viernes, 13 de enero de 2012

Soneto del amor oscuro




La otra noche, después de la movida,
en la mesa de siempre me encontraste
y, sin mediar palabra, me quitaste
no sé si la cartera o si la vida.

Recuerdo la emoción de tu venida
y, luego, nada más. ¡Dulce contraste,
recordar el amor que me dejaste
y olvidar el tamaño de la herida!

Muerto o vivo, si quieres más dinero,
date una vuelta por la lencería
y salpica tu piel de seda oscura.

Que voy a regalarte el mundo entero
si me asaltas de negro, vida mía,
y me invaden tu noche y tu locura.


Luis Alberto de Cuenca. España 1950.

2 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

A mí también me han arrancado a vida.
Pero, al final, la recuperé por mi cuenta.

Te dejo besos, cariño mío.
Muchos.

Capitán Smith dijo...

Buenas noches Siberia. Efectivamente nos la arrancan, aunque el poeta lo diga para si mismo. Yo también te dejo besos con todo cariño.

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