lunes, 11 de noviembre de 2013

La mitad de ser.




Absolutamente perdidos en una soledad descolorida se buscaron mutuamente hasta el lecho siguiendo un rastro de prendas esparcidas a lo largo del pasillo. Como ciegos que recuperaran milagrosamente la visión se tocaron de pie uno al otro, observaron nerviosamente todos aquellos lugares que después besarían. 
Mas que el amor, mas aun que poseer, intentaron uno en el otro arroparse con la otra piel, hundirse, perderse uno en el interior del otro, huyendo de ese vacío que les aprisionaba. Solo cuando el miedo, la nostalgia y la melancolía resbalaron por las sabanas hasta  el suelo, se atrevieron a mirarse a los ojos. 



2 comentarios:

mientrasleo dijo...

Arroparse en la piel, siempre me ha parecido una expresión fantástica.

Desnudos de miedos, unidos. Qué preciosidad
Besos

Capitán Smith dijo...

La pasión es uno de los rasgos mas humanos que poseemos. Besos

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