jueves, 11 de octubre de 2012

Cartas desde mi balcón. 14.

Una noche cálida, llegaba el aroma del mar hasta nosotros, tú bellísima, entre nosotros nadie. Solo un camarero sonriente que llenaba nuestras copas. Existen noches que se hilan a otras, como si dos manos hábiles las unieran pacientemente con las agujas del amor. Sobre la mesa una flor y a mi lado otra. Me encantaría cerrar los ojos y estar allí....contigo.


No hay comentarios:

Momentos.

Aparte de este momento en estoy viendo al sol irse por el mar y a la vez escuchando unos pajarillos prepararse para la noche, podría c...