A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

martes, 19 de noviembre de 2013

Un hombre con suerte.

No  tuve mas remedio que prestarle atención cuando recibí  su quinto mensaje.He de reconocer la elegancia de sus intentos, nada de lenguaje  ni terminos  acuciantes, uso exquisito de los tiempos  y las pausas. Incluso  la hora de la cita y el  lugar,aquel  café tenía una larga historia,por  supuesto que ella sabía que  me era muy conocido y visitado, en la mesa junto a la ventana he tomado muchos cafés libro en mano viendo pasear a la gente,calle arriba, calle abajo....
Llegó por detrás,me puso una mano en el hombro y se acerco  despacio dejándome un beso en la mejilla...."buenas tardes cariño, gracias por aceptar una café conmigo".....yo  sabía que todo aquello,toda s estas semanas, solo terminaría en una cita  para hacer el amor, pero al  menos lo estaba presentando como una feliz coincidencia,algo  que podía  o no suceder y esto era lo  atractivo. No como otras muchas que iban al grano sin comedimiento.
Estuvimos hablando de mil cosas,casi todas de mi gusto,  con imperceptibles gestos llamó al camarero para repetir otra taza, pero cambiando de tipo de café, era una entendida. Me  conquisto lo admito y cuando ofreció continuar la charla en otro lugar,acepte. 
El hotel era pequeño, coqueto,de esos edificios restaurados,alfombras gruesas, nada de antiguallas,solo comodidad. La  suite  era de  ensueño....alguien,el servicio supongo había preparado un baño  lleno de espuma,sobre una cama con dosel dos albornoces de gruesa capa de algodon y sobre la mesa  dos copas,una de brandy y otra con un martini.....sin lugar a dudas aquella mujer tenia gusto,clase y me había conquistado...........como podría negarme a nada que me pidiera.

1 comentario:

Magnolia A. dijo...

Sus relatos son siempre muy cálidos. Besos

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