A bordo.

Todo lo que usted puede leer es fruto de la imaginación , mía y de muchas personas qúé un dia me contaron.

lunes, 13 de enero de 2014

Casual.

En otro tiempo me hubiera parado un poco y te habría sacado esa conversación que una y otra vez dejamos en el borde de los labios. Sonreímos con los ojos y esbozamos un “quizás un día tengamos tiempo”, simplemente por el placer de la charla y de esos temas que no se hablan con cualquiera por pudor. Y en ello va, desde la ciencia ficción al lenguaje de los abanicos, pasando por alguna que otra fantasía.
Confieso que con el tiempo me he buscado un personaje que lo definiría como “casual”, ese tipo de atuendo informal, cómodo, personal, sin estridencias pero que admite toques de distinción. Esta mascara me permite sentirme bien con todos y de cuando en vez, pero cada vez mas tarde, me permito repito, entrar en temas profundos con alguien.
El porqué es sencillamente, el enorme trabajo en reparar esas distintas  piezas de uno mismo que fueron desgastando, rompiendo, olvidando o simplemente llevándoselas “by the face” las distintas ocupantes del conjunto inicial, yo mismo.
Mi tía Edelmira aparte de manzanas y saquitos llenos de lavanda, guardaba sus cosas mas preciadas envueltas en papel de seda, “de Manila” se llamaba también creo recordar. Tenía yo esa edad incierta en que pareces lelo, pero tus genes ya están asomando por detrás de tus ojos, recuerdo su ropa interior de encajes y aquella piel tan blanca. De ella aprendí a envolver mis cosas,  metafóricamente, no en papel de seda  y así no dejar a mano nada que puedan volver a romper.
Quizás enmarcado en una charla sobre el invierno, las mareas y el magnifico sol que teníamos allí, habríamos pasado a lo oportuno que a esa hora viene una copa de Manzanilla fresca al cuerpo o ya que no tengo nada que hacer…..hablemos de lo que quieras. 


4 comentarios:

Mara dijo...

No es que yo aprendiera observando a mi tía Elvira -sí, Elvira- sino que ella se empeñaba en enseñarme lo que consideraba más importante, repitiendo cada vez que venía al caso:

- Nena, de lo que no cuesta dinero, lo que quieras; y la cosita, siempre bien guardada.

Creo que no se refería al corazón.

Además de su inteligencia, tenía muchas otras cualidades. Pero con el tiempo, estoy aprendiendo a guardar con mayor celo también mi afecto, mi tiempo...



Capitán Smith dijo...

Buenas noches Mara,al final la cosita como dices era menos importante que el corazón y bueno aprendes a ponerlo a resguardo. Sobre el tiempo me volví maniático y le quité el mando a distancia a casi todos. Besos

maria candel dijo...

Hola Capitán, recuerdo el papel Manila, donde se envolvía casi todo, para su resguardo y mejor presentación,las tías eran expertas en esos menesteres, por cierto, me anoto a una copita de manzanilla para empezar el año...
Un abrazo

Capitán Smith dijo...

Gracias por venir María, pues la manzanilla fresca viene perfecta en muchos momentos.Particularmente me gusta a eso del mediodía,entre sol y sombra, dejando volar la mente por la plazuela. Besos

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