A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

lunes, 29 de abril de 2013

Disponible.



Hubo un tiempo, que se puso de moda el lenguaje de los abanicos, ahora tenemos los dibujitos en el Facebook y el Washapp, caritas, personajes, tazas de té, besos, animales….un lenguaje para entendidos. Ni siquiera se escriben mensajes con palabras….”te mando un beso” y coloco un par de labios reventones, “quien te pillara” y pongo un tío corriendo.
Un paso mas es cambiar la foto y eso ya es para John Le Carré, le doy mil vueltas al tema. Una amiga mía puso cinco tartas y después me entero que las vende, otros son más sencillos y me ponen la playa o un coche con letrero de “se vende”.
A mi me gustaría ponerte un abrazo (beso incluido) en un 4 x 4, para que sepan a 16 por lo menos. De hacer el amor no viene nada que lo de a entender, aunque ni falta que te hace a estas alturas…….porque lo llevo escrito como la L de los novatos en el cristal de atrás, solo que yo entre ceja y ceja.
Me gusta mirar antes de cerrar los ojos la foto tuya, la de la sonrisa, porque a esas horas ya estoy lo suficientemente obtuso e idiota, para frases rotundas ni catorce dibujitos,……………..ya ves si somos simples los hombres que yo pongo……disponible.

Segundas oportunidades.



Arropada bajo una manta de la policía observe como las llamas devoraron toda la casa. Allí había vivido mis cincuenta años, primero con toda mi familia y después con mis padres, hasta quedar sola. A partir de los cuarenta y tres quede de canguro de mis muchas sobrinas y sobrinos o de anfitriona de las inacabables fiestas familiares. Siempre me decían, hija es que aquí en casa de mama es mejor, total tienes tan poco que hacer.
El pasado año admití dos huéspedes. Evelyn era profesora de la universidad y Michel un vendedor de autos, ambos solteros como yo, aunque Michel mantenía una relación con una chica muy hermosa, casada supongo por las horas de visita. No es que yo tenga mucho mundo con tanto cuidar familia, pero la necesidad hace comprenderlo todo. Dios mío pensé espero que hayan podido escapar como yo.
Mi mente quedó en blanco cuando el policía comento a su jefe….hemos rescatado tres cadáveres carbonizados, la dueña y los dos huéspedes creo. La voz no me salía del cuerpo, Rose, me llamo Rose y soy la dueña…….luego pensé en Evelyn, Michel y en su chica a la que había visto entrar y de la que no se su nombre.
Pensé en mis padres, en toda mi vida encerrada en aquel caserón, mi ropa, mis fotos, mis libros….se ha quemado todo, soy alguien sin historia aquí sentada en la calle. Menos mal que en un acto reflejo, agarre mi caja con mis pocas joyas y el dinero. Nunca fui amiga de lo bancos, bastante engañaron a mis padres, así que yo todo en billetes grandes bien dobladitos. Gasto poco así que he ahorrado una buena cantidad.
Me doy cuenta que no soy nadie ahora mismo, que nunca he sido nada.
-Perdón señora dijo el policía debo tomar unas notas.
-Bien lo comprendo le respondí.
-Conocía a alguna de las victimas.
-No solo pasaba cuando vi las llamaradas e intente ayudar.
-Entonces no sabe si habían mas personas en la casa.
-Pues no señor agente.
-Me permite su nombre.
-Por supuesto Margueritte Blanch, de Liverpool.
Devolví la manta y comencé a andar rumbo a la estación de metro, pensé en mis hermanas y en la fiesta del domingo, que desastre…..tendrá que manchar sus alfombras…
Sentí mucho las muertes de Evelyn, Michel y su enamorada, pero cuando despegó el avión hacia España es como si hubiera vuelto a nacer.
-Señorita azafata, póngame lo mismo que al caballero.
-Gintonic dijo usted? Pregunte al señor de mi lado.
-De vacaciones a España o es asunto de trabajo, dije quitándome las gafas.





No se me importa un pito que las mujeres....




No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! —y en esto soy irreductible— no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue —y no otra— la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres.
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. ¡María Luisa! ¡María Luisa!... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.

Oliverio Girando. Buenos Aires 1891-1967



miércoles, 24 de abril de 2013

No era verdad, aquellos besos los sigo soñando.



Escribí un día que aquellos besos que no se dan se pierden, pero se siguen soñando olvidé decir. Esas noches o madrugadas donde el sueño entra y sale por mi mente, como un tren en manos de un maquinista loco.Entonces recuerdo tus labios, tu boca temblorosa.....¿porque ese  temblor?, me gustaba y aun me gusta. En esos momentos vuelvo a sentirte llegar, sonriendo, mirándome con tus ojillos traviesos.En estas mañanas de primavera tan calurosa, estas ahí, sigues ahí, siempre has estado, siempre estarás.

lunes, 22 de abril de 2013

Escándalo de olvido.





Te llevaré como la caracola
lleva el rumor del mar entre sus dedos,
laberinto de viento y de sonaja,
ruido de selva, escándalo de olvido.
Te llevaré como la estela
de los barcos, perfume de eucalipto,
incienso de jardín, brasa de espuma
que purifica el fuego, escapulario
contra las rocas de los malos sueños.

Porque tu cuerpo suena por mi cuerpo,
tu lengua por mi boca, tu mirada
por el bosque abrasado de mis ojos.
Y no te olvidaré. No. Nunca. Nunca.
Aunque la mar desate sus delfines,
aunque la noche cambie en mediodía,
aunque mi corazón se haga ceniza.



Joaquím Benito de Lucas. España, 1934 

martes, 16 de abril de 2013

Hoy puedo amarte como nunca...





Hoy puedo amarte como nunca.

Esconderme en la caverna joven de tu cuerpo

Buscar el río profundo que la cruza

Liberar las palomas que anidan en tu pecho

Para enterrar el nombre de las cosas

Y volver a morir.



María Cinta Montagut. Madrid 1946

sábado, 13 de abril de 2013

En busca de la Sevillana perfecta.


La Sevillana, es un baile y cante absolutamente popular, le pasa como al  gazpacho, la paella o la tortilla de patatas, que hay mil recetas y todas son buenas. Nada complicado, si a usted le gusta bailar, ponerle a la vida algo de pique, eso si que le funcione el GPS en medio de la pista.
La Sevillana es una mujer que viste eso mismo, un traje (no vestido) de sevillana, de flamenca, gitana o de volantes, las cuatro acepciones aquí en el sur. Para ser sevillana en absoluto es necesario nacer por estas tierras, puede ser usted de Santander, Argentina o Japón. Los  genes  los  tenemos tan mezclados,  que es de mal gusto tratar ese tema. Es más una filosofía y si dijera racial estaría refiriéndome más al temperamento latino-mediterráneo que a otra cosa. Un regusto por la vida, cierto aroma hedonista, mijita de luna  llena y corretear  por el pentagrama de las emociones y sentidos.
Una vez conjuntado mujer y traje prestos a bailar con su pareja, la cosa consiste en un cortejo. El baile es una serie de encuentros (muy cerca) y separaciones, en estas últimas la mujer gira sobre sus pies y el traje se despliega como un clavel, luego al invertir el sentido de giro, el  traje se pliega rodeando su cuerpo y eso sucede cuando la pareja se unen en el centro mirándose a la  cara. Él coloca los cuatro dedos de su  mano en su cadera, como para inducirle a girar nuevamente.
En todo este tiempo de girar a un lado y otro, revolotean los collares, mantoncillos, pendientes, pulseras, pestañas, miradas,  escotes, palmas, suspiros, recuerdos, resoplidos, enfados, sonrisas…..de esposas, maridos, novias, amantes o simplemente amigos y conocidos….
El lunes con renovada ilusión, llevaremos todos la idea de bailar en algún momento dela Feria,  esa sevillana perfecta un año más.  Revivir ese momento  cuando la magia del baile nos invade, se desvanece el tiempo en sus caderas y recibes de premio una sonrisa en esa mirada. Saber que se sabe. El qué…….es lo que trato de decirle y debe de aprender, si quiere ser Sevillana.

jueves, 11 de abril de 2013

La gitana.


No adivina el futuro. Lo ve, realmente lo ve, en forma de imágenes comparables a hologramas, en su bola de cristal. Son siempre retazos fútiles de la vida de sus clientes, pedazos de futuro irrelevantes pero muy claros, muy definidos. Los ve lavándose las manos en el baño de un café, tomando sol en una playa irreconocible, rascándose un pie, echando pimienta en un plato de sopa. La experiencia le ha enseñado a obtener ciertos datos útiles a partir de esas imágenes banales. Si los ve muy envejecidos, es que tendrán una larga vida. Ciertos detalles en la ropa o en la actividad que están realizando le permite pronosticarles buena fortuna. Pero sabe que también puede equivocarse mucho. Por ejemplo, una vez vio a su propio marido manejando un automóvil de lujo poco antes de ser contratado como encargado de una playa de estacionamiento. Da lo mismo: a sus clientes, de todos modos, les miente.

Ana María Shua. Buenos Aires 1951.

Claudia en la biblioteca.


















Rebuscas en los libros
con un extraño afán de jardinera.
Delicada y ansiosa, de perfil me pareces
distinta cuando curvas las rodillas
y se tensan tus muslos
debajo del vaquero. Muerte lenta
contemplar, sin tocado,
el pequeño tatuaje en tu cintura.

Será mejor sufrir que describir los pechos:
¿quién se atreve a cruzar los toboganes
que unen la palabra con su tema?
Así que huyo
y finjo distracción.
Si volvieras la vista a quien te escribe
desaparecerías, y es demasiado pronto.
Sigue leyendo, Claudia.

Haces bien en amarte.

Andres Neuman.

Hacernos el muerto.

¿Por qué nos gusta hacernos los muertos? ¿Se trata de una costumbre sádica, como se quejan nuestros amigos o cónyuges más sensibles? ¿Por qué nos fascina de niños, y seguimos siendo niños, quedarnos deliberadamente inmóviles como momias de nuestro propio futuro? ¿De dónde sale ese placer ácido que sentimos asistiendo al cadáver que todavía no somos? La explicación es sencilla, y por tanto misteriosa.


Al ver todo mientras no miramos nada, al pensar sin hacer ningún esfuerzo por seguir pensando, al notar en nosotros, con poderosa certeza, la selva de las arterias y la montaña rusa de los nervios, no sólo confirmamos que estamos vivos sino algo incluso más impresionante: experimentamos nuestra única, pequeña, modesta forma de trascendencia. Sobrevivimos a nosotros mismos.

Derrotamos a la muerte jugando.

Adres Neuman. Buenos Aires 1977.

lunes, 8 de abril de 2013

Primavera nueva.


Amor,
no voy a volver a sentir la ansiedad
de estar a tu lado sin poder tocarte,
no voy a dejar que te pierdas
ni que dejes de venir,
no quiero que el pasado
sea un desfile de reproches cansados,
de manos atadas a viejas promesas,
de corazones con torniquete.
Yo no puedo quererte a cuentagotas amor,
no se domesticar mis palabras,
soy alérgico a los horarios
y a los abrazos cobardes
pero puedo inventarte cada noche
un cielo nuevo,
apagar las luces,
romper el silencio,
devolvernos la vida en cada suspiro.
Amor,
no quiero que vuelva a nevar
en esta cama,
no quiero arder en la sal de las heridas que silenciamos,
no pienso ocultar
ni un día más nuestra historia.
Si hasta los ciegos nos ven,
los niños del barrio hablan de nosotros
y la pena fue vista esta mañana
huyendo en un vagón
hacia nunca jamás.
Esta nueva primavera no nos engaña,
ahora los domingo huelen a otro perfume
y le he puesto un imperdible
a mi futuro contigo.

Diego Ojeda. Islas Canarias 1985.

domingo, 7 de abril de 2013

Los paraguas, los taxis...




Acabo de tirarlo,

35 minutos bajo la tormenta
-esperando un maldito
taxi-
han podido con él.

Pero cómo se ha portado.

Ésa es la diferencia:
los taxis son como ciertos amigos,
nunca están cuando más los necesitas.

Los paraguas, en cambio, mueren por ti.

Karmelo Iribarren. Donosti 1959.

sábado, 6 de abril de 2013

Carta desde mi balcón. 16

Soñé con una mariposa blanca sobre la flor de una jara y supe que vendrías, "carta" decía mi abuela cuando veía alguna, llegaste a mis ojos con tu flequillo, con tu aroma a chiquilla, con esa sonrisa en la que cabría un lago. Viniste a dar  fin a la soledad de mis sueños, en un de esos ratos en los que el aire duerme y el sol ramonea entre dos nubes, cuando mi  piel se hace extraña y hasta el vello de mis brazos huye  del  tacto de mis  camisas. Ese espacio entre ellas dos se vuelve un desierto impenetrable.No es soledad tu ausencia, la cual ya es la mayor parte de mi vida,  son los silencios.porque con dos palabras tuyas nada más, puedo alimentarme hasta fin de año o escribir diez cartas. Te escribo mientras Denis Fitz Hutton le narra un cuento a Karen Blixen en Memorias de África    Te quiero a través de esas palabras y ya se que no existen capsulas ni píldoras de felicidad, ni las venden. Es mi corazón que se remueve como el nido que un par de gorriones han hecho  en el cajón de mi persiana. quizás ellos escribieron esta carta.
Te echaba de menos............

miércoles, 3 de abril de 2013

Imaginando.

Imaginar un patio, un pozo, la densa sombra de un mediodía  de primavera y  tú dormida en tu sillón.  Imagino meter  mis dedos en tu pelo,olerlo antes de besar tus labios, derrapar mis ganas de ti en tu mirada, atravesar las dunas del tiempo, sin decir, decirte te quiero bajito, con mis labios, con mis ojos,con mis dedos, desde la mejilla tus labios, desde tus labios a tu cuello, desde tu cuello a tus senos. Navegar los dos unidos, juntas las manos, despleguemos tus velas blancas de hilo, que nos lleve a un mismo puerto,mientras te canto al oído,los besos que no se dan se pierden, no se  los queda el  tiempo, no hay relojes de besos. Un relojero enamorado quiso vaciar el desierto, llenando con granos de soledad, relojes de arena y cristal. Me quiere, no me quiere,quien sabe, aun me querrá. Grano a grano llego la primavera a tu patio,¿te queda algún beso, aun conservas  flores en tu jardín?

lunes, 1 de abril de 2013

Personal BSO.





Aquí encuentro todos los ritmos y sonidos que me motivan para caminar.

Resurgir.


Es un buen día para resurgir,  para asumir riesgos, volver del destierro de los sentimientos tantas veces desplegados y vueltos a guardar. Es importante encontrar el  jarrón chino  donde guardamos aquella vez,  un resto de valor para ocasiones especiales. Esta lo es, porque seguro que  ya tiene usted una mezcla de dolor de cabeza y una contractura en su inteligencia de tanto consejo ajeno, normas y libros de autoayuda. De pequeño, me enfadaba cada vez que  mi tren de cuerda se salía de sus raíles  Era cuestión de simple paciencia y de aceptar que aquello era  normal, que descarrilaba tarde o  temprano, no era mala suerte sino parte del juego.  Como mi locomotora y las leyes de la física, la vida obedece a las leyes de la suerte, de las injusticias, de los fallos  propios y ajenos, de los abandonos,  de esa veleta que es el amor, que viene y va a su aire, ofreciéndonos sus aromas cuando quiere. Por esto hoy es un buen día, podría ser ayer, pero este es mejor. 


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