sábado, 23 de marzo de 2013

Rumiando.



Cuando un libro  me gusta no suelo tardar más de 48 horas en leérmelo, vuelvo del trabajo y zas ya lo tengo entre manos, luego me dan  las y tantas en la cama. “Apaga ya la luz y déjalo que  mañana estarás muerto”. Pero no puedo, así que dale que te pego hasta el final. Cuando me pasa esto con un libro, el  siguiente suele ser muy  llevadero, un pasatiempo. Me inclino por esas historias de  detectives, donde ya conoces el personaje, el pueblo,  la comisaría….
Pero en otro lugar de  mi mente, realizo  como las vacas una segunda digestión del libro. Analizo los personajes, la época, la trama, el fondo histórico y de todo ello extraigo gran cantidad de detalles, lo mismo que también lagunas. De “El guardián invisible”  de Dolores Redondo, me he topado con mi desconocimiento sobre la mitología vasca. La figura del Basaujun me encanta.  El entorno de bosques impenetrables, las historias de brujas, y rumiando llego a la conclusión que necesito informarme. Las mitologías son una fuente de información de primera mano, sobre el porqué de las sociedades, sobre su pasado, sobre sus reacciones. Tengo que recuperar tiempos y normalizar a través dela lectura mis desconocimientos. Pero más que nada me encantará ir allí, son bonitas las historias pero las personas son las que llegan a ser entrañables.

No hay comentarios:

Momentos.

Aparte de este momento en estoy viendo al sol irse por el mar y a la vez escuchando unos pajarillos prepararse para la noche, podría c...