A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

viernes, 26 de julio de 2013

Poema VIII.





Una mujer desnuda en el jardín espera,
no eres tú y sin embargo tuvo tu nombre un día.

Las olas son caballos con crines de azucena
que el viento agita como un almendro viejo,
la luna es un jinete de plata galopando,
                                                     si tú pudieras verlo.
Recuerdas que te dije:

                 Tus labios son el rojo que viste a la amapola.
Contigo junto al mar todo canta más alto.
En tus ojos azules aún se escuchan las olas.

Ahora me pregunto
                                                   de qué serviría aquello,
ahora que estoy tan solo
                                                   como lo estaba entonces.

Tú nunca comprendiste
                                                   que los besos
                                                   no mueren en los labios
y que en cada palabra
                                                   yo te dejaba
                                                   la llave de una puerta.

David Rey Fernández, A Coruña 1985

jueves, 18 de julio de 2013

Romance del silencio.





Entre tu orilla y la mía,
el puente de los encuentros
que tantas veces cruzamos
a escondidas para vernos.

Entre tu orilla y mi orilla
un río profundo y negro
y entre tu boca y mi boca
un suspiro de silencio.

Trepan las enredaderas
las tapias de cal y viento
donde aquella despedida
me está royendo por dentro.
Ninguna razón me diste
y hoy después de tanto tiempo
apareces en mi vida
a remover mis recuerdos.

Calle arriba y calle abajo,
rondando, siempre al acecho,
te paseas por mi puerta
entre mohíno y burlesco.

Y hasta mis pupilas llega
a gritos el gran secreto,
que tus labios no pronuncian
y tus ojos sin saberlo
contra de su voluntad
me están diciendo te quiero.

Yo sé que esperas por mí,
sé que me sigues queriendo
y que guardas en un cofre
de plata y de bronce viejo,
los versos que te escribí
y el lazo de mis cabellos
y aquella carta de amor
que te mandé con un beso,
y en ella posas tus labios
mientras lloras en silencio
y sé que llevas tatuado
mi nombre sobre tu pecho.

Rosario Bersabé Montes. Écija, Sevilla 1944

miércoles, 17 de julio de 2013

Historia inacabada.



Lejos quedaron ya............
Las mañanas encendidas
Las risas compartidas
Las tardes apresuradas
Las cartas incendiadas
Las noches entrelazadas
Las locas despedidas
Los besos de "hasta mañana".



martes, 16 de julio de 2013

Amado mío......



Margarita Torres Cansino, era hija de un bailarin español nacido en un pueblo de Sevilla. Su foto acompaño a los soldados americanos durante la última guerra mundial. Memorable su papel en Gilda con esa melena volteándola al aire. Prototipo de mujer de su época. 

Quizás, quizás,.................quizás..........

Esta es mi hora.




Esta es mi hora
Esta es la hora que amo,
esta es la hora mía;
donde soy,
donde nadie manda en mí.
Esta hora es mi plenitud;
nadie grita,
la soledad y la tranquilidad
son mi compañía.
Ahora; en esta justa hora
no doy órdenes,
no suplico que me cumplan,
no debo se mamá,
no tengo porque ser esposa,
Estoy plena,
repleta de los mismos defectos que antes
pero absolutamente perfecta para mí.
Esta es la hora donde soy poeta,
escritora y un poco loca,
bohemia en mis palabras;
aquí lloro con las letras
y con los versos me perdono,
en sonetos me hago soberana
y solo con desearlo, soy amada y admirada.
esta es mí hora;
tanto, que quizás es un sueño
porque me has dicho: Te quiero


Sonia Cristina Sastoque Mejias. Colombia.
 

sábado, 13 de julio de 2013

Esbozo.




Tus labios inquietos
por mi cuerpo
encendían astros...
en el cuerpo del bosque
las luciérnagas
de vez en cuando
insinuaban
fosforescentes caricias...
y el cuerpo del silencio palpitaba
se agitaba
con los cascabeles
del cri-cri basculante
de los grillos que imitaban
la música de tu boca...
y en el cuerpo de la noche
las estrellas cantaban
con la voz trémula y resplandeciente
de tus besos...


 Gilka Machado- Brasil 1893-1980

viernes, 5 de julio de 2013

Duermevela.




Se mecen suavemente con la brisa las hojas del naranjo, salta inquieto el gorrión en su rama y se oye a lo lejos la chicharra anunciando el calor del mediodía. Es tiempo de sombra y zaguán, de hamaca y libro, de pozo o fuente y charla cansina. Podría decir que es hora para hacer el amor, aunque eso no tiene horas, pero en esta dulce indolencia no me perdería ni una palabra ni un beso tuyo, los querría para mis todos y con mis dedos pasaría lentamente cada página de tu espalda, deteniéndome en tildes y agudos, parándome en negras y silencios, no sabiendo si es rumor de la fuente o eres tú que ronroneas en el fondo de un desmayo. Son horas de ensueños, de dejarse llevar en unos brazos. De transitar despacio, cantar bajito….me recuerdas a un sorbete de vainilla y canela.

Regreso en el verano.



Con el verano vuelve la imagen al recuerdo:
el jardín con sus arcos de ciprés recortado,
los nardos, la bignonia, la tapia rojiblanca,
el albero regado cuando viene la tarde,
el muro de eucaliptos, el rumor de los álamos,
el camino que lleva a los cerros suaves,
y la luna naranja redonda por las ramas.
Es Julio y la ventana se llena de jazmines.

Jacobo Cortines.

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