A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

viernes, 31 de enero de 2014

Pasen y vean.

Por si alguno aún no sabe dónde fue a parar sus ahorros, su trabajo, su piso…..en esto que se llama “crisis”, vean a Leonardo Di Caprio en esta película. Prepárense que son varias horas,  se quedaran helados en la primera escena, luego………..no se los cuento.
Me admiran los norteamericanos, no se si es virtud o defecto el airear sus trapos sucios, pienso que nosotros somos incapaces y tenemos personajes como el de esta película de sobra. Pero nos quedamos inermes, salvo criticarlos y en el fondo quien sabe muchos los estén admirando.

Si alguien no sabe lo que es el capitalismo puro y duro siéntese y mire.

jueves, 30 de enero de 2014

Fantasear.


La autora de uno de los bestseller de novela erótica de estos últimos años, reconoció que la idea surgió, al ver los datos de un estudio de opinión, sobre las fantasías sexuales más comunes en las mujeres. Varios miles contestaron la encuesta y plasmo esas fantasías en los personajes de su novela. Quizás por eso el éxito ha estado, en que esas miles se han visto reflejadas en el argumento.
Las personas que carecen del don de la fantasía, sea de este tema u otro, lo ven como algo reprobable sin darse cuenta, que una característica del ser humano es precisamente esa, la de fantasear. Nuestra mente imagina escenas que pueden llegar a ser reales en algún momento, de esa manera nos vamos preparando para dicha posibilidad. Otras veces y aquí viene al caso es lo que no tenemos o no vivimos, pero que deseamos que nos suceda. Puede que en la vida real no se nos presente  la oportunidad, nos falte el valor o no conocemos la persona que nos acompañe en esa fantasía, en estos casos al menos de forma imaginaria nos damos el placer de vivirlo.
Así que si nos cuentan el argumento y nos relatan una tras otras lo que les ocurre a los personajes, no pensemos que la autora es una loca obsesionada con el sexo, es que eso es lo que desearían les sucediera para empezar imaginariamente, a varios miles de mujeres, muy pero que muy normalitas. En todo caso es saludable y divertido.


martes, 28 de enero de 2014

Gota de lluvia.




















Una gota de lluvia temblaba en la enredadera.

Toda la noche estaba en esa humedad sombría

que de repente

iluminó la luna.

José Emilio Pacheco. México

lunes, 27 de enero de 2014

Calma.



¿Dónde se acaba el mar? 
¿Dónde comienza el cielo? 
Los barcos van flotando. 
o remontan el vuelo?

Se perdió el horizonte, 
en el juego mimético 
del cielo y de las aguas.

Se fundió el movimiento, 
en un solo color 
azul, el azul quieto.

Se funden los colores; 
se apaga el movimiento.

Un solo color queda; 
no existe barlovento.

¿Dónde se acaba el mar? 
¿Dónde comienza el cielo?

 José María Hinojosa. Málaga 1904

domingo, 26 de enero de 2014

Fantasías.



Lo fantástico no fue que se presentara inopinadamente, con aquella ropa interior en colores negro y corinto,acompañado de  unas medias a juego.Tampoco el  fondo musical que llevaba grabado  en su ordenador,   sin olvidar la botella helada de cava.
Lo fantástico fue la  puesta en escena, el  haber maquinado todo aquello solo  para él ,el interés por sorprenderlo. Y mas que  nada aquella risa. Incluso el sexo necesita de la risa, del buen humor, qué  mejor afrodisíaco que esa risa compartida. 
Lo fantástico fue, que aquella explosión de risas  desencadeno una tras otra las fantasías de ambos. Como si llevaran juntos toda una vida se adivinaron uno a otro sus sueños mas ocultos hasta ver amanecer.

jueves, 23 de enero de 2014

Mar de invierno.



Entre los sonidos del viento
se enredan
in bosquejos de azul
las ramas.
Como manos paganas
en plegaria
y cantos de naturaleza
que hablan de ti
al océano..
Donde escucho mis silencios,
susurrantes entre olas fragorosas
y olorosas
en una mañana de invierno
de un pueblo inexistente:
viaje desesperado
por un sueño,
donde me pierdo en lo azul
de tu corazón
que a veces habla, a veces calla,
voz invisible
que escucho entre cabellos en movimiento
en el suave perfume del aire
que embriaga la razón cansada
y estimula extravagantes ideas...


María Cecilia Camozzi.

miércoles, 22 de enero de 2014

O mare e tu.


Reencuentro


No tuve que pensar nada
ni soñarlo
ni imaginarlo
solo ser la imagen
del espejo.
Vestirme con ella,
con toda naturalidad,.
hacer las paces
con aquel hombre
que día a día,
año tras años,
me saluda cada mañana.

miércoles, 15 de enero de 2014

Evaristo que te he visto.

“La primavera la sangre altera” o “En tiempo de berenjenas a la mujer se le cae la melena”, son refranes que nos informan de las acciones que el tiempo produce sobre nosotros. El ser humano lleva millones de años sobre la tierra, pero la necesidad de medir el tiempo de forma compulsiva llego por la religión. Los monjes nos legaron el reloj aparte de la buena cerveza o lo de tapar las botellas de vino con un corcho. A partir de ahí vivimos pendientes del endiablado artilugio. Dormimos, trabajamos, comemos, amamos según el reloj, pero hoy mas concretamente, es el horario laboral y su reloj, lo que nos aprisiona.
Pero nuestro organismo, no puede adaptar millones de años en solo unos cientos. Estamos programados para poner en marcha funciones en determinados momentos, Si usted se despierta a las 7 AM, es decir suena el despertados o abre sus ojos, es desde las 5,30 AM que su cuerpo ha ido conectando, glándulas, órganos y vísceras para ese momento. Del mismo modo la muerte también tiene sus horas predilectas, sobretodo las esperadas. Hasta para dicho momento es muy necesario ser humano.
Sin embargo está tomando cuerpo un artilugio satánico, que es más que diabólico, nos persigue, nos ha rodeado, agazapado tras los yerbajos, como aquellos salvajes malos de solemnidad en nuestro cine infantil, saltan sobre nuestras cabezas nos capturan y terminamos atados al tótem de la tribu.
Me refiero a los teléfonos inteligentes y sus programas de mensajitos………¿Dónde estas?, ¿porqué no me contestas?, he visto que estabas “en línea”, con quien hablabas y si no has desconectado el GPS….Ahhhhhh pillin con que en la casa de tu novia a las dos de la madrugada. Terminas destripando el programa y desconectando todas las funciones. “Hijo es que son los tiempos”, pues no me da la gana. Me han contado que hay una aplicación que te vuelve invisible y anónimo. Menos mal que alguien queda con sentido común.
A ver ¿cómo va a ser lo mismo mirar y remirar (la segunda a distancia) a una señora, darle un beso, ese medio abrazo de cogerla por los hombros, aspirar ese aroma a perfume en el rincón del cuello, mezclado ya con el suyo propio, que……………mandar muñequitos con labios enrojecidos, dos estrellitas y un sol. Pero bueno eso es lo que le pintaba yo en unas bolitas de papel  a la chica de la melena larga, dos bancos delante de mí. Pero teníamos 11 años.
Me quedo con los frailes, acepto lo del reloj pero también con el vino y la cerveza.


lunes, 13 de enero de 2014

Casual.

En otro tiempo me hubiera parado un poco y te habría sacado esa conversación que una y otra vez dejamos en el borde de los labios. Sonreímos con los ojos y esbozamos un “quizás un día tengamos tiempo”, simplemente por el placer de la charla y de esos temas que no se hablan con cualquiera por pudor. Y en ello va, desde la ciencia ficción al lenguaje de los abanicos, pasando por alguna que otra fantasía.
Confieso que con el tiempo me he buscado un personaje que lo definiría como “casual”, ese tipo de atuendo informal, cómodo, personal, sin estridencias pero que admite toques de distinción. Esta mascara me permite sentirme bien con todos y de cuando en vez, pero cada vez mas tarde, me permito repito, entrar en temas profundos con alguien.
El porqué es sencillamente, el enorme trabajo en reparar esas distintas  piezas de uno mismo que fueron desgastando, rompiendo, olvidando o simplemente llevándoselas “by the face” las distintas ocupantes del conjunto inicial, yo mismo.
Mi tía Edelmira aparte de manzanas y saquitos llenos de lavanda, guardaba sus cosas mas preciadas envueltas en papel de seda, “de Manila” se llamaba también creo recordar. Tenía yo esa edad incierta en que pareces lelo, pero tus genes ya están asomando por detrás de tus ojos, recuerdo su ropa interior de encajes y aquella piel tan blanca. De ella aprendí a envolver mis cosas,  metafóricamente, no en papel de seda  y así no dejar a mano nada que puedan volver a romper.
Quizás enmarcado en una charla sobre el invierno, las mareas y el magnifico sol que teníamos allí, habríamos pasado a lo oportuno que a esa hora viene una copa de Manzanilla fresca al cuerpo o ya que no tengo nada que hacer…..hablemos de lo que quieras. 


Antes de ayer.


El requisito es noble pero
se pregunta si es moral
rascándose en la oreja. Un día
el crucigrama era difícil
tuvo sombras, buscó álamos
y se mojó de río. Antes de ayer
le encantaba maquillarse.
Hoy no. Relatar y contar
comer, dormir en los brazos
de quien le apasiona, ¿es noble
eso? No sabe. Vivir es respirar, 
Serenarse, mirar mapas,
Leer en la piel muchas cosas
que no son cuestionables.


Concha García. Córdoba 1956

viernes, 10 de enero de 2014

Encuentro.

Un popurri era lo que sentía por dentro, una mezcolanza de sensaciones reales o imaginarias. Mientras intentaba mantener los ojos abiertos  le venia a la mente esa imagen de los recién nacidos que sonríen satisfechos después del biberón.
Un día completo con Virginia es inenarrable, lo peor viene al día siguiente y este era uno de ellos. Es como el Jet lag ese de los viajes, lo único que quieres es dormir hecho un trapo y eso sin contar las agujetas, me duelen hasta las orejas. Pero la sonrisa…..ahhhhh la sonrisa. Ya me han preguntado dos compañeras de la oficina…¿Qué tal el fin de semana?...Y yo sin poder contarlo porque primero no es ético y luego no me iban a creer.
Eso me pasa por ir diciendo siempre……ya tengo unos años…..no estoy ya para eso……y zas.  Virginia llegaba a la vida, después de soltar un lastre de 15 años de soledad. Un juez trabajador resolvió convertirse en podólogo y quitarle aquel callo. Un “galán de noche” metáfora oportunísima para su función en la vida y lo mismo de inoperante.
Aquel viernes nos encontramos en la fotocopiadora, nos miramos e hicimos el amor aquella misma tarde. Repetimos en la cena y el desayuno. Desperté al mediodía y con un hilillo de voz dije……
-Virginiaaaaaaaa……
.¡quéééééé…….
-Apunta en un papel el nombre del vino tintooooooooo
-Y porque gritasssssssss
-No seeeeeee, es que creí que estaba muerto.
-Mal enterrado creo yo, bueno un poco pasado de moda estas hijo, pero ya te pondré al día. Cuanto hace que no hacías el amor?
-Aun no existían los calendarios respondí.
-Eso me gusta de ti, tu humor.
La tarde del sábado la emplee en explicarme porqué tenía siete pantalones iguales, lo mismo que siete camisas de cuadros o veinte latas de judías y otras veinte de albóndigas. Desde luego no esperaba ninguna visita.
Tres timbrazos me devolvieron a la realidad, abrí la puerta y Virginia entro como un ciclón…
-Cariño traigo un gel para darte un masaje, una bolsa de agua caliente para tu espalda, una caja de antinflamatorios y ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhh (con cara de sinvergüenza), sorpresa………… una botella del tinto preferido de mi niñoooooooooooooooooo.
-Dios (dije poniendo mis manos en mi cintura). No querrás enterrarme tu?
-Ven aquí  medio muerto.
Lo mejor vino después, charlar horas y horas, dormir entrelazados, redecorar la casa, mirar como llueve tras la ventana……………


lunes, 6 de enero de 2014

Canción del Caballero Blanco.


"Busco mariposas que duermen entre el trigo, con ellas hago  pasteles y los vendo en la calle, se los vendo a los hombres que salen a navegar por mares tempestuosos".

Fragmento de A través del espejo y lo que Alicia encontró allí.

viernes, 3 de enero de 2014

Balada de los lugares olvidados.


Mis refugios más bellos,
los lugares que se adaptan mejor a los colores últimos de mi alma,
están hechos de todo lo que los otros olvidaron.

Son sitios solitarios excavados en la caricia de la hierba,
en una sombra de alas, en una canción que pasa;
regiones cuyos límites giran con los carruajes fantasmales
que transportan la niebla en el amanecer
y en cuyos cielos se dibujan nombres, vieja frases de amor,
juramentos ardientes como constelaciones de luciérnagas ebrias.

Algunas veces pasan poblaciones terrosas, acampan roncos trenes,
una pareja junta naranjas prodigiosas en el borde del mar,
una sola reliquia se propaga por toda la extensión.
Parecerían espejismos rotos,
recortes de fotografías arrancados de un álbum para orientar a la nostalgia,
pero tienen raíces más profundas que este suelo que se hinde,
estas puertas que huyen, estas paredes que se borran.

Son islas encantadas en las que sólo yo puedo ser la hechicera.

¿Y quién sino, sube las escaleras hacia aquellos desvanes entre nubes
donde la luz zumbaba enardecida en la miel de la siesta,
vuelve a abrir el arcón donde yacen los restos de una historia inclemente,
mil veces inmolada nada más que a delirios, nada más que a espumas,
y se prueba de nuevo los pedazos
como aquellos disfraces de las protagonistas invencibles,
el círculo de fuego con el que encandilaba al escorpión del tiempo?

¿Quién limpia con su aliento los cristales y remueve la lumbre del atardecer
en aquellas habitaciones donde la mesa era un altar de idolatría,
cada silla, un paisaje replegado después de cada viaje,
y el lecho, un tormentoso atajo hacia la otra orilla de los sueños;
aposentos profundos como redes suspendidas del cielo,
como los abrazos sin fin donde me deslizaba hasta rozas las plumas de la muerte,
hasta invertir las leyes del conocimiento y la caída?

¿Quién se interna en los parques con el soplo dorado de cada Navidad
y lava los follajes con un trapito gris que fue el pañuelo de las despedidas,
y entrelaza de nuevo las guirnaldas con un hilo de lágrimas,
repitiendo un fantástico ritual entre copas trizadas y absortos comensales,
mientras paladea en las doce uvas verdes de la redención
-una por cada mes, una por cada año, una por cada siglo de vacía indulgencia-
un ácido sabor menos mordiente que el del pan del olvido?

¿Porqué quién sino yo les cambia el agua a todos los recuerdos?
¿Quién incrusta el presente como un tajo entre las proyecciones del pasado?
¿Alguien trueca mis lámparas antiguas por sus lámparas nuevas?

Mis refugios más bellos son sitios solitarios a los que nadie va
y en los que sólo hay sombras que se animan cuando soy la hechicera.


Olga Orozco- Argentina 1920-1999

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