A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

lunes, 9 de enero de 2012

Cómo volver a ser hombre y no perderse en el intento.


Los hombres tenemos que reconocer y admirar, que ellas nos han ganado por la mano. Me referiré solo a una cosa externa, pero que ha “hecho saltar la banca” de los prejuicios, si me permiten mezclar estos conceptos. Miraba hace unos días en la Facultad a una chica, metro ochenta, estilizada no delgada, subida en unos tacones de los del cine años 60, pantalón vaquero pitillo de cintura tan baja……que un centímetro más bajo ya no hablaríamos de cintura. Arriba un top que cubría escasamente el contorno del sujetador, con el cual hacia juego en sus tonos de color con ; el sujetador, el tanga y la cinta del pelo. La talla de su pecho era de las mayores y una melena cuidadísima adornaba por ultimo su gran belleza. Como ven he descrito un montón de características sexuales incendiarias para mi época. Aparte de esto la chica es una estudiante de arquitectura en su último año y habla con varias amigas de forma animada en al menos dos idiomas. Ese es el éxito de ellas, la ruptura entre una imagen llena de prejuicios sexistas, de roles sociales y de todos los que existían y la realidad. Una mujer que viste como le apetece sin dejar de ser una mujer.

Doy un sorbo a mi café y veo al fondo de la barra un grupo de varones, me costaría trabajo individualizarlos porque parecen un grupo de espías o un comando chiita, que luchan por pasar desapercibidos. Todos van uniformados con un pantalón también vaquero pero sin ningún estilo, no sé si son descoloridos de fábrica o de viejos que son, su pantalón también caído deja ver unos calzoncillos de dibujitos infantiles, unas zapatillas de cuadritos y arriba una camiseta de variados tonos grises al igual que una sudadera. Es una especie de grupo de adeptos a la “asociación de varones anónimos”. Este es nuestro fracaso, no hemos creado la imagen del hombre actual sin atisbo de machismo, de acosador, de violento, de sabelotodo, de aquello de las dos neuronas........ y un largo etcétera de millones de años.

A ese hombre por llegar le daría una receta. Póngase en el cuerpo de Marlon Brando en “Un tranvía llamado Deseo” lo siguiente; Un sorbito de Clint Eastwood en la cena de “Los puentes de Madison, La ternura de James Stewart en “Que bello es vivir” o “El hombre que mató a Liberty Balance”, la sexualidad de Jack Nicholson en “El cartero siempre llama dos veces” y el respeto mezclado con la clase de Robert Redfor en “Memorias de África”. Como decíamos los médicos antiguos en las recetas, MSA (mézclese según arte). Creo que esas chicas están esperando un hombre normal, por fuera como los de siempre, era por dentro donde estaba por hacer el cambio......... y aligérense que vamos con retraso.

3 comentarios:

Rive Gauche dijo...

Me alegra saber que existen hombres que reconocen con la escritura todo lo moderno de este siglo XXI y además lo admiran. Es todo un logro. Felicidades.

Capitán Smith dijo...

Gracias Rive, algunos hemos llegado nadando a la costa después del naufragio.

AnDRóMeDa dijo...

Excelente entrada, me ha gustado mucho tu forma de ver la vida y expresarla.
Gracias por compartir tan genial relato.
Un saludo desde Santiago de Chile

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