A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

lunes, 18 de noviembre de 2013

De cara a la pared

Reconozco que de niño le ponía los nervios de punta a mis padres, mis heroes eran; El caballero enmascarado, Flash Gordon y todos aquellos con espadas,pistolas, rayos encendidos y lo que fuese. Aparte era relojero aficionado, constructor de cohetes y experimentador de todos los  trucos de física de los libros, por lo cual mi casa se quedaba sin luz eléctrica multitud de veces, apestaba a sulfuro y miles de barbaridades.

Mi madre cuando se le acababa el  repertorio de castigos,me amenazaba con el  peor de ellos,........"esta noche cuando venga tu padre hablará contigo". Y allí estaba yo metido en mi cama vigilando el reloj y el sonido de la llave de mi  padre en la cerradura de casa, le oía entrar y yo seguía esperando en la oscuridad. Casi siempre para nada,llegaba tan cansado y tan sin ganas que no entraba ni  siquiera para dar las buenas noches. Como todos los padres charlaban de sus cosas,  mientras yo esperaba aterrado bajo  las sabanas?,qué perdida de tiempo,cuanto miedo para nada, qué soledad mas inútil. Cuando cansado de esperar  me levantaba y los encontraba dormidos en su cama.

Desde entonces odio los silencios y la espera en la oscuridad, porque era el peor de  los castigos. En la  infancia no se vive el tiempo de igual manera que de adulto, mañana puede ser algo muy lejano y esperar algo que debe ser inmediato es horrible. Por eso aquellos  castigos de tenerte de cara a la pared o encerrado en un cuarto, silencio y aislamiento. El ser humano comenzó a  ser humano mediante el uso del lenguaje, el silencio es la distancia y la oscuridad  el abandono, de  ahí  que esa es la pena impuestas en las cárceles.

Me viene a la cabeza esta reflexión después de un magnifico fin de semana,  con grandes paseos por la playa, magníficos  momentos de silencios interior, alternando con animadas charlas junto a  gente agradable. ¿Cual es la diferencia pensaba al recordar este y aquellos  silencios?.....es la valoración del tiempo, ser uno mismo quien lo marca y no que te lo impongan. Ahora elegiré esto, luego aquello y después quizás nada. El silencio exterior termina por difuminarse en el de uno mismo, se recuperan otras  voces y a ese otro yo que llevaba pidiendo la palabra largo tiempo atrás. La experiencia te enseña  que tienes el poder de elegir la soledad y el de no dejar tu tiempo  en manos de nadie. Existe el peligro que te quedes esperando y se han quedado dormidos.

Para rematar la faena me dormí con el arrullo de la lluvia en los cristales, ¿qué encerrará, que misterio será el que nos  guste tanto ese sonido?. Ah y ademas acompañado de un libro. 

2 comentarios:

Mara dijo...

La lluvia en los cristales, con calorcito en el interior, darse la vuelta en la cama, sentir el descanso... dormir.

Sí, un placer.

Gracias por compartir la imagen.

Isabel P. dijo...

el poder eligir los silencios ,la oscuridad y la soledad lo dan los años....como todo lo contrario las charlas,la luz y la compañia....eso si leer un libro arropado y calentito y ademas con el murmullo de la lluvia el una eleccion mas que acertada.Un saludo desde el sur.Isabel

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