miércoles, 27 de noviembre de 2013

Desde el fondo del pozo.



Cuando se está en el fondo de un pozo solo existe un camino, subir. La fuerza que surge del interior de un ser humano desesperado es inmensa, porque sabe perfectamente de donde viene y a donde no quiere volver. El motor que crea ese impulso es el propio respeto a uno mismo, a tu proyecto de persona, a tus ilusiones. A solas si es necesario. Nada es comparable a mirarse al espejo esa primera mañana y decirle a esa imagen, hoy vuelve a ser mi primer día, hoy vuelvo a ser yo.


4 comentarios:

escuchando palabras dijo...

el encontrarnos no sana!! feliz miercoles...

Espérame en Siberia dijo...

Cierto. Es el mejor regalo.


Besitos desde Siberia.

Valaf dijo...

Ya salió en cuanto tomó consciencia de que estaba en uno. La tragedia de algunas personas es que hacen del pozo su hábitat natural y, cuando les hablas de la inconmensurabilidad del océano, no sólo piensan que les fantaseas, además se cabrean.

Quien lucha por salir del pozo merece todos mis respetos y siempre tendrá mi ayuda y admiración. No así el profesional del lloro que usa el plañiderismo para atraer la atención de los demás.

De nuevo un texto excelente, capitán.

Un saludo

Capitán Smith dijo...

Es una dura experiencia, pensamos no ser capaces de salir de algunos pozos, pero nuestra mente es capaz de todo. Gracias Valaf, Siberia y Escuchando.

Momentos.

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