miércoles, 11 de abril de 2012

La luna nos buscó desde la almena....



La luna nos buscó desde la almena,
cantó la acequia, palpitó el olvido.
Mi corazón, intrépido y cautivo,
tendió las manos, fiel a tu cadena.

Qué sábanas de yerba y luna llena
envolvieron el acto decisivo.
Qué mediodía sudoroso y vivo
enjalbegó la noche de azucena.

Por las esquinas verdes del encuentro
las caricias, ansiosas, se perdían
como en una espesura, cuerpo adentro.

Dios y sus cosas nos reconocían.
De nuevo giró el mundo, y en su centro
dos bocas, una a una, se bebían.



Antonio Gala. Ciudad Real 1930.

1 comentario:

Rive Gauche dijo...

Que bien se expresa Antonio Gala en la poesía. Preciosa manera de encontrarse dos enamorados.