En breves dias.


 Ya tenemos a la vuelta de la esquina la Navidad, otro año más oiremos las mismas cosas de los que están a favor o en contra. En realidad no es que te guste o no,  es que a los que esperamos con ilusión estas fechas  aunque parezca una perogrullada, llevamos la ilusión dentro y tenemos el poder de transmitirla. Si tienes delante al crítico especializado en intentar desmontarte tu ilusión con aquello de fechas comerciales, que la navidad ya era una fiesta de los romanos o que Jesús nació en abril son simples excusas, una coartada para justificar su incapacidad por sentir lo mismo que tú. Por ejemplo le sacas la conversación de comprar regalos y te dirá que él los compra pero en otras fechas,  pues pregunta cual fué el último y a quien,  la mitad no regala nada a nadie si acaso a si mismo y por Amazon. Este es el tema, no nos entienden porque no sienten la necesidad de compartir alegría, da igual que vivas solo y quieras compartir tu tiempo, tu dinero y tus sentimientos. Emociones, sentimientos, te crees que todo el mundo siente esas cosas y que va, mucha gente vive sola en su propio hogar con su esposa o marido e hijos, apenas comunican nada, se duermen los primeros y trazan planes para ellos solos, en estos días acuerdan un techo de gasto y cada cual compra su regalo y lo pone al pié del árbol o del portal, después abrirán su regalo dando un grito se sorpresa cuando se lo han comprado ellos mismos. No les gustan las sorpresas y muchos emprenden un viaje a un hotel o cabaña rural para disfrutar de la soledad. Lo siento yo me crié en una familia sentimental, aunque mis padres las pasaban canutas para llegar a fin de mes siempre tuvimos un regalo y celebrábamos la Navidad como unos días distintos. Fuera llovía o teniamos sol, pero la lluvia y el sol parecía distintos, eran nuestros ojos los distintos. Así que ya ni discuto ni discrepo con "ellos", paso de ellos. Paso de los que no tienen tiempo que compartir, de los que no preguntan cómo estas cuando estas enfermo, de los que no te felicitan, de los que no hacen por verte, de los que huyen porque no saben qué hacer cuando toca "sentir". Me gusta el olor de la calle, las luces de la ciudad, las caras sonrientes, los niños nerviosos hablando entre ellos, la señora frente al cristal de una tienda de complementos mirando unos guantes. Cuesta muy poco hacer feliz a alguien, basta con pensar en ella, basta con ese par de guantes, basta con compartir. Pero lo siento por ellos si se aburren, al contrario que mi gata que comenzará a  dar pingos  a mi alrededor cuando saque las cajas del armario y comience a adornar mi casa. Hay una cosa que me molesta y son los mensajitos en redes sociales de antiguos conocidos, esos que te y me hicieron "ghosting" un buen día, rogaría a todos esos que me borren por favor, al contrario que mis ex con las cuales mantengo un buen contacto porque siempre queda un espacio para el recuerdo y el cariño.

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