A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

sábado, 14 de abril de 2012

Amores pequeñitos de toda la vida.



Necesitamos amar y sentirnos amados, el terremoto de emociones que se siente al estar enamorados, llega a tal extremo que se pierde el control de uno mismo. Nos enternecemos cuando a nuestro lado vemos una pareja mirándose a los ojos, pero también ante un abuelo contando cuentos. Es otro tipo de amor, pero es amor. Igualmente con los amigos, con los pequeños detalles de nuestro trabajo cotidiano. Nunca es verdad eso de que “nadie me quiere”, quizás sea cierto que no nos ama una persona en concreto y afinaría más, que no nos ama como quisiéramos ya que puede que solo nos vea como amigo o amiga.
La nostalgia y la melancolía son arenas movedizas, una zona pantanosa y como tal tiene el encanto del misterio, con esa niebla mágica, esos fuegos fatuos en nuestra memoria. Nuestra mente viene en nuestra ayuda, rememorando personas y situaciones que alivian ese vacío de sensaciones que ya no están, pero solo es un transito, un tiempo de duelo. La vida cotidiana tiene tantos encantos, que si nos dejamos llevar en sus brazos, ella sola, disipará esas nieblas y las confinará donde deben estar, en el recuerdo y nada más.
Desgraciadamente tanto ha cambiado el mundo, que ya no fabrican cosas para toda la vida, obsolescencia planificada se llama, todos los chismes traen una pieza pequeña que se estropea en un momento preciso. Por lo visto eso es bueno para la industria y sus dueños. No se si ya se habrá dado cuenta que; lavaplatos, lavavajillas, lavadora y frigorífico se averían en el mismo año. No es mala suerte sino buena planificación.
Los amores de película también, Ava Gardner, Gar Gable, JhonWayne hubieran ido al desempleo a los 40 años por obsoletos. Menos mal que la vida real es otra cosa, existen y vivimos al menos, uno o dos amores de esos de mandarte al psicólogo. Pero gracias a Dios nos acompañan siempre, una suma de amores que parecen pequeñitos, dulces como los helados de chocolate, como ese beso picaron de tu amigos/as que si te fijas bien, lleva años dentro de tu vida y aunque nunca llegaron a pisar el umbral del enamoramiento, te acompañan con un cariño y una lealtad a prueba de olvidos.

1 comentario:

Rive Gauche dijo...

Muchas razón lleva en estos pensamientos que escribes. Hay muchas maneras de amar, de amor, todos son importantes y siempre tenemos gente a nuestro alrededor que te quiere, aunque no sea de la forma que nos gustaría que nos quisieran.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...