martes, 26 de febrero de 2013

Campanadas.


















La ciudad nos envuelve largamente,
Como una noche dolorosa.
A nuestro lado ruedan los camiones
Como brujas agónicas.
Una campana se queja a lo lejos desesperadamente.
Algún campanero irascible le estará golpeando el corazón.
Caminemos.
Olvídate del mundo.
Piensa solamente en lo que llevas piel adentro
Y sabrás qué dulce y qué sabroso es, de pronto, vivir.
          
Jorge Delio Bravo. Costa Rica 1938-1967


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