viernes, 5 de julio de 2013

Duermevela.




Se mecen suavemente con la brisa las hojas del naranjo, salta inquieto el gorrión en su rama y se oye a lo lejos la chicharra anunciando el calor del mediodía. Es tiempo de sombra y zaguán, de hamaca y libro, de pozo o fuente y charla cansina. Podría decir que es hora para hacer el amor, aunque eso no tiene horas, pero en esta dulce indolencia no me perdería ni una palabra ni un beso tuyo, los querría para mis todos y con mis dedos pasaría lentamente cada página de tu espalda, deteniéndome en tildes y agudos, parándome en negras y silencios, no sabiendo si es rumor de la fuente o eres tú que ronroneas en el fondo de un desmayo. Son horas de ensueños, de dejarse llevar en unos brazos. De transitar despacio, cantar bajito….me recuerdas a un sorbete de vainilla y canela.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso como siempre, Capitán.

Capitán Smith dijo...

Muchísimas gracias Cristal.

El rumor del mar.

Hasta que un profesor plasta explicó,  que cuando colocas una caracola en tu oído lo que oyes no es el mar sino el sonido de tu rieg...