962.

Serenidad.






" Después de tanta niebla
una a una se muestran las estrellas
respiro el aire que me regala el color del cielo
me reconozco imagen pasajera
atrapado en un círculo inmortal. "


Giuseppe Ungaretti. Alejandría 1888- Milán 1970.

Quedan 30 minutos.


Existen días como este en que no sale nada de tu interior coherente, tu mente es una banda desafinada o un atajo de borrachines “soplando” a dos carrillos. Por más que colocas una palabra junto a la otra al releerlas, borras, cortas, pegas y el resultado es infumable. Recuerdo que una amiga me comentaba frente al espejo que en determinados días la piel de la cara de las mujeres “rechazan” los maquillajes, “se despegan” añadió. De manera que al mirarlas se ve a leguas que no se integra. Esos son mis palabras y mis ideas, el papel virtual de la pantalla se vuelve perezoso y con un movimiento de hombros, se sacude estas hojas de otoño.
Es que llevo una semana negra, me equivoque de programa en la lavadora, descongele lo que no necesitaba, adelante un feliz cumpleaños varios meses a una amiga, a la que le sentó como un rayo. Me encantaría tener la excusa de las hormonas como mi amiga o una jaqueca oportuna, pero suelo ser tan predecible que resultaría falso. Ni siquiera tengo la posibilidad que en mi frente apareciera un cartelito con eso de, “error 585, este imbécil se cerrara en breves momentos, guarde su información”. Que aburridos somos los hombres las tardes de domingo. Quedan 30 minutos para que se acabe esta semana, algo bueno por fin.

sábado, 1 de octubre de 2011

Las cosas de mi abuela




Nos partíamos de la risa cuando mi abuela en medio de las gallinas les decía a mis hermanas…….niña procura que el hombre que te toque de marido sea; trabajador, que no beba, que no juegue a las cartas, que te cuide y que no te pegue. Para los hombres el consejo era más difuso, pero existía. Que fuera limpia, te quiera, buena madre, que llevara bien la casa y que no diera que hablar. Yo para entonces soñaba con Liz Taylor, Natalie Wood, ensayaba besos en el espejo, atusaba mi flequillo con agua y jabón, iba de carabina a los bailes……en fin “mis aspiraciones y requisitos” distaban de los de mi abuela.
Una vez transitado varias décadas de vida, he vuelto a recordar aquellos consejos, supongo que encerraban miles de años de experiencias. Quizás alguno tendría que redefinirse, pero en el fondo y esto es de mi cosecha, si los uniéramos en un “mix”, se nos puede aplicar hoy a todos sin diferencias de sexo.
Es evidente que el maltrato y la violencia de sexo es muchísimo mas numerosa y grave por parte de los hombres. Dicen algunos expertos que es el final de un modelo y la inadaptación de esos hombres al nuevo. Pienso que es algo más y que poco a poco lograremos erradicarlos. Más cuando esto comience a remitir, emergerá el maltrato del otro sexo, que de todo hay, que es mas desconocido, sutil, oculto, pero igual de doloroso y aniquilador.
La aspiración y el deseo de mi abuela era que fuéramos felices, nada más. Todo es más simple de lo que parece, observar a nuestr@ amad@ y ver si es feliz. Los síntomas son bien conocidos, si no los vemos es que algo estamos haciendo mal.

Patio.




De altos muros y estrechos ventanales, vidrios de colores. Hay un gran patio en su centro un pozo. Un gran árbol da sombra al jardín, donde unos niños juegan entre canciones, jóvenes parejas pasean por el atrio que lo rodea, entre dulces penumbras susurran sus labios, sus miradas y sus manos. Manos que hablan que tocan, que sostienen, que acarician mientras que bailan en el aire que los envuelve. Corren las sombras a refrescarse al agua. Hay un hombre sentado, tiene un libro abierto en su regazo, como dormitando. Pero mira, observa mientras dibuja pensamientos, recuerdos que tiñe, colorea con la luz, las sombras, los susurros, las canciones y el brillo de los vidrios emplomados. Es todo uno y a la vez varios; los niños, los jóvenes, altos muros, los árboles, el pozo, la sombra y el hombre sentado, ese que tiene sus ojos cerrados.
Hay lugares que son sitios, viven como personas con el alma en su propio patio, altos muros, ventanas entreabiertas, vidrios coloreados.



Fotografía de patio sevillano.

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