jueves, 3 de mayo de 2012

Regreso.

Solo un poeta o un abuelo, te darían tan sabios consejos como Kavafis en su poema Ítaca. La isla de Ítaca, es nuestro lugar de salida y llegada en nuestra vida y como Odiseo hemos de emprender nuestro viaje. No encontraremos ni Cíclopes ni Sirenas, pero en sentido figurado nos toparemos con unos y oiremos los cánticos de las otras. Ese viaje es doble y transcurren a la vez, pero el importante ocurre dentro de uno. Viajes iniciáticos los ha habido y siguen existiendo, el mejor descubrimiento es el de uno mismo y suele llegar en ese momento de abatimiento y cansancio extremo. Cuando te desprendes de todo tu equipaje mental; enseñanzas, complejos, ordenes, esquemas, normas………y ya desnudo, con tus manos tejes tu nueva apariencia. Es entonces cuando vuelves a Ítaca.

Cuando venciste al cíclope, caíste rendido en brazos de alguna sirena, perdiste amigos y familiares, naufragaste en una playa lejana………solo era el camino, todos esos monstruos ya los llevabas en tu barco. Consiste en ir tirándolos por la borda y seguir como Machado “ligero de equipaje”……….

No hay comentarios:

Momentos.

Aparte de este momento en estoy viendo al sol irse por el mar y a la vez escuchando unos pajarillos prepararse para la noche, podría c...